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28 Internacional LAS CARICATURAS DE LA IRA MIÉRCOLES 8 2 2006 ABC LA CENSURA ES LA SOLUCIÓN sta Alianza de Civilizaciones del presidente Rodríguez Zapatero, sugiere un paralelismo. Los asaltos a la embajadas en Damasco recuerdan al precedente de sir John Balfour, embajador británico en Madrid cuando Isabel II visitó Gibraltar el 10 de mayo de 1954. Ante su Embajada se produjo una intimidatoria manifestación de protesta. El ministro de la Gobernación, Blas Pérez González llamó a Balfour y le prometió enviarle con presteza los necesarios efectivos policiales para proteger la legación, a lo que Balfour respondió: Señor ministro, me conformo con que no me envíe los manifestantes En el caso de la RAMÓN crisis de las caricatuPÉREZ- MAURA ras, estamos en las mismas. No se trata de que los Gobiernos de los países afectados nos prometan buscar fórmulas de entendimiento. Se trata de que no azucen las masas contra todos nosotros. Llama la atención la demanda de conteción a las dos partes que en estos días hemos escuchado. Dos partes una que ha publicado unas caricaturas consideradas blasfemas y que reclama el derecho a seguir haciéndolo y otra que ha quemado embajadas, que ha asesinado al menos a tres personas sospechosas de ser cristianas, que ha recorrido Londres con pancartas en las que se menaza con más ataques como los del 7- J y que ha atacado personas sospechosas de tener alguna conexión con Europa- -es decir, con los cristianos. ¿Dejaría eso de ocurrir si no se volviera a publicar unas caricaturas como las que nos ocupan y los occidentales pidiéramos perdón? Probablemente sí. Y entonces sabríamos que la Alianza de Civilizaciones se fundamenta en que en Occidente nos atengamos a los principios propagados por el Islam o aceptemos que cualquier desviación puede ser legítimamente corregida mediante la violencia. ¿De verdad cree alguien que las dos partes tienen igual culpa en el caso que nos ocupa? Permítasenos ser políticamente incorrectos. La caricatura que más daño habría causado es la que representa al profeta con su turbante convertido en una bomba. Quizá sea percibida como insultante e incluso blasfema. O quizá sea una forma bastante ajustada de reflejar en una imagen a) los argumentos de los islamistas que creen que su religión puede legitimar el asesinato de inocentes, b) las gratificaciones económicas que reciben las familias de los terroristas que se suicidan con explosivos atados a su cuerpo y c) la actitud de los miles de musulmanes que exigen lavar con sangre la ofensa de una caricatura. La censura se asoma por el quicio de la puerta. Ya nos hablan de leyes que prohiban imágenes y palabras que pueden resultar insultantes para los seguidores de ciertas creencias entre las que no estará una bastante practicada por aquí: el cristianismo. Pero es que no debe haber ni esa ni ninguna otra censura. E Un comerciante palestino de la ciudad de Gaza muestra una de las banderas danesas que ha puesto a la venta en su tienda. Según declaró, estas enseñas, así como las noruegas, se venden muy bien estos días AP Dinamarca multiplica sus esfuerzos para contener la crisis con los musulmanes Rasmussen justifica en el Parlamento la actitud de la Unión Europea b Nadie es capaz de entrever todavía una luz al final de este túnel de violencia, a no ser esperar a que los disturbios se vayan apagando por sí solos ENRIQUE SERBETO ENVIADO ESPECIAL COPENHAGUE. El Gobierno danés evalúa la posibilidad de acudir a la Conferencia Islámica para pedir a la mayor organización del mundo musulmán que le ayude a poner fin a los disturbios y al mismo tiempo confía en que las gestiones que se puedan emprender a escala europea contribuyan a calmar los ánimos. Pero en el fondo nadie es capaz de entrever todavía una luz al final de este túnel de violencia, a no ser esperar a que los disturbios se vayan apagando por sí solos. El Gobierno parece estar actuando igual que si se hallara frente a un desastre natural incontrolable: esperar que escampe y prepararse para reconstruir lo que quede en pie. El primer ministro, el liberal Anders Fogh Rasmussen, tuvo que asistir ayer a una reunión del Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento para intentar calmar a la clase política, porque ya empezaba a abrirse paso la impresión de que el país se había quedado solo en Europa frente a la crisis más grave de su historia reciente. Los diputados de oposición salieron un poco más confortados pero siguen inquietos ante la falta de manifestaciones públicas de respaldo más contundentes por parte de la UE. Respaldo masivo El diario en el que se publicaron las caricaturas de la discordia, el Jyllands Posten, decía ayer en su primera página que Dinamarca estaba recibiendo un masivo respaldo internacional, y para ello mostraba las banderas de Estados Unidos, Gran Bretaña y la Alianza Atlántica. La ausencia del emblema europeo refleja algo que ya había subrayado el diputado socialista Holger Nielsen, que hubiera preferido ver una muestra más evidente de apoyo por parte de Bruselas. Después de la reunión ayer con Rasmussen en el Parlamento piensa que las cosas están mejorando, desde la actitud de los primeros momentos, cuando parecía por lo menos extraña esa pasividad por parte de la UE Nielsen no era el único diputado inquieto por esta situación, también Pia Kjarsgard, del Partido Po- El ministro de Asuntos Exteriroes estudia acudir a la Conferencia Islámica pular (extrema derecha antieuropea) se quejó de que los socios europeos de Dinamarca no han hecho grandes gestos de apoyo en estos momentos de tribulaciones. Nielsen, al menos, se quedó satisfecho con las explicaciones del primer ministro, pero le dijo que esperaba que en futuro los daneses veamos cosas más concretas por parte de la UE. Donde los daneses están dirigiendo sus esfuerzos es hacia el mundo musulmán, y según fuentes diplomáticas están preparando un viaje del ministro de Asuntos Exteriores, Per Stig Moeler, a la sede de la Conferencia Islámica (OIC) en Yeddah (Arabia Saudí) para escenificar algún tipo de acto de conciliación. La palabra disculpa no es exactamente lo que se está sopesando y los expertos estarían buscando un término que fuera satisfactorio, sobre todo porque el asunto concierne al Jyllands Posten y no tanto al Gobierno. Ayer mismo, la OIC anunció en su página web la convocatoria de una inesperada reunión de representantes permanentes el martes que viene para estudiar marcos políticos, jurídicos y socioculturales para combatir la difamación De todos modos, a estas alturas muchos comentaristas se preguntan si tal como están las cosas serviría de algo que Dinamarca se humillase ante el mundo musulmán pidiendo perdón por algo que no está castigado por sus propias leyes.