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62 Los domingos DOMINGO 5 2 2006 ABC EL PERFIL DE LA SEMANA EN LA ACERA ESCRIBÍ TU NOMBRE FERNANDO IWASAKI LAKSHMI MITTAL Presidente y consejero delegado de Mittal Steel Es la tercera fortuna del planeta y por su mansión de Londres pagó el mayor precio nunca fijado para una residencia. Pero le sabe a poco: ahora quiere Arcelor El marajá del acero cido en Calcuta y con una suntuosa vida propia de marajá, Lakshmi Mittal está acostumbrado a tirar de talonario. Raras veces se le puede llevar la contraria. Una de ellas ocurrió el verano pasado, cuando el vecino de una de sus propiedades en Londres obtuvo permiso municipal, tras un largo litigio, para construir un nuevo bloque de pisos que darán al jardín de los Mittal. Quién sabe si la opa que ha lanzado sobre Arcelor, el segundo mayor fabricante de acero, será también una excepción. El ascenso de Mittal ha sido relativamente rápido. En la lista de las mayores fortunas del mundo que elabora la revista norteamericana Forbes el año pasado saltó 59 puestos, hasta situarse en tercer lugar, tras los multimillonarios Bill Gates y Warren Buffet. Se le atribuye una riqueza de 25.000 millones de dólares, a la que ha llegado tras dos décadas de continuas compras en mercados de gangas: partes de consorcios de acero que nadie quería y plantas de propiedades estatales que eran malvendidas en procesos de urgente privatización. En la actualidad, la compañía familiar produce 40 millones de toneladas en catorce países, entre ellos Rumanía, Bosnia- Herzegovina, Suráfrica, Polonia, Indonesia, Kazajstán, Ucrania y EE. UU. Y el futuro no puede pintar mejor, por las crecientes demandas de las emergentes India y China. Lakhsmi Mittal sale ahora del anonimato en Occidente, aunque en el Reino Unido ya era conocido desde el polémico donativo de casi 190.000 euros que en 2001 entregó al Partido Laborista, antes de las elecciones en las que Tony Blair resultaría reelegido por primera vez. Semanas después, el primer ministro escribió una carta de apoyo al magnate del acero en las negociaciones que mantenía para comprar una empresa estatal rumana. Aquello se llamó el Mittalgate por más que Blair y Mittal negaron que hubiera conexión entre ambas cosas. Dos años más tarde, el empresario indio desembolsó la cantidad más alta nunca pagada en la venta de una vivienda: 105 millones de euros. Mittal se hacía así con la mansión que había pertenecido al amo de la Fórmula 1, Bernie Ec- LAS OTRAS RELIGIONES Na POR EMILI J. BLASCO H clestone, en Kensington Palace Gardens, la calle más cara de Londres, justo al lado del palacio en que había residido Lady Diana. La casa tiene doce habitaciones, suelos y columnas de mármol importado de la cantera usada para construir el Taj Mahal, baños turcos, sala de baile y una piscina en el sótano decorada con metales preciosos. La seguridad es controlada por 65 cámaras de televisión. Además de esta vivienda, los Mittal disponen de otra en los límites de la City londinense, valorada en 13 millones de euros. Su nombre volvería a aparecer públicamente con ocasión de otro extraordinario dispendio. En el verano de 2004 organizó en París la boda de su hija Vanisha con Amit Bhatia, un banquero nacido en Nueva Delhi y domiciliado en Londres. A las celebraciones, de cinco días, acudieron mil invitados de todo el mundo. Todos ellos recibieron una invitación chapada en plata de veinte páginas, que incluían poemas románticos, alguno de los cuales daba a los Mittal el título real de marajás. El casamiento se celebró en el palacio de Versalles y hubo una cena en el jardín de las Tullerías. Actores famosos de Bollywood- -como se conoce al exitoso centro de producciones cinematográficas de la India- -amenizaron los festejos, e incluso un reputado guionista escribió una obra de teatro sobre la vida de la novia, que contó entre el reparto al multimillonario empresario y su mujer. Lakshmi Mittal pagó 50 millones de euros, según la prensa india, que llegó a titular el evento con un Papá, cómprame la Torre Eiffel para indicar los modos de nuevos ricos de la familia. La BBC ha escogido estos días otro titular: Multimillonario heavy metal por lo del acero, pero también por lo heavy que resultan los procederes de Mittal. Entre ellos está el nuevo donativo que el empresario entregó al Partido Laborista antes de las elecciones del año pasado, mucho más generoso que el anterior: nada menos que tres millones de euros. ace unos días, un futbolista andaluz insultado en el campo de un equipo rival deploraba no haber nacido negro para que la justicia deportiva hubiera procedido contra los energúmenos con la misma celeridad con que lo hace cuando la víctima es un futbolista- -por ejemplo- -de Botsuana o Guinea Conacry. Pues bien, toda la polémica montada alrededor de las viñetas de Mahoma me permite esbozar otra caricatura: los católicos occidentales serían más respetados por ciertos medios de prensa si de vez en cuando se ventilaran a alguien por ofender sus creencias. En efecto, así como nadie se daba cuenta de que los insultos dirigidos contra el delantero Dani no eran tan graves porque el bético era blanco, en Occidente ya nadie es consciente de en qué momento se puede estar hiriendo la susceptibilidad religiosa de los católicos porque no son musulmanes. Ya sé que estoy afirmando algo que es obvio, pero si le doy la vuelta al argumento ya parecerá otra cosa: lo que le molesta a cierta prensa occidental es que los musulmanes no se dejen atizar como los católicos. Por eso Almodóvar puede seguir vivo después de dirigir una película como La mala educación mientras que Theo Van Gogh fue asesinado después de dirigir Submission una película que criticaba la misoginia del Corán. Europa no sería Europa sin las revoluciones burguesas y las reformas religiosas, procesos que acabaron con las monarquías absolutas de fundamentos teocráticos y que propiciaron la entronización de la democracia, los derechos humanos y las libertades civiles. Ninguna de esas conquistas habría sido posible bajo la férrea autoridad y vigilancia del clero, y tan importantes fueron en ese sentido las leyes y las revoluciones como las obras de Eça de Queiroz, Gustave Flaubert, Emile Zola, Joseph Conrad y Oscar Wilde. Por eso en Occidente una gran mayoría de católicos sabe distinguir las esferas del arte, la sátira, la ciencia y la política, aunque rocen o afecten la esfera de sus propias creencias religiosas. Sin embargo, en España de un tiempo a esta parte se ha puesto de moda chinchar a la comunidad católica para presumir de progre, y así hacer carrera como prócer de la tolerancia y la solidaridad. De ahí que me llame la atención la virulencia y la crueldad de muchas burlas y ataques contra la Iglesia católica en España, que superan con creces los límites de un comentario risueño o de una discrepancia civilizada. Y ¡ay! del que se queje, porque los agresores siempre le exigirán la otra mejilla. Paradójicamente, conductas que nunca serían admitidas proviniendo de un católico o de un régimen católico son envainadas con arte cuando provienen del mundo islámico. Libertad de prensa sin herir la susceptibilidad de los creyentes rezan- -perdón, afirman- -los editoriales de los diarios más progresistas de Europa. ¿De qué creyentes? De los musulmanes, por supuesto. Con lo sencillo que sería tratar a todas las comunidades religiosas con el mismo respeto, conocimiento y educación. Por supuesto que siempre habrá creyentes patanes y energúmenos, pero no hay que ser creyente para ser un patán y un energúmeno. www. fernandoiwasaki. com