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ABC MARTES 7 2 2006 49 El Gobierno comienza a devolver el dinero que cobró a negocios no autorizados para vender tabaco El virus H 5 N 1 de la gripe aviar presenta múltiples variantes en el sureste asiático Más de 130 millones de mujeres en el mundo sufren el drama de la mutilación genital Cada minuto cinco niñas son sometidas a esta práctica, muy extendida en África b Países como Egipto, Etiopía, Las razones Según Unicef, la mutilación genital femenina tiene su origen cultural en estas cinco razones principales. Psicosexual. Para disminuir el deseo sexual de la mujer, mantener la castidad y la virginidad antes del matrimonio. Sociológica. Como forma de identificación con la herencia cultural, la iniciación de las niñas a la edad adulta o la preservación de la cohesión social. Higiénica y estética. En algunas sociedades, se considera que los genitales externos de la mujer son poco limpios y antiestéticos. Religiosa. Puede llegar a entenderse como una exigencia equivocada de ciertas religiones. De otro tipo. Lo interpretan como una práctica para mejorar la fecundidad. Kenia, Nigeria, Somalia y Sudán concentran el 75 por ciento de las ablaciones de este tipo que se realizan en el mundo J. SÁINZ MADRID. Cinco niñas cada minuto, seis mil al día y casi tres millones al año. Son los estremecedores datos del número de menores que sufren la mutilación de sus genitales, la mayoría de ellas en África. Cifras de una dramática estadística que Unicef puso ayer encima de la mesa, en la celebración del bautizado como Día Mundial de la Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital, y que revelan que un total de entre 100 y 130 millones de mujeres han sido sometidas en su infancia a algún tipo de ablación, total o parcial. A pesar de que esta práctica está penada por la comunidad internacional, Unicef calcula que la mutilación femenina es habitual en 28 países africanos; y asegura que, en concreto, Egipto, Etiopía, Kenia, Nigeria, Somalia y Sudán concentran el 75 por ciento de los casos. De hecho, estiman que en lugares como Djibuti y Somalia, el 98 por ciento de las niñas padecen esta práctica. El alto organismo de Naciones Unidas alerta también de problemas de esta índole en varias zonas de Asia oriental y meridional y pide a los países occidentales que extremen la vigilancia ante posibles amputaciones de este tipo entre emigrantes procedentes de algunas de estas zonas del planeta. La francesa Isabelle Dinoire, durante la rueda de prensa de ayer tidumbre misma de la operación. Mis médicos han sido fabulosos. Hicieron el milagro. Y un buen día, al fin, pude mirarme al espejo. Para descubrir la extraña que era yo misma. Hasta que llegué a convencerme de que esa extraña era yo misma. Era y soy esa mujer que ahora tiene un rostro que no era suyo y es ahora el suyo. Ahora comienza una nueva aventura. Todavía debo esperar, antes de volver a casa. Cuando vuelva, me gustaría volver a empezar. Volver al trabajo. Volver a vivir Para los grandes especialistas que AFP realizaron el primer trasplante de rostro de la historia, y para los especialistas que siguieron a Isabelle Dinoire, también comienzan nuevas aventuras. El profesor Dubernard confiesa que ha solicitado otros cinco permisos para realizar otros tantos trasplantes de rostro. A su modo de ver, se trata de una investigación clínica en el sentido más noble Y algo muy delicado: cada piel posee una identidad propia, sensible, que no siempre reacciona del mismo modo a los mismos tratamientos. La ablación femenina se efectúa en niñas de entre 4 y 14 años y puede terminar con la muerte de las menores anual de defunciones por estos casos, aunque estiman que es alta. La ONU cree, sin embargo, que es posible poner fin a esta práctica en una sola generación si se cuenta con el apoyo firme de todo el mundo. De hecho, existen programas de sensibilización en varios países de África, en los que se trabaja a todos los niveles para explicar las graves consecuencias de la mutilación femenina. De hecho, el Comité Español de Unicef trabaja en sendos proyectos en Níger y Etiopía desde el pasado 2003. Parte de su labor se pudo conocer ayer durante la celebración de unas jornadas con motivo de este día mundial. Entre otros, se escuchó a un representante guineano del Comité Interafricano. Morissanda Kouyaté pidió implicar a todos los sectores de la sociedad africana, incluidos los propios ejecutores de estas mutilaciones debido a la enorme dificultad de erradicar las ablaciones. En muchos casos es una lucha contra nuestra propia cultura señaló. Práctica sin garantías sanitarias El trabajo para erradicar esta peligrosa costumbre, muy arraigada culturalmente a la defensa del honor familiar, se basa en el peligro que corren las personas. La mutilación genital se realiza en niñas y adolescentes de entre 4 y 14 años y su daño es irreparable. Su práctica, privada y casi siempre sin garantías sanitarias, deriva en consecuencias que van desde la formación de quistes o abcesos hasta un aumento considerable en las posibilidades de contraer enfermedades como el sida, la hepatitis y otras infecciones. Debido al secretismo con que se realizan, Unicef se ve incapaz de establecer una cifra Isabelle tras una de sus primeras operaciones el pasado mes de noviembre AP