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ABC LUNES 6 2 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR INOCENCIO ARIAS EL PUESTO MÁS IMPOSIBLE (Y CODICIADO) DE LA TIERRA La situación puede ser esperpéntica: un candidato poseerá un historial impecable y el apoyo de 185 de los 191 miembros de la ONU. Bastará que uno de los grandes lo vete para que su candidatura muera OFFI Annan, el Papa negro de la ONU, acaba su mandato a fin de año y hay que buscarle sucesor. Las quinielas corren por el edifico neoyorquino y el puñado de países que tienen la acción de oro en la empresa ONU, es decir, los cinco permanentes poseedores de la bola negra que puede derribar al pretendiente, pintiparado o no, estudian majestuosa y displicentemente las candidaturas. El puesto es enormemente codiciado. La Carta de la ONU no otorga demasiado poder al secretario general. Lo define como el principal jefe administrativo de la Organización (art. 97) lo que es decir más bien poco, y le confiere estrictamente la posibilidad de llamar la atención del Consejo de Seguridad sobre cualquier asunto que en su opinión pueda poner en peligro el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales (art. 99) Nada entre dos platos, pero el cargo ha crecido considerablemente gracias a la personalidad de algunos- -Hammarsjoeld, etcétera- -que lo han detentado. El secretario no sólo actúa, a veces, de moderador o conciliador en un conflicto, sino que ante la opinión mundial, que desconoce sus escasas competencias, encarna a la ONU. Sus comedidas tomas de posición refuerzan o debilitan una acción internacional. Pensemos en Kosovo e Irak, dos intervenciones cuestionadas por muchos juristas. Los velados apoyo o desaprobación, respectivamente, de Koffi Annan robustecieron la primera acción y enflaquecieron la segunda a los ojos del mundo. Que el lenguaje, aún corporal, del secretario se decante en cualquier sentido es interpretado y utilizado rápidamente. No lo han tenido por ello fácil ni Annan, ni sus seis predecesores en el cargo. El primero de ellos, el noruego Trigve Lie vio la simpatía soviética (era el ministro de Exteriores que invitó a Trostki a abandonar Noruega para gozo de Stalin) trocada en odio durante la guerra de Corea. Lie, como la mayor parte de las naciones, consideró la invasión de esa nación por su hermana del Norte una guerra contra las Naciones Unidas y actuó en consecuencia. Al favorecer así la política de Estados Unidos pasó a ser la bestia negra para Moscú, que se opuso a su reelección. Conseguida ésta mediante la treta de prolongar en la Asamblea, donde no hay veto, su mandato por tres años, para la URSS Lie se convirtió en un fantasma al que no trataba. Maniatado, dimitió. También su sucesor, el carismático sueco D. Hamarsjoeld, chocó con los soviéticos durante la guerra del Congo. Le reprochaban parcialidad en contra de Lumumba. Kruschef, en la Asamblea en que sacó el zapato y le dio el panzazo a Piniés, le atacó y pidió su dimisión proponiendo la instauración de una troika. El sueco, que perecería más tarde en el Congo, se defendería con gallardía arrancando una larga ovación de pie en la sala. Recientemente, Estados Unidos abortó la reelección delcompetente Boutros Ghali. La ahora multilateralista señora Allbright dijo por encima de mi cadáver K ejerció su veto y Ghali tuvo que hacer mutis ante la impotencia de la mayoría de países que querían continuara. (Clarke, asesor de Clinton, relata como la Allbright conspiró con otros países para cargárselo, pero al final tuvimos que hacerlo solos Annan- -se buscó otro africano- -le sucedió, fue reelegido en olor de multitud y ha pasado un pequeño calvario a manos de los conservadores estadounidenses, que le han fustigado caprichosamente mucho antes del escándalo Petróleo por Alimentos Por una regla no escrita, la ONU debería escogera un asiático, quien seguiría a Africa, Latinoamérica y Europa. No faltan candidatos de esa zona: el viceprimer ministro tailandés, S. Sathirathay; el experto en desarme de Sri Lanka J. Dhanapala, e incluso la primer ministro de ese país, Chandrika Kumaratunga, lo que daría entrada a una mujer. Más varios tapados, claro. Tanto Estados Unidos como Gran Bretaña ya han manifestado que no están obsesionados con la procedencia