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36 Internacional ELECCIONES GENERALES EN HAITÍ DOMINGO 5 2 2006 ABC La ausencia de violencia política durante la campaña llama la atención en un país cuya historia está escrita con sangre. Aunque esta relativa paz contrasta con el notable aumento de la delincuencia común en la capital La libertad, el miedo y la esperanza MANUEL M. CASCANTE. ENVIADO ESPECIAL PUERTO PRÍNCIPE. Haití elige este martes a su futuro presidente y a sus diputados y senadores en las primeras elecciones celebradas desde el año 2000, cuando se cumplen dos de la fuga de Jean Bertrand Aristide y después de cuatro aplazamientos de la fecha de los comicios. Si ningún candidato supera el 50 por ciento de los votos (uninominales) deberá celebrarse una segunda vuelta, prevista para el 19 de marzo. La típica y tópica tensa calma domina estas horas previas a la incierta cita con las urnas. La presencia de cascos azules cuya presunta indolencia motivó reiteradas críticas del Gobierno provisional que encabeza Gerard Latortue, ha contribuido, al menos, a lavar la cara de la abigarrada capital haitiana. No hace falta mucho para adecentar la fachada de Puerto Príncipe, que urbe bulliciosa y sin apenas atractivos. Pero no pasa inadvertido que las tropas brasileñas (principal contingente en el país antillano) hayan retirado basura de sus calles hasta llenar cuatrocientos camiones, ni que alguien pusiera en funcionamiento los dos únicos semáforos de la ciudad. La abundancia de propaganda política y la proximidad de los carnavales le proporcionan, además, un inusual y alegre colorido. Tres candidatos, de un total de 32, son los favoritos para hacerse con la Presidencia. Al frente de las escasas encuestas publicadas se sitúa René Préval, el único presidente haitiano que fue capaz de agotar su mandato (1996- 2001) aunque entonces fuera Aristide, al regreso de su primer exilio, quien moviera los hilos en la sombra. Durante la campaña, Préval ha intentado deslindarse del antiguo sacerdote salesiano, hoy asilado en Suráfrica, si bien en la mentalidad popular aún representa los valores del partido Lavalás. Su lema de campaña es Lespwa l espoir la esperanza, en lengua créole) lincuencia. La mayor presencia de la Policía haitiana y de las fuerzas de Minustah (Misión de la ONU para la estabilización de Haití, en la que participan doscientos infantes de la Marina española) ha reducido la desmesurada inseguridad del pasado diciembre, mes negro en el que se produjeron más de doscientos secuestros. Aunque éstos aún proliferan, así como los robos, las violaciones y otras variantes del delito. Detrás de esta ola de delincuencia están las antiguas pandillas de chimé- res maleantes armados al servicio y a sueldo de Aristide, que han tenido que recurrir a la extorsión como nueva fuente de ingresos. Estas bandas encuentran refugio en los terribles barrios chabolistas de Cité Soleil y Belair, donde ni siquiera las monjitas misioneras que allí trabajaron durante décadas se atreven ya a poner el pie. Sólo las tropas jordanas, bien pertrechadas, osan adentrarse en estas malolientes calderas humanas. El país árabe tiene más de mil soldados sobre el terreno, lo que le proporciona unos na- da despreciables ingresos a cuenta de los fondos de las Naciones Unidas. Y le da también la posibilidad de difundir y fomentar el Islam, con sus correspondientes mezquitas, en estas bolsas de desheredados. Así lo aseguran algunos representantes de comunidades cristianas de base que operan en Puerto Príncipe. (Y, llegados a este punto, permítasele al cronista la libertad de dibujar una imaginaria- -y respetuosa- -caricatura de Mahoma, profeta de un credo que durante siglos se definió por su tolerancia) Una mujer reza a gritos a las puertas de una iglesia en la barriada capitalina de Bel Air, ante carteles del candidato René Préval EFE Intelectuales y criollos Tras Préval se coloca Leslie Manigat, también presidente del país durante un efímero periodo de cinco meses en 1988. Su base electoral la integran la reducida clase intelectual y los estudiantes universitarios locales. Muy cerca de éste aparece Charles Charlito Henri Baker, que defiende los intereses de la burguesía mulata criolla. Su aparente honestidad cuenta con un inconveniente casi insalvable en la primera república negra del mundo: el color de su piel, blanca hasta el punto de que podría pasar por un candidato a la alcaldía de Oslo. La tranquilidad de la campaña, sin apenas enfrentamientos violentos (hecho notable en un país cuya historia está escrita con sangre) contrasta con un incremento desmesurado de la de- Los candidatos: el bueno, el blanco y el malo M. C. PUERTO PRÍNCIPE. Desde un ex presidente hasta un presunto torturador, éstos son los principales candidatos. René Préval, 63 años, ingeniero agrónomo, participó en el movimiento que puso en fuga a JeanClaude Duvalier, Baby Doc en 1986. Aliado de Aristide, huyó con él tras el golpe de Estado que derrocaría, en 1991, al primer presidente democrático del país. Leslie Manigat, 75 años, alcanzó la presiden- cia de la mano del Ejército, que luego lo derrocó cuando trataba de renovar la cúpula militar. Democristiano y experto en asuntos internacionales. Charles Henry Baker, 50 años, procede de una importante familia empresarial haitiana. Su eslogan de campaña es Orden, disciplina y trabajo Fue uno de los líderes del Grupo 184, opositor al régimen de Aristide tras los fraudulentos comicios de 2000. Serge Gilles, 69 años, socialdemócrata a quien apoya el Partido Socialista francés. Fue un destacado activista contra la dictadura familiar instaurada por François Duvalier, Papa Doc Guy Philippe, 37 años, antiguo jefe de Policía y líder guerrillero del Ejército Caníbal, que desencadenó la segunda huida de Aristide, en 2004. Dany Toussaint, 48 años, acusado de colaborar tanto con los tonton macoutes de Duvalier como con los chiméres de Aristide. Se le atribuye el asesinato de un conocido periodista. Franck Romain, militar de alto rango con Duvalier hijo, sospechoso de participar en la matanza de septiembre de 1988 en la iglesia Sant Jean Bosco, donde murieron 17 personas. Himler Rebu, jefe militar durante la dictadura de Raoul Cédras, presunto responsable de masacres, torturas y desapariciones. Hubert DeRonceray y Eduard Francisque, ex ministros de Duvalier.