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8 Opinión MIÉRCOLES 8 2 2006 ABC LA BURBUJA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. DETRÁS DE LOS CONTRATOS BASURA El cava catalán y la independencia La disminución en el consumo del cava catalán es un verdadero absurdo donde todos acaban perdiendo: los consumidores de toda España y los fabricantes y trabajadores de Cataluña, que no tienen ninguna culpa. Los únicos que ganan son algunos políticos egoístas y ambiciosos que predican el enfrentamiento y el separatismo, y que dicen hacerlo por el bien del pueblo. Pero este caso del cava puede servir para entender lo importante que es el mercado de 40 millones de españoles para la economía y la prosperidad de Cataluña. El separatismo y el enfrentamiento llevan pobreza para todos. Hace 150 años, Italia estaba dividida en pequeños estados y solamente después de cuatro cruentas guerras de independencia se ha conseguido la unidad de Italia, y, gracias a esta unidad, ahora Italia se sienta junto con las siete potencias mundiales. Aquí en España se habla de independencia proponiendo el camino opuesto que lleva al separatismo con muchos pequeños estados. ¡Esto es un absurdo histórico y, además, una grave equivocación! Alberto Lucarelli. Madrid. Sentiremos miedo y vergüenza Hace 19 años, Zaragoza vivió un periodo de dolor y de amargura. Primero, en enero, cuando cerca de nuestra basílica del Pilar ETA colocó una bomba que alteró nuestra vida, nuestro futuro y nuestra salud. Más tarde, en diciembre, ETA se llevó la vida de mucha gente, entre ella seis niños. Todas las personas que somos víctimas de terrorismo sentimos los atentados de manera directa: el dolor es cercano; las lágrimas, compartidas; y la memoria, siempre leal a todos los que han fallecido. Ahora leemos que el autor de tanto sufrimiento va a salir del la cárcel, sin pagar lo que la justicia debiera hacerle pagar. Esta condenado a casi 5.000 años de prisión. No pedimos la pena de muerte a este mal nacido, sólo pedimos que esté fuera de nuestras vidas, en un sitio donde no pueda causar más dolor a otras personas. Si sale estaremos en peligro, sentiremos miedo y vergüenza, porque nuestro Estado está obligado a protegernos y no lo hace. Los niños que murieron, los guardias civiles, las madres, los militares, el conductor del autobús de la Academia General Militar, todos ellos murieron sin tener culpa de nada... Los que quedamos vivos tras un atentado tenemos la obligación de ser la palabra y la memoria de esta sociedad para que no se olvide de que ese día cualquiera podía pasar por allí y encontrarse en nuestro lugar. Las víctimas no somos nunca políticamente correctas, pues pedimos algo tan sublime como memoria, dignidad y justicia. La memoria y la dignidad son un trabajo diario que desarrollamos lo mejor que podemos y sabemos, pero la Justicia... la Justicia está en manos de otros. Por favor, rogamos que se aplique la Justicia: no nos causéis más dolor y más miedo, que ya hemos recibido bastante. No nos volváis a sumergir en el olvido, no nos humilléis más, soltando a canallas como Parot a la calle. Evitadnos pasar por todo esto, dejadnos descansar ya de tanta infamia y respetadnos un poco. María Jesús Gómez Marco. Zaragoza. L A escasa respuesta que los trabajadores franceses dieron ayer a las más de cien manifestaciones convocadas por los sindicatos en contra de los contratos basura para jóvenes es la punta del iceberg de los problemas que ha planteado la globalización, la deslocalización industrial, la automatización de la producción, la sustitución de puestos de trabajo por LUIS IGNACIO máquinas exPARADA pendedoras y la crisis de identidad del sindicalismo en los albores del siglo XXI. Los cambios del sistema productivo han sido enormes en las últimas décadas; los avances de la robótica y la informática, imparables; la presión de la inmigración, avasalladora; la debilidad de los trabajadores y sus representantes ante los altos niveles de desempleo, evidente. La reducción de jornada se ha visto cercenada; los recortes en las prestaciones sociales han sido lacerantes; la presión de las jubilaciones anticipadas, irresistible. Las empresas demandan hoy más flexibilidad para contratar y despedir y pagan salarios