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ABC MIÉRCOLES 8 2 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR ALBERTO RUIZ- GALLARDÓN MADRID Y LA NACIÓN Reproducimos, por su interés, el discurso pronunciado ayer por el alcalde Madrid en la presentación de la Ley de Capitalidad y Régimen Especial de Madrid en el Palacio de la Moncloa M ADRID es la gran capital de una gran Nación: la Nación española, una realidad jurídica, histórica y emocional muy antigua y muy necesaria, de cuya buena salud dependen el bienestar, la convivencia y el desarrollo en condiciones de justicia y solidaridad de 44 millones de ciudadanos. Y una Nación que, por serlo, tiene en su capital la expresión de un sentimiento muy profundo de identidad, identidad plural pero solidaria, como es la española, que en Madrid encuentra una convivencia rigurosamente respetuosa con los principios de igualdad y libertad de todos sus miembros, lo que es tanto como decir de personas procedentes de toda España. Porque Madrid obedece al mismo afán que anima a todos los españoles, y de hecho brota de él. Nuestra solidaridad nace de su solidaridad. Nuestro amor por la igualdad es parte de su amor por la igualdad. Nuestra unidad se afianza con su unidad. La cohesión de Madrid es la cohesión de España, y si Madrid sabe identificar ese sentimiento de los españoles- -sentimiento que no consiste en una mera manifestación de emotividad, sino en una voluntad razonada y declarada de vivir juntos en los términos que establece la Constitución- -es porque, en nuestras calles y plazas, en los foros institucionales que acogemos, en las iniciativas de la sociedad civil de todo el país que aquí se dan cita, tienen los españoles el espacio abierto al que aspiran como protagonistas de una democracia progresista y avanzada, que es aquella que está protagonizada no por mitos históricos ni por proyectos excluyentes, sino por ciudadanos libres e iguales en derecho. Madrid, en fin, es patrimonio común de los españoles, porque es la casa de todos ellos, de catalanes, vascos, gallegos, canarios, andaluces, valencianos, aragoneses, castellanos, murcianos... y por tanto Madrid tiene la responsabilidad y el compromiso de asegurar la firmeza de esos lazos de solidaridad que les unen, fuera de toda tentación particularista. En otras palabras: la capitalidad de Madrid no es un beneficio del que esta ciudad disfrute, sino un elemento básico del Estado social y democrático de Derecho en la defensa de todos sus ciudadanos, y una garantía que éste ofrece a los españoles de que el reconocimiento de su pluralidad no se verá jamás socavado por el predominio ni el privilegio de ninguna singularidad. Madrid, en suma, es la capital abierta, tolerante y solidaria de todos los españoles, no sólo porque sea motor de su economía, ni pilar de su solidaridad fiscal, ni elemento que permite a la Administración General del Estado cumplir su obligación de equilibrar rentas y territorios, ni siquiera porque lo diga la Constitución- -que ya sería suficiente- sino porque, además, es el espacio abierto que no levanta barreras, sino que las derriba, que no busca blindajes, sino que los desarma, que no aleja a los españoles, sino que los convoca en torno a su más profunda voluntad de seguir conviviendo juntos y sin menoscabo de ninguna parte de ellos. El más destacado gobernante que la izquierda española ha dado en su historia, don Manuel Azaña, resumió todo esto en palabras cuya vigencia debe ser hoy Alberto Ruiz Gallardón, ayer, en la Moncloa E. AGUDO comprendida y reafirmada. Dijo Azaña que si no existiera Madrid sería preciso inventarlo en bien de España, porque Madrid es el centro donde convergen todas las regiones españolas y todos los intereses nacionales y donde están en presencia los representantes, políticos o no políticos, de toda España; donde vienen a concentrarse todos los sentimientos de la Nación y donde surgen y rebotan a todos los ámbitos de la Península las ideas, saturadas y depuradas por la vida madrileña en todos sus aspectos Hizo Azaña esta afirmación en el Congreso de los Diputados, al abogar por la concesión de los medios financieros destinados a que Madrid cumpliera mejor esa responsabilidad. Esta ley nos concede recursos y mecanismos que nos permitirán mejorar