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30 Internacional LAS CARICATURAS DE LA IRA MARTES 7 2 2006 ABC ¡QUÉ OPORTUNIDAD! os europeos siguen atónitos ante las violentas reacciones que se suceden en el mundo islámico por las caricaturas danesas. Los hechos provocan alarma entre la población, que percibe un abismo de valores entre Occidente y el Islam. La gravedad de los incidentes nos ofrece extraordinaria oportunidad para afrontarlo directamente. Benita Ferrero- Waldner, nuestra comisaria europea de Relaciones Exteriores y Política de Vecindad, debería aprovechar la situación para convocar a las instituciones islámicas y tratar a fondo la cuestión. Lo que está en juego es la libertad de prensa y el respeto a las creenFLORENTINO cias de cada individuo. PORTERO Ellos dicen, en realidad gritan, que están ofendidos. Nosotros lo estamos mucho más. En Europa las creencias religiosas se han convertido en algo humillante, en objeto de escarnio. El pensamiento correcto desprecia esos comportamientos desde la superioridad del relativismo postmoderno. No existe el bien ni el mal, todo es negociable. Católicos, protestantes, ortodoxos y judíos viven su fe con discreción, como si trataran de no molestar. Algunos musulmanes rechazan esta actitud. Ese comportamiento podría ser objeto de comprensión y de simpatía, pero no lo es. No es aceptable que se quejen por las caricaturas de Mahoma cuando en la prensa árabe encontramos continuamente textos y viñetas plenamente inaceptables para cristianos, judíos y occidentales en general. Estos hechos vienen denunciándose desde hace décadas, hasta el punto de que hay observatorios dedicados en exclusiva al seguimiento de estos medios de comunicación. Los gobiernos musulmanes no sólo no han hecho nada para evitarlo, bien al contrario lo han fomentado. Lo triste es que textos y viñetas son lo de menos en comparación con la forzada desaparición de las comunidades no musulmanas. Primero fueron los judíos los que tuvieron que marcharse, y los que quedan son una cantidad insignificante. Luego las viejísimas comunidades cristianas, muy anteriores a Mahoma, sufrieron persecución. Cada año estos grupos, que representan los sectores profesionales más competentes, malvenden sus propiedades y ponen rumbo en otras direcciones. Con este currículum a sus espaldas se permiten la licencia de indignarse y recriminar nuestra conducta. Benita Ferrero- Waldner tiene razón cuando subraya la importancia que para la Unión tiene la Política de Vecindad. Es un instrumento extraordinario para poner las bases del desarrollo de los estados de nuestro entorno y de un buen entendimiento. Precisamente por eso debería aprovechar esta crisis para forzar un debate dirigido a establecer unos criterios de estricta reciprocidad. Si nosotros respetamos el ejercicio de la fe musulmana ellos deben hacer lo propio con las restantes. EKRIMA AL SABRI Gran Mufti de Jerusalén y de Tierra Santa L ¿Acepta acaso Europa que se cuestione el Holocausto? Nunca elude el cara a cara. Ni siquiera con la Policía de Israel, que ya le ha detenido en más de una ocasión. Cree que la violenta reacción por las viñetas de Mahoma obedece a la política de EE. UU. en Oriente Próximo, más que a otra cosa TEXTO Y FOTO JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Su oficina, modesta, oscura, cerrada, triste, se encuentra en la Explanada de las Mezquitas, uno de los lugares más emblemáticos y bellos de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Desde que estallara la Segunda Intifada, los cristianos y los judíos necesitan de un permiso especial de las autoridades religiosas musulmanas, de un visto bueno policial para pisar el tercer lugar más sagrado del Islam, después de La Meca y Medina en Arabia Saudí. No sea que a alguno de los fieles que rondan por aquí se le escape una