Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 6 2 2006 Cultura 57 FLAMENCO Festival de Madrid (y V) Cante: Salomé Pavón, Arcángel y Mayte Martín. Guitarra: José María Molero, Miguel Angel Cortés y José Ramón Caro. Lugar: Teatro Albéniz. Madrid. Fecha: 5- 2- 06 LAS NUEVAS VOCES CANTAORAS MANUEL RÍOS RUIZ María Adánez (Salomé) junto a Millán Salcedo (Herodes) y Elisa Matilla (Herodías) en un momento de la función ABC María Adánez aparca la comedia y encarna a una Salomé joven y obsesiva La obra de Oscar Wilde, dirigida por Narros, llega esta semana a Madrid b En el reparto de la función, que estará en cartel desde el jueves hasta el 5 de marzo, figuran Millán Salcedo, que interpreta a Herodes, Chema León y Elisa Matilla JULIO BRAVO MADRID. Con medio centenar de representaciones a cuestas, y tras más de cinco meses de gira, esta semana desembarca en el teatro Albéniz de Madrid Salomé la obra de Oscar Wilde que ha puesto en pie uno de los más sabios y veteranos lobos de mar de la escena española: Miguel Narros. El director madrileño llevaba tiempo detrás de este texto, que la mítica actriz Sarah Bernhardt encargó al dramaturgo británico, y que se estrenó en 1894. Para este viaje, Narros ha contado con una actriz de gran popularidad, conocida fundamentalmente por su trabajo televisivo, María Adánez. Le acompañan sobre el escenario actores como Millán Salcedo, que interpreta a Herodes; Chema León, que encarna al Bautista, y Elisa Matilla, que es Herodías. La versión la firma Mauro Armiño. María Adánez no reniega de su personaje más popular, la pija de la serie Aquí no hay quien viva pero hace tiempo que quería dar un golpe de timón a su carrera y ha encontrado en el teatro y en el personaje de Salomé el vehículo ideal para ello. Tenía muchas ganas de romper, de hacer un drama y de cambiar de registro como ac- triz. La gente está acostumbrada a verme en papeles de comedia, y quería ofrecer otro rostro que me haga crecer como actriz y como persona Salomé es, según María Adánez, una niña caprichosa, obsesiva hasta un nivel enfermizo y autodestructivo porque, al final, es ella quien sufre y quien muere No tiene nada de ella, añade, y eso precisamente hace el personaje más atractivo todavía. En el proceso de los ensayos y en las más de cincuenta funciones que llevan por toda España ha aprendido a quererla, pero no la defiende. No voy a ser yo quien diga que era una mujer buena. La defiendo porque la interpreto, y en cada función descubro nuevos aspectos del personaje, pero no la comprendo Es un personajazo Habitualmente reservado a actrices con mayor experiencia y edad (ella está a punto de cumplir treinta años y ésta es su tercera incursión teatral) cree María Adánez que uno de los aciertos y al mismo tiempo de los retos de esta producción es, precisamente, que lo interprete una actriz joven, más cercana a la edad del personaje. Éste es un personajazo, que requiere de cierto bagaje, y es lógico que lo hayan hecho actrices con mucho peso. Pero Miguel Narros tenía esta visión, y yo creo que es acertada El papel de Salomé nunca había estado en el horizonte de María Adánez, ni siquiera había leído la función; pero después de todos estos meses está convencida de que es uno de los grandes personajes de la historia del teatro Para muchos, es una de las grandes seductoras. Ella aporta una visión distinta. Creo que se ha sobrevalorado lo que ella significa. Se ha mirado mucho con ojos masculinos, desde un punto de vista morboso y erótico. Hay que tener en cuenta que a Salomé se le ve desde un mundo en que la mujer es un cero a la izquierda, que es la culpable del mal, porque por una mujer, Eva, entró el mal en el mundo. Y ella se rebela y rompe con todo, tiene la valentía de usar su poder, personal y erótico, para lograr lo que quiere, que es la cabeza de un hombre nada menos. Y Salomé es una de las pocas mujeres que han tenido la valentía de saltar y resaltar en ambientes donde la mujer siempre ha estado relegada. Pero para hacerlo ella utiliza una danza en la que de alguna manera se prostituye, en la que excita a Herodes hasta el punto de que éste le da lo que quiere Para esta danza, María Adánez ha contado con la coreografía que le ha hecho Víctor Ullate- otro ser humano maravilloso, igual que Narros Ella había estudiado danza y espera conquistar con ella no sólo a Herodes, sino al público que acuda a verla y que llega, en buen número, atraído por su personaje televisivo. Yo noto la reacción del público: Mira, la pija de Aquí no hay quien viva baila dicen. En cualquier caso, bailar sobre un escenario es una sensación maravillosa, otra manera de expresar. Además, en la función tiene un punto de elegancia y modernidad l festival madrileño se ha cerrado con tres nuevas voces cantaoras, que están en ese momento de abrirse camino o de consolidarse para siempre. Y en el contorno del panorama actual del género, con veteranos en decadencia y otros intérpretes que tienen saturados a los públicos, con sus rutinarios repertorios, estas nuevas voces pueden, si se aplican de verdad, conseguir destacar y afianzarse. Esto es lo que nos dejó patente la función de clausura de un evento flamenco que se ha convertido en una de las convocatorias más atractiva de la programación flamenca a medida nacional, gracias a un patrocinio espléndido y a una organización altamente eficaz, con el respaldo de un público heterogéneo, que permite componer carteles auténticamente variados. Y la voz más definida, y ya con un extenso reconocimiento de la afición, es la de la catalana Mayte Martín, muy compenetrada con su guitarrista José Ramón, quien, con sutileza musical, le acompaña de dulce en sus cantes por vidalita, guajira, garrotín, malagueñas y siguiriyas... Cantes que Mayte Martín dice con verdadero conocimiento de causa, es decir, con dominio y buen gusto. Su versión de la malagueña chaconiana resultó lo más considerable de su actuación. Por su parte, Arcángel, muy esperado por sus seguidores, dejó constancia de sus valores flamencos, cifrados en el deseo de versiones con personalidad de los más variados estilos, de los festeros a los básicos, como la caña y la siguiriya, pasando por las malagueñas y los fandangos de su tierra huelvana. Miguel Ángel Cortés, con su magistral sonanta, colaboró estrechamente en su éxito. Un éxito que le supone un paso adelante en su proyección profesional. Y Salomé Pavón, heredera de dos casas cantaoras de abolengo, la de los pavones y la de los Ortega, asume por ello un compromiso muy importante. Y nos alegró comprobar que en su primera presencia en un festival de envergadura saliese airosa de la prueba, con el toque preciso de José María Molero, especialmente por tientos- tangos y en unas sevillanas para escuchar, que remató sorpresivamente con la famosa debla pavoniana. Hay que darle un gran margen de confianza, porque el género está necesitado de ecos con sabores jondos. E