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20 Nacional MARTES 7 2 2006 ABC Aparatosa caída de un helicóptero militar en Cartagena, sin heridos CARTAGENA (MURCIA) Un helicóptero Puma del Servicio de Búsqueda y Salvamento del Ejército del Aire, destacado en San Javier, se precipitó ayer a tierra cuando realizaba a un vuelo de instrucción en la zona militar de El Carmolí en el término de Cartagena. Según fuentes de Defensa, que calificaron lo sucedido de incidente menor el aparato cayó desde muy baja altura al suelo por causas desconocidas cuando efectuaba dicho vuelo. Dos de sus cuatro ocupantes sufrieron molestias leves en el cuello EFE CASA ve inviable la venta de aviones a Venezuela si EE. UU. no levanta su veto Intentará que dé marcha atrás en su prohibición a la transferencia tecnológica ABC MADRID. La empresa aeronáutica española EADS- CASA intentará que Estados Unidos dé marcha atrás en el veto que decretó el pasado mes de enero a la venta de doce aviones de transporte militar a Venezuela dotados de tecnología norteamericana, tras considerar que el cambio de los sistemas vetados por la Administración Bush haría inviable la transacción, según confirmaron a Ep fuentes conocedoras de la operación comercial. Éstas explicaron que durante la reunión que mantuvieron esta pasada semana en Caracas con el ministro de Defensa venezolano, almirante Orlando Maniglia, los representantes de la compañía aeronáutica española solicitaron a las autoridades iberoamericanas un plazo de prórroga de un mes antes de exponer la solución final al contrato tras el veto tecnológico norteamericano. do, entre otras cuestiones, a que un eventual cambio de motor supondría una modificación de la distribución de peso y potencia en la aeronave. Como ya informó ABC, sustituir los componentes de aviónica norteamericanos que llevan estos aviones- -cerca del 50 por ciento- -le costará más de un millón y medio de euros por unidad. Es decir, entre 18 y 20 millones de euros en total, según fuentes industriales. Esto sin tener en cuenta el importe de rediseñar toda la ingeniería, cuyo coste es incalculable en horas de trabajo, ya que ni siquiera se ha empezado a estudiar con qué componentes (franceses probablemente) podrían ser sustituidos los estadounidenses que ahora llevan los aviones. En resumen, las pérdidas económicas que acarrearía a la compañía el seguir adelante con la operación dejan insignificantes los 500 millones del contrato con Venezuela y, más allá, pondrían en peligro contratos de hasta 18.000 millones que EADS- CASA podría conseguir en Estados Unidos. Por todo ello, fuentes de la empresa ya reconocieron a mediados de enero que estudiaban la posibilidad de pagar indemnizaciones y rescindir los acuerdos Los barcos, a salvo Como se recordará, tras la decisión de la Casa Blanca de rechazar la operación comercial, el presidente venezolano, Hugo Chávez, advirtió al Gobierno español de que necesita saber si de una vez va a vender las ocho patrulleras contratadas con Navantia por un importe total de 1.200 millones de euros. Las palabras del mandatario iberoamericano fueron interpretadas en sectores industriales como una forma de presionar para que se cierre definitivamente la venta de los aviones, toda vez que los buques no precisan de la autorización de Washington y la operación está ya en fase avanzada con los trámites legales venezolanos cumplimentados. Fuentes diplomáticas consultadas explicaron que el ministro de Defensa, José Bono, mantuvo una conversación telefónica el pasado miércoles con su homólogo venezolano, almirante Ramón Orlando Maniglia Ferreira, para hablar sobre la situación del contrato de venta de patrulleras y aviones, que a su vez debatió el asunto con otra autoridad española. El titular venezolano de Defensa aclaró a Bono que el contrato con Navantia para la compra de ocho patrulleras- -cuatro de vigilancia oceánica y cuatro de litoral- -continúa adelante y subrayó que ahora es necesario resolver el problema con el acuerdo para la compra de las aeronaves. Cómo hacer aviones nuevos Después de la decisión de la Administración Bush, la empresa aeronáutica analizó la posibilidad de sustituir la tecnología estadounidense que poseen las aeronaves C- 295 por equipos de otros países y consideró que esa modificación provocaría que la operación resultara poco rentable o inviable y que supondría prácticamente diseñar un nuevo modelo. Concretamente, la compañía debería sustituir en las doce aeronaves que pretende vender a Venezuela- -ocho de transporte militar y cuatro de patrulla marítima Persuader -diversos componentes de aviónica, radares o incluso el motor, fabricado por la firma norteamericana Honeywell. Las sustituciones elevarían en gran medida el precio de cada aparato y provocarían que el modelo en cuestión, el C- 295, registrara modificaciones de diseño en las alas y en otros componentes, debi-