los servicios públicos y elevar la eficacia de una ciudad cuya imagen es también la imagen del Estado y de España misma. Es verdad que hemos dejado pendiente el nuevo sistema de financiación que no sólo la ciudad de Madrid sino todos los municipios de España requieren para romper el absurdo divorcio existente entre los reales servicios públicos que prestamos los ayuntamientos y la ausencia de financiación de una parte muy importante de los mismos por parte de la Administración General del Estado. La prometida nueva Ley de Haciendas Locales resolverá, estamos seguros, esta cuestión. Pero por encima de eso, no hay mejor inversión para Madrid, Presidente, que mantener la cohesión nacional y reforzar los vínculos que unen a los territorios de nuestro país. Ése es el origen y sentido de Madrid, y para eso hemos solicitado esta ley. Me atrevo a decir que ésa es incluso su razón de ser: no es una ley justa porque haya que compensar a Madrid por lo que se pacta con otras partes de España, sino porque, justo en sentido contrario, surge de la reivindicación que Madrid hace de los medios que necesita para servir mejor a todos los españoles. Esta ley tiene además dos grandes virtudes. La primera es que conecta con el deseo general que en este momento tienen la inmensa mayoría de los españoles de reforzar la fortaleza del Estado y los elementos que garantizan su cohesión y solidaridad, así como de cuidar los símbolos en los que se expresa la Nación española. Los españoles quieren vertebrar España, y nada la vertebra más que el modelo de convivencia y los valores en los que se asienta Madrid. La otra gran virtud de la ley es que es fruto del consenso entre Administraciones y entre los dos grandes partidos políticos que, juntos, representan al ochenta por ciento de los españoles, y son su verdadera voz. Ése y no otro es el camino, y el Gobierno acierta cuando lo sigue. Alcalde de Madrid REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO CÓMO COMBATIR EL TERROR La decisión del diario iraní Hamshahrj de lanzar un concurso internacional de viñetas sobre el Holocausto reinstala la crisis de las viñetas sobre Mahoma en el corazón del rearme nuclear de Teherán. En ese marco, El Universal mexicano critica sin piedad al presidente español, comentando de este modo la carta Zapatero- Erdogán: El líder de un país donde el tema parece fuera de toda discusión lo replantea bajo la óptica de la edad de las tinieblas, en vez de reivindicarlo como derecho irrenunciable y conquista de las luchas por la libertad y la democracia Por su parte, El Milenio publica una crónica titulada: Irán exige disculpas a ABC y El País por publicar las viñetas En Múnich, Sueddeutsche Zeitung afirma que estamos asistiendo a escala planetaria al histórico conflicto de otros siglos en Europa, enfrentando los principios de la religión y el Estado. Ante tan vasta crisis, SZ estima que la única solución es la democratización de las sociedades islámicas Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) afirma que, en verdad, Irán está instrumentalizando la crisis de la caricatura en el marco de su rearme nuclear Le Monde no dice otra cosa: Irán está orientando contra la UE la cólera de los musulmanes El vespertino francés subraya que el concurso internacional convocado por Hamshahrj, con hondo perfume antisemita, está manipulado por el presidente Ahmadinejad, partidario de barrer del mapa a Israel. El mismo Hamshahrj publica en su edición online, en inglés, fotografías de militantes de extrema derecha europeos, partidarios de destruir Israel con armas nucleares. En Israel, sin embargo, el Jerusalem Post analiza con mucha frialdad la crisis en curso, afirmando que los líderes judíos no desean ser arrastrados a la controversia; ya que ésta no es una batalla de Israel, salvo si el mundo islámico intenta inmiscuirnos en el conflicto en curso ¿Qué hacer? En Londres, el Daily Telegraph afirma que una respuesta débil sería un regalo para las extremas derechas. Por su parte, la edición europea del Wall Street Journal publica un editorial que intenta evaluar las respuestas occidentales a las provocaciones iraníes y considera necesario apoyar, desde su punto de vista, la propuesta del ex presidente Aznar de comenzar a negociar el ingreso de Israel en la OTAN.