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54 LUNES 6 2 2006 ABC Cultura y espectáculos ABC Homenaje al general Mangada celebrado el 21 de septiembre de 1936 en el Teatro Calderón de Madrid. En el centro, agachado, aparece un casi niño Fati, bailaor de la dinastía de los Pelaos. En la fila central, de izquierda a derecha, el segundo es Manolo Caracol. A su lado asoma el guitarrista Pepe de Badajoz. Siguen la Niña de los Peines, el entonces pianista- -y, en el futuro, matador de toros- -Rafael Albaicín, Pastora Imperio, Argentinita, Agustina Escudero (modelo de Zuloaga y madre de los Albaicín) la actriz Catalina Bárcena, el bailaor Miguel Albaicín y Pilar López. En la cúspide de la pirámide, con gafas, el general Julio Mangada, responsable de la defensa de Madrid Son dispuestos para el posado- -aunque ellos no le vieran- -por Ignacio Sánchez Mejías, algunos de los cantaores, toreros, bailaores y bailarines del 27, una generación mucho más que literaria y que días antes había perdido a Lorca La otra Generación del 27 POR JOAQUÍN ALBAICÍN No hablan los anales, y quizá deberían, de la otra Generación del 27. Se menciona, sí, al Lorca compositor al piano, más a título anecdótico, sobreentendiendo fruto del puro amateurismo esa faceta musical suya- -que se presupone subordinada a la poética- -y obviando sus aleteos a busca de la miel del duende entre bailaores y bailarinas diestros en el manejo de flámula y capote o toreros que, como Cuco, Rafael Albaicín o Sánchez Mejías- -mucho más que mero mecenas del parnaso en cuestión- escribían también partituras, dramas y poemas de personal cosecha... Silencio extraño, pues. ¿Es que no está Aleixandre en la muleta del Domingo Ortega conferenciante... y viceversa? ¿O Alberti en las sevillanas de Argentinita? Incluso, ¿cómo entender a Mario Cabré si no como aca- bado producto veintisietista perdido en el tiempo? Casi me caigo de espaldas, la otra tarde, al encontrarme cara a cara, en uno de los clasificadores menos visitados del archivo gráfico de ABC, nada menos que con el que bien podría ser el retrato de grupo de ese 27 no oficial. Echa un vistazo me había sugerido Santiago Castelo, no por casualidad bardo: Hay una carpeta con fotos de festivales que se celebraron en la guerra y en las que seguro que puedes reconocer a gente... ¡Vaya si pude! Yo a ellos y ellos, desde el otro lado del negativo, a mí. El nexo: Sánchez Mejías Cada foto alberga en su trastienda varias historias, veladas a menudo por las sonrisas de los rostros en ella im- presionados y cuya continuidad- -sutil o no- -no se ve afectada por la desaparición física de éstos. En rigor, lo primero que, en una foto, resalta a la vista, raramente es lo esencial, lo en verdad hechizante para el objetivo de la cámara. Así, ésta- -sobre la que durante su sueño de setenta años en el archivo no se ha posado una sola mota de polvo- -es, en realidad, no otra cosa que... un retrato de cuerpo entero de Ignacio Sánchez Mejías, auténtico nexo último- -al margen de los de sangre- -entre los principales personajes encuadrados por el retratista, y que, dos años después de su muerte en Manzanares, parece haber sido quien dispuso a todos- Tú aquí, Encarna. Tú allí, Miguel... -para el posado. Ésta- -la dirección artística post mortem de Sánchez Mejías- -es una de las historias subyacentes entre bambalinas de la foto. Mas no se trata de la única. Como cuando se abre una muñeca rusa, hay otra. Y es una trama de destinos cruzados, por cuanto varios de los retratados estaban- -sin aún saberlo- -destinados a vincularse por lazos familiares a no mucho tardar. Y hay todavía una tercera historia: la de la alegría aparente de los artistas, que encubre sus esperanzas de fuga de un Madrid sitiado y cacheado cada noche por la Brigada del Amanecer, los Linces de la República y otras cuadrillas de ejecutores que habían ya amenazado de muerte a Joaquín Turina y asesinado de un disparo en la nuca, en la Puerta del Sol y a plena luz del día, a Rodero, el fotógrafo taurino de la calle del Príncipe. Quedaba apenas un mes para que dieran el paseo a Ramiro de