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102 Deportes FÓRMULA 1 MIÉRCOLES 8 2 2006 ABC Las escuderías se ponen de acuerdo para pagar la minuta diaria del alquiler del circuito. Jerez, sede esta semana de los entrenamientos previos al Mundial, cuesta 6.000 euros por jornada. Cada equipo desplaza unas sesenta personas. La ocupación hotelera se dispara al ochenta por ciento y los coches ruedan desde las nueve de la mañana a las cinco de la tarde Motores calientes de sol a sol TEXTO JOSÉ CARLOS CARABIAS MADRID. Mientras hay luz, hay carreras. Siempre ha sido así Quien habla es Fermín Rodríguez, un alma veterana del automovilismo que ha pasado por todos los estratos: periodista, piloto, representante y, en la actualidad, director de la escuela de pilotos del circuito de Jerez. Su perfil se corresponde con muchos habitantes de este deporte: multiempleados, multicolaboradores, válidos para cualquier reto que tenga que ver con gasolina, olor a goma quemada y velocidad. Es tiempo de pruebas en la Fórmula 1, de entrenamientos, de puesta a punto de los bólidos más sofisticados del mundo. Y, entre sesión y sesión, ingenieros que reclaman frenadas, aceleraciones, nuevas configuraciones y velocidad, un mundo paralelo que sólo espera una noticia: un monoplaza dando vueltas y vueltas sin romper el motor. De sol a sol los coches que ayer llegaron a Jerez, o los que desembarcarán en Montmeló y Cheste las próximas semanas, buscan un objetivo que cuadra con la pretemporada de otros deportes: la aerobiosis. La vida en un ambiente de oxígeno, la resistencia, la capacidad de almacenar datos y giros como una computadora. Cuantas más vueltas da un piloto en su coche, más satisfacciones reciben en su box. Diana a las siete Los preparativos de cualquier ensayo arrancan con las primeras luces del alba. En la Fórmula 1 se madruga. A las siete de la mañana ya circulan por el paddock (la zona trasera del box donde se instalan los campamentos) mecánicos afanosos y empleados tempraneros, milimétricamente uniformados con los tonos de la escudería. Y a las nueve ya empiezan a vibrar los cimientos con el ruido atronador, sinfónico, de los monoplazas en acción. Y desde ahí, hasta las cinco de la tarde, en ensayos diversos, de neumáticos, en tandas largas y cortas, de paradas para cambiar componentes... La idea común de la amplitud de medios es un fiel reflejo de la realidad. Las principales marcas suelen desplazar cada semana de entrenamientos a unas sesenta personas: ingenieros, mecánicos, coordinadores, conductores, cocineros, gente de marketing, de prensa. La organización es precisa: un empleado se encarga sólo de las llantas de la rueda, otro, sólo del neumático. Y así. Michelín, el principal proveedor del Mundial, acudió el lunes a Jerez con ocho camiones llenos de ruedas. McLaren suele asomar en cada test con cinco o seis trailers que recorren el continente los fines de semana. En los circuitos ya se ha convertido en una tradición el gimnasio móvil que el séptuple campeón Michael Schumacher utiliza Fernando Alonso reposta durante una sesión de entrenamientos para poner a punto sus trapecios y sus abdominales. Y el escocés Coulthard se suele desplazar con su propia camioneta para dormir y hacer vida. Las escuderías se ponen de acuerdo para arrendar los circuitos y reducir los costes. Jerez, como cualquier otra pista de velocidad, se alquila casi a diario. Estamos en temporada alta y según portavoces del trazado andaluz, la minuta diaria asciende a 3.000 euros con servicios mínimos y a 6.000 con todas las atenciones. La Federación Internacional (FIA) exige determinadas REUTERS condiciones para sus entrenamientos y Jerez pone a disposición de los pilotos una serie de comisarios por curva, bomberos, un servicio de médicos y ATS, varias ambulancias, coches de rescate, helicópteros y demás coberturas de primera necesidad. Entradas a tres euros Tres ensayos más para Fernando Alonso antes del Mundial El Mundial de Fórmula 1 arrancará el próximo día 12 de marzo en Bahrein y continuará el siguiente fin de semana en Malasia, sin tránsito por Europa. Hasta entonces, España concentrará el núcleo de los entrenamientos previos en Jerez, Montmeló (Barcelona) y Cheste (Valencia) salvo la incursión de Ferrari y Red Bull (que monta motores fabricados en Maranello) en el trazado de Bahrein en una maniobra que ha levantado más de una ampolla en el mundillo. En este periplo, Fernando Alonso completará tres pruebas más durante tres semanas. Empezará hoy en Jerez, donde rodará con su R 26 hasta el próximo sábado. Conducirá en compañía de su compañero de equipo, Giancarlo Fisichella. No estará la semana siguiente en Valencia, donde pilotarán Fisichella y el probador finlandés Kovalainen del 15 al 17. El campeón del mundo retornará el 22 de febrero en Montmeló, donde permanecerá hasta el 24 con Fisichella. Y la última tanda se producirá en Cheste, dos días en el trazado levantino junto al italiano para poner a punto el Renault 2006 y encaminar sus pasos hacia Bahrein en busca de una excitante aventura en defensa de su título. La propia dirección del circuito distribuye la ubicación de los equipos para toda la semana. La ocupación de los boxes se realiza en función de la operatividad, de los días de entrenamiento y de las necesidades que expresan las marcas. Los camiones y los campamentos, a un lado del box, y los coches, a otro, compiten entre secretos de ingeniería e intentonas de espionaje. Jerez no llega a la paralización urbana que provoca el Gran Premio de motociclismo. Entradas a tres euros para el público y una ocupación hotelera cercana al ochenta por ciento. Casi 1.600 personas de acá para allá, en ida y vuelta a la ciudad de los caballos. Los hoteles y los restaurantes se frotan las manos, pero no suben los precios de forma escandalosa. Para eso queda el evento motociclista, considerado y estipulado ya como temporada alta en el calendario.