y que quieren una persona cualificada. La ruptura de la práctica geográfica abriría la puerta al antiguo primer ministro polaco A. Kwasniewski, o a la báltica Vike- Freiberga, si es que, con ésta, Rusia no dice pues va a ser que no Clinton sonó, aunque nunca ha habido un nacional de los grandes. El puesto al que su primer ocupante calificó del cargo más imposible de la tierra y para el que Annan ha dicho que hay que tener piel de cocodrilo y sentido del humor requiere, entre otros, dos requisitos: contar con el carácter para manejar y poner un necesitado orden en la Organización, pero que no se crezca tanto que cuestione el poder de los cinco grandes. Ésta es la madre del cordero, los grandes, EE. UU. Rusia, China, Gran Bretaña y Francia. El secretario es elegido por la Asamblea, a propuesta del Consejo de Seguridad, y en él esas cinco naciones tienen el veto. La situación puede ser esperpéntica: un candidato poseerá un historial impecable y, lo que es más importante, el apoyo de unos 185 de los 191 miembros de la ONU. O de 190, incluso. Bastará que uno de los grandes lo vete para que su candidatura muera. La del tanzano Salim Salim no prosperó, por ejemplo, porque Estados Unidos no le perdonó su baile de júbilo en la Asamblea el día que se votó la entrada de la China de Mao. Ahora, Rusia podría hacer un mohín y la candidata báltica se esfumaría. Más chocante aún, los aspirantes tienen que saber francés. Un cualificado político podría hablar inglés, alemán, español y defenderse en chino. Rien a faire. Los remilgos franceses podrían inclinar la elección hacia otro. Los cinco mandamases ungen normalmente al mínimo común denominador, aquél que, independientemente de sus virtudes, no levanta la menor ampolla entre ellos. Lo curioso es que este insólito poder de los grandes no sea, en el año 2005, contestado por los 186 restantes. Ex embajador de España ante la ONU REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO LAS OTRAS CARICATURAS La prensa turca presenta la cartaartículo firmada por Recep Tayyip Erdogan y José Luis Rodríguez Zapatero como una crítica de fondo contra la publicación de las caricaturas de Mahoma que los musulmanes consideran escandalosas, en un tono que sitúa a España en una incómoda posición de aliada a un primer ministro islamista, cuya fortuna personal suscita muchas críticas en Ankara y cuyos objetivos diplomáticos- -el ingreso de Turquía en la UE- -son rechazados en Alemania, Francia, Austria, Italia. Turkish Weekly cita a Erdogan presentando de este modo la carta que firma Zapatero: Cuando intentamos construir una Alianza de Civilizaciones, ese comportamiento es un inaceptable ataque contra nuestros valores espirituales Zaman afirma: Erdogan y Zapatero esperan que su carta detenga la publicación de ese tipo de viñetas Anatolian Times cita a Erdogan: Decimos en nuestra carta que debe rechazarse la publicación de ese tipo de viñetas por razones éticas y políticas Turkish Press insiste: La carta dice que tales comportamientos no son aceptables ni tolerables La prensa turca se dirige a unos lectores bien conscientes de que Erdogan es un líder islamista moderado, que incluso estuvo en prisión por recitar en público versos de Ziya Gökalp, poeta nacional, de este tipo: Las mezquitas son nuestros cuarteles, las cúpulas nuestros cascos, los minaretes nuestras bayonetas, y los creyentes, nuestros soldados Su sólida fe religiosa no salva a Erdogan del infierno de los escándalos. Hürriyet y The New Anatolian consagran mucho espacio a un gran debate nacional sobre la fortuna personal de Erdogan. Desde Alemania, Europolitan recuerda el caso Orhan Pamuk: uno de los más grandes escritores turcos de nuestro tiempo ha estado a punto de ir a la cárcel recientemente por denunciar las censuras religiosa y militar que pesan sobre la misma Turquía, que defiende de manera tan entusiasta el proyecto de Alianza de Civilizaciones. La carta Zapatero Erdogan coincide con la apertura de otro frente de crisis. La web de la Arab- European League ha lanzado una campaña de viñetas musulmanas para responder contra las caricaturas de Mahoma. En su primera viñeta, Hitler, desnudo, con cruces gamadas, está en la misma cama que Ana Frank- -víctima del Holocausto- -y le dice: ¡Escribe esto en tu diario, Ana!