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98 Deportes MIÉRCOLES 8 2 2006 ABC PERFIL Real Madrid con Luxemburgo 4- 2- 2- 2 4- 4- 2 con López Caro 4- 1- 4- 1 RUBÉN GRACIA CALMACHE, CANI Jugador del Zaragoza Se ha convertido en la referencia del conjunto maño y los responsables de la selección siguen sus pasos. Es el caso del típico jugador tardío que casi lo deja por incomprensión Casillas Casillas R. Carlos Salgado Helguera P. García Beckham S. Ramos Cicinho Woodgete R. Carlos S. Ramos (Mejía) Gravesen El animador del cotarro JULIÁN ÁVILA MADRID. ¿Quién es? preguntaba un sorprendido aficionado en el campo del Alcorisa hace más de diez años. Es Rubén, el hijo del entrenador, Jesús Cani respondía un enterado que consumía un bocadillo y una cerveza en el descanso del partido. Tanta admiración tenía su justificación. Rubén (Zaragoza, 3- 8- 81) un chaval recortadito para su edad, se entretenía en los descansos de los partidos en ridiculizar al portero reserva del Alcorisa (Tercera división) con disparos imposibles que acaban dentro de la portería. Era tal la expectación que los aficionados se divertían más con sus goles en del descanso que durante el encuentro. Cani nació en el humilde barrio zaragozano de Torrero y había heredado la afición por del fútbol de su padre, un central que se fajó durante dos décadas en el Endesa de Andorra. Con 12 años, Ramón Lozano le fichó del colegio para jugar en el Zaragoza infantil, pese a que no le acompañaba el físico. Sus compañeros de promoción le sacaban la cabeza y el ocho que lucía en la camiseta abarcaba toda su espalda. Pero lo equilibraba con genio, arte y casta. En la final del torneo César Augusta, el oficioso Campeonato de España Cadete, Cani marcó el penalti decisivo para alcanzar el título. Y saben quién estaba en la portería y en aquel equipo, Íker Casillas, y Miñambres y Corona. A los quince años seguía sin cre- cer, pese a que los exámenes médicos vislumbraban un estirón, que se retrasaría. Con diecinueve, harto de la desconfianza de los técnicos maños, aceptó una cesión al Utebo. En aquella etapa de desencanto estuvo a dar el sí a una oferta de trabajo para ganarse unos cuantos euros como reponedor en el supermercado Alcampo, marca que se anunciaba en la camiseta del Utebo. No lo hizo y regresó al Zaragoza B. Aunque casi se arrepiente. Se comió las uñas en los banquillos de Segunda B hasta que Villanova le dio una oportunidad. Y no la desaprovechó con dos goles al Español B y al Éibar B. Su vida cambió y comenzó su meteórico ascenso. Marcos Alonso, con el primer equipo del Zaragoza descendido, le dio la alternativa. Y nada menos que ante el Barcelona. Dejó su sello en la primera jugada con un caño a Reiziger. Los compañeros le definen como un cachondo, que no se calla ni debajo del agua, aunque al principio es muy tímido En los entrenamientos o en el vestuario siempre está contando chistes y anécdotas o gasta bromas para buscar una sonrisa. Lógico. Por sus venas corre sangre futbolera y taurina. Motivos tiene, su padre fue central y su tío Alfonso, El Cani se ganó la vida en la plaza de toros con una vara de picar. Y lógicamente es un amante de la Fiesta Nacional. A buen seguro que hoy disfrutará si pone un buen puyazo en los lomos del Real Madrid. Beckham Baptista (Zidane) Robinho Guti Zidane Ronaldo Robinho Ronaldo Raúl (Guti) Infografía ABC El relevo de Bianchi en el Atlético comienza a ofrecer los mismos frutos que el de Luxa en el Madrid. Ambos equipos han recuperado la autoestima y su fútbol se ha reactivado Murcia pisa las huellas de López Caro TEXTO ENRIQUE ORTEGO El Madrid tiene en su órbita al todoterreno blanquillo E. ORTEGO MADRID. Desde la llegada de Benito Floro a la dirección de fútbol del Real Madrid se ha intensificado la búsqueda de refuerzos. Las directrices marcadas se basan en las necesidades prioritarias del primer equipo que pasan, preferentemente, por un lateral zurdo, un medio centro, un centrocampista polivalente, pero que fundamentalmente pueda jugar por la izquierda, y un delantero. Y es en el penúltimo apartado, donde entra MADRID. El Atlético parece haber encontrado en José Murcia (41 años) el mismo antídoto que encontró el Real Madrid con Juan Ramón López Caro (36) Es como si el técnico rojiblanco pisará sobre las huellas del entrenador blanco. Ambos han llegado a la elite después de catorce años de trabajos forzados por las divisiones inferiores. Han pasado por todas las categorías- -son de la misma promoción de entrenadores- -y, cuando han encontrado la oportunidad de dirigir en Primera, han recurrido al sentido común y a la sensatez táctica como signos de identidad más reseñables. en escena Cani por su fácil adaptación a diferentes puestos. Los técnicos valoran su rendimiento en los últimos partidos, su comportamiento ante rivales de primer nivel y su facilidad para jugar a la izquierda, a la derecha y hasta por el centro. Se destaca su envergadura, condición física, técnica individual y desparpajo en acciones individuales. En los despachos del club se escuchó hace unos días un sonoro ¡qué bien juega este Cani! Diálogos y códigos parecidos Sus discursos son muy parecidos, aunque su forma de expresarse sea completamente distinta. Murcia se antoja más vehemente y directo; López Caro, más pausado y retórico, pero los dos manejan los mismos códigos y conceptos profesionales. Murcia incide en la predisposición que están mostrando sus jugadores para salir de la crisis y, al mismo tiempo, en la comprensión que tienen hacia su persona. López Caro se expresó en idénticos términos al poco de aterrizar en el primer equipo. Ambos han apostado por el diálogo individual con los futbolistas para ganarse su confianza y convencerles de que sus cualidades están muy por encima del rendimiento que ofrecían. Murcia considera vital esta relación directa con el profesional. Hay que dar para recibir. Es como el amor que tienes que demostrar a tu pareja para que tu pareja te lo devuelva Por eso a lo largo de la semana habla continuamente con ellos y en sus manifestaciones públicas siempre tiene palabras de apoyo para sus hombres, para que vean que al exterior lanza el mismo mensaje que expresa en la intimidad. Al margen de este metódico trabajo oculto, diario, que se escapa al aficionado y, en parte, a los periodistas, lo más importante es que sus fórmulas dan resultados sobre el terreno de juego, que es a la postre lo que un club busca siempre que destituye a un entrenador y nombra a otro. Posiblemente que el Madrid reaccionara y mejorara futbolísticamente con López Caro tuvo algo que ver con que el Atlético recurriera a José Murcia cuando sentenció a Bianchi.