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ABC DOMINGO 5 2 2006 99 Gente VÍSPERAS DE NADA Paris Hilton, a la venta por 20 millones. Esa es la cifra (en dólares) por la que un agente de estrellas del porno vende toda la intimidad de la heredera del imperio hotelero. El material, que los abogados de Hilton quieren retirar del mercado, incluye 18 diarios y varias fotografías de los escarceos sexuales de la chica. Por ROSA BELMONTE La vida es un guión (de miedo) Puede que el ¿qué demonios llevas puesto? de la semana no haya sido el de Carmen Calvo. Briattore lució chaqueta de Vacaciones en el mar mo prestado el título de un delicioso libro de Isabel Coixet, la triunfadora de la semana, la talentosa chica con gafas que casi no ha salido esta semana en la televisión ni en los periódicos. Madre mía. Recoge premios, estrena funciones de teatro... Aunque bien pensado, siempre será mejor ella, alguien que consigue que llores con sus películas y sus prodigiosos actores, que Raquel Mosquera, con la que dan ganas de echarse a llorar sin razón. Está feo bromear con enfermedades mentales, pero aviso: si alguien me quiere asustar que no coloque en mi cama una cabeza de caballo, no me vaya a manchar las sábanas de Sybilla; que meta al marido de la peluquera (la semana pasada el título era para Javier Sardá) Ese cuello. Cielos. Es más grande que el del David de Miguel Ángel. Aunque tengo que reconocer que yo me asusto fácilmente. Incluso con los ciclistas, tan inofensivos. No me extraña que Sheryl Crow, de 43 años, y Lance Armstrong, de 34 años (capicúa) hayan roto. Claro, que llevaban juntos dos To años, así que la cantante ya se debía de haber acostumbrado a meterse en la cama con un tío de dos colores. Es que se quitan el culotte el maillot y los calcetines y te impresiona la policromía. Como se iban a casar (Ralph Lauren iba a hacer el traje de la rockera y de las damas de honor) Sheryl llegó a posar vestida de novia. Tía, eso da mala suerte, ¿no ves? En un comunicado han pedido a todos que respeten su intimidad en estos momentos. No hay problema: Right here there is tomato Where are you, my sweet heart? y Pink Sauce están ocupadas en otras cosas más domésticas. Ha llegado el año nuevo chino, la firma de maquillaje MAC lo ha celebrado en Nueva York y Pamela Anderson se ha presentado en el sarao unos minutos después que sus tetas, que le hacen de embajadoras. Se la ha visto con una copa en la mano, pero no cabe duda de que podría haberla apoyado en la repisa amarcordiana Es el año del perro, pero alguien ha debido decirle que es el año del melón. De los melones. En 1999, la rubia estado- Lance Armstrong y Sheryl Crow anunciaron ayer que anulaban sus planes de boda unidense de pasado moreno y canadiense anunció que se había quitado los implantes, los que moviéndose dentro de un bañador rojo mientras corría por la playa la hicieron famosa. A la vista de cómo luce ahora podría pensarse que en el quirófano se equivocaron y lo que le redujeron fue el resto del cuerpo (o el cerebro) No. Es que en 2002, además de descubrir que había sido contagiada de hepatits C (cosas de los tatuajes y los novios y maridos con tatuajes) volvió a las andadas. Nos habremos reído mucho con el vestido de fantasía de la ministra, pero puede que el ¿qué demonios llevas puesto? de la semana no haya sido el de Carmen Calvo. A todo hay quien gane. El mismo día en que todos los periódicos se EFE Pamela Anderson AP reían de los trompos de Valentino Rossi con el Ferrari en Cheste (tuvieron mérito teniendo en cuenta la velocidad tortuguera que llevaba) se presentó en Mónaco el equipo Renault de Fórmula 1. Y allí estaba Flavio Briattore con una chaqueta que parecía que le hubiera robado a la Julie de Vacaciones en el mar Y nadie ha dicho nada. Nadie se ha reído. Lo mismo es de su firma, que se llama Billionaire como su discoteca de Cerdeña, lo cual explicaría el modelazo. Y bueno, como diría Anne Igartiburu, la semana que viene les seguiremos informado del estado de salud de Raquel Mosquera y Rocío Jurado (juro que así se despidió el viernes) Sólo faltaría que el parte médico lo diera Pedro Carrasco. Para asustarme más.