bajos para intentar mejorar su competitividad: crecen los contratos temporales, ya no existe el empleo para toda la vida. Es necesario facilitar a los empleadores el ajuste de sus recursos humanos para adaptarlos a los cambios en su nivel de actividad. Para combatir la economía sumergida hay que ampliar las modalidades de contratación. Pero la obsesión por convertir a los sindicatos en partidos políticos ha hecho que sus dirigentes se hayan olvidado de su verdadera misión. El sindicalismo del futuro no está en la calle, sino en los despachos, ni en la movilización, sino en la negociación. Pero los dirigentes actuales, cómodamente instalados en sus privilegios de horarios reducidos y seguro antidespido, no han sabido responder a los desafíos: se han ocupado sólo de defender los derechos de los que tienen empleo. Están cavando su fosa. Incapaces de luchar contra los contratos basura, hoy apenas tienen afiliados, pero dentro de una generación puede que no tengan ni siquiera poder. particular el anterior director general de Infraestructuras, y las demás administraciones competentes de estado estuvieron trabajando durante dos largos años preparando toda la documentación y planificación necesaria para desarrollar la Operación Campamento. Durante los gobiernos del PP se invirtieron recursos importantes para desalojar los cuarteles de campamento; ahora el PSOE sólo tiene que demolerlos. Hay que preguntarse ¿qué valor añadido tiene este Gobierno? ¿Cuál es su capacidad moral por apropiarse del trabajo de otros? Al PSOE le sobra la desvergüenza a la hora de apuntarse los tantos. Me temo mucho que este Gobierno que sufrimos no tiene la elegancia como para agradecer el trabajo bien hecho por el equipo de la anterior administración. Rafael Calvo Basaran. Londres. Salir a la calle por obra y gracia Dentro de nada una de las alimañas más crueles de la historia criminal de nuestro país saldrá a la calle por obra y gracia de no se sabe muy bien qué procedimientos judiciales que así lo permiten, consintiendo que el responsable de tantísimos crímenes por los que fue condenado, y por los que ni siquiera ha manifestado el menor arrepentimiento, sea puesto en libertad a pesar de que consta su perseverancia a favor de esa causa que le incita al asesinato, un fanatismo sanguinario que ha llenado de espanto y dolor las fechas más negras del terrorismo. Mientras, las víctimas y sus allegados contemplarán atónitos la irracionalidad de esa abstracción en la que se diluyen leyes, responsabilidades y competencias, y los ciudadanos seguirán expuestos a un permanente riesgo para su seguridad y su vida. Es la consecuencia de un sistema legislativo que en modo alguno sintoniza con la sensibilidad de una sociedad martirizada por la barbarie y la torpeza de quienes, a veces con más frivolidad que talento, lo aplican demostrando su incapacidad para dar una respuesta razonable al mundo del crimen. Jordi S. Berenguer. Barcelona. Consejería de Educación de Cataluña Está a punto de firmarse el Pacto Nacional de Educación que promueve la Consejeria de Educación de Cataluña. Como madre de alumnos me ha parecido especialmente interesante que se considere el proceso educativo como algo colectivo, en el cual las familias jugamos un papel importantísimo, y que hayamos de implicarnos más en la educación de nuestros hijos, y que a tal fin se arbitre que los padres podamos pedir permiso en el trabajo para ir a hablar con los profesores. Pero precisamente por ello me ha sorprendido que, en el proceso de negociación del Pacto, se haya ignorado el manifiesto de la Plataforma Derecho a Escoger suscrito por cerca de 75.000 firmas- -entre ellas la mía- y que continúe sin garantizarse el derecho que tenemos las familias de escoger el tipo de educación que queremos para nuestros hijos. La educación debe ser gratuita con independencia de la escuela que se escoja, sin que ninguna opción educativa esté discriminada si hay suficiente demanda social de la misma. Si no es así, el derecho a escoger la educación de nuestros hijos que garantizan la Constitución y los tratados internacionales ratificados por España es sólo papel mojado. Bettina Sala Salla. Gerona. Operación Campamento Los anteriores responsables del Ministerio de Defensa, en