piedra. -Europa no acaba de entender la reacción tan violenta de los países musulmanes a las caricaturas sobre Mahoma. ¿Cómo podría usted explicarla? -Lo extraño es que Occidente se pregunte por qué los musulmanes estamos furiosos con estas caricaturas, pero ya estamos acostumbrados. Hace demasiado tiempo que Occidente nos mira por encima del hombro sin darse cuenta de que nosotros también tenemos nuestra dignidad, nuestro orgullo. En Europa se ha hecho causa común en torno a la libertad de expresión, pero la libertad de unos acaba donde empieza la de los otros. La libertad de expresión no se ejerce a golpe de ofensas y de insultos, sino de un diálogo académico, de intercambios culturales, de entendimiento mutuo. Los musulmanes nos hemos sentido insultados gravemente. Algunos hemos reaccionado de manera dura aunque pacífica, otros han optado por una respuesta violenta, que condeno, pero entiendo. ¿Entiende que se quemen Embajadas, se amenace de muerte, se secuestre a extranjeros? -No comparto la violencia, nunca lo he hecho y ahí están mis palabras de cada viernes desde 1973 a los fieles en la mezquita de Al Aqsa. La reacción de la calle musulmana tiene su origen más allá de las viñetas ofensivas. Ésta ha sido la gota que ha colmado el vaso pero ha habido otras, como la suficiencia occidental respecto de Oriente Próximo; la política proisraelí de Estados Unidos en la región; la criminalización del Islam; las distintas varas de medir en las Naciones Unidas... ¿Por qué se ataca de manera gratuita al profeta Mahoma? Al Sabri recibió ayer a ABC en su oficina de la Explanada de las Mezquitas Hay 1.500 millones de musulmanes, y sólo una minoría inaceptable mata en nombre del Islam ¿Por qué se defiende y se justifica ese ataque? ¿Por la libertad de expresión? ¿Acepta acaso Europa que se cuestione el Holocausto? Existen leyes en Francia o en Alemania que castigan con la cárcel el mero hecho de poner en duda el Holocausto. Para los judíos, el Holocausto es un tema sagrado, para nosotros en cambio lo es el profeta Mahoma. ¿Resulta tan difícil de entender? ¿No es más ofensivo para el Islam matar a inocentes en nombre de Alá que unas caricaturas sobre Mahoma? -Matar inocentes en nombre de Alá es un crimen, pero también matan inocentes los Estados Unidos en Irak y Afganistán, y no se cuestiona el cristianismo. -En Europa se echan de menos voces como la suya o la de otros doctores del Islam denunciando el terrorismo justificado en la religión musulmana. -Ustedes los europeos igualan sin disimulo el Islam al terrorismo. No es justo. En Estados Unidos, por ejemplo, las mafias han sido siem- pre muy poderosas y no por ello se consideraba mafiosos a todos los cristianos. Hay más de 1.500 millones de musulmanes, entre ellos una minoría inaceptable que mata en nombre de la religión. ¿Es justo que nos consideren a todos terroristas? -Da la sensación de que viajamos al pasado, donde las guerras de religiones eran el pan nuestro de cada día. ¿Existe el riesgo de volver a repetir aquellos episodios? -Parece que lo estén deseando. Ha sido Occidente la que se ha inventado ahora esa expresión tan profundamente desafortunada de conflicto de civilizaciones. Basta con detener el colonialismo; con poner freno al saqueo de nuestros recursos naturales; con hacer cumplir a Israel las resoluciones de las Naciones Unidas, como se le obligó en su día a Irak... ¿Quizás sea entonces necesaria la firma de un tratado de paz confesional? -No hace falta firmar ningún tratado de paz entre las religiones monoteístas porque, sencillamente, no existe una guerra entre nosotros. En cambio tenemos que trabajar todos juntos a favor de la coexistencia, del respeto mutuo, de la igualdad de condiciones. Porque no se olvide de una cosa: el Islam respeta mucho más a Occidente de lo que Occidente respeta al Islam.