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ABC DOMINGO 5 2 2006 Internacional 33 LAS CARICATURAS DE LA IRA CLAUDE MONIQUET Presidente del Centro Europeo de Inteligencia y Seguridad Estratégica El riesgo de que haya episodios violentos en Europa es muy alto Los Informes del Centro que preside este antiguo periodista apuntan a que la protesta por las caricaturas de Mahoma forma parte de un plan de los Hermanos Musulmanes para afianzar su control de las masas en el mundo islámico, incluso en Europa ENRIQUE SERBETO. CORRESPONSAL BRUSELAS. Cuando comienza esta entrevista llegan las primeras noticias sobre ataques contra las Embajadas de Dinamarca y otros países en Siria, lo que a su juicio confimaría sus tesis sobre el papel de los Hermanos Musulmanes: Reunir una manifestación en Damasco no es sencillo, pero en Siria los Hermanos Musulmanes son la organización opositora más importante -Esto explicaría también que la reacción haya tardado tanto después de la publicación de los dibujos... -Efectivamente, esto es algo muy misterioso, porque los dibujos se han publicado el 30 de septiembre y enseguida, en una semana, hubo una pequeña manifestación de unos 5.000 musulmanes en Copenhague, espontánea y pacífica. En todo el mes de diciembre y enero no pasa nada. Según lo que nos han dicho los servicios de información europeos (y no sólo europeos) durante estos dos meses los Hermanos Musulmanes han movilizado sus propios cuadros clandestinos y durante la peregrinación a La Meca de este año, ha habido ciertos predicadores conocidos por ser cercanos a los Hermanos Musulmanes que han hablado a los fieles de esos dibujos. Esto ya pasó cuando en Francia se adoptó la ley sobre el velo, un mes o dos más tarde hubo manifestaciones en todo el mundo y ya entonces se dijo que los Hermanos Musulmanes habían estado organizando esas protestas. Hoy tenemos ese mismo modelo, una organización clandestina que utiliza el pretexto de los dibujos para tener un motivo de agitación. -El momento elegido ¿tiene algo que ver con la victoria de Hamás? -Tiene que ver con un movimiento de malestar creciente. Desde que comenzó lo que nosotros conocemos como la guerra contra el terrorismo, entre los extremistas se ha interpretado como un ataque a todo el Islam. Para los fundamentalistas, hoy en día todo es bueno para aumentar la división entre el mundo musulmán y el no musulmán. Y en los últimos meses estamos teniendo elementos catalizadores, como ha sido la victoria de Hamás en Palestina, pero también la movilización en torno a las ambiciones nucleares de Irán. Hay un movimiento de fondo que se ha visto también en Europa con los atentados de Madrid y Londres. La historia de estas caricaturas- -que a mí me pa- Claude Moniquet ABC El caso puede asumirlo Al Qaida como banderín de enganche, como el escándalo de la cárcel de Abu Ghraib recen desafortunadas- -les viene al pelo para animar sus tesis. ¿Qué es lo que quieren los Hermanos Musulmanes? -Tienen un programa muy concreto para hacerse con el control de las comunidades musulmanas en todo el mundo. Tienen planes para los países donde se desarrolla el yihad, y allí está claro que apoyan a los combatientes; y hacen propaganda en los países donde no hay yihad, concretamente en Europa, en los que se trata de lograr el triunfo del comunitarismo, es decir, separar a la comunidad musulmana del entorno no musulmán para impedir la integración y gobernar aquí con sus leyes y sus principios religiosos. ¿Pueden contagiarse a Europa las manifestaciones de protesta por el caso de los dibujos? -Las publicaciones van a seguir al menos durante algunas semanas y está claro que hay un peligro cierto de que esas protestas se produzcan también en Europa. Para nosotros hay varios riesgos: el político, que es que los islamistas van a servirse de este asunto para hacer avanzar su agenda política, y luego hay un doble peligro de violencia. El más evidente es que se produzcan episodios espontáneos o individuales, como por ejemplo lo que sucedió en Amsterdam con el asesinato de Theo Van Gogh, y que ahora podría llevar a algún exaltado a asesinar a un periodista o a un dibujante como venganza. Ese yo creo que es un riesgo muy alto. Y luego hay un peligro no tan visible, pero que podría desarrollarse- -según las informaciones que tenemos- -y es que el tema lo asuma Al Qaida como banderín de enganche, como pasó con el escándalo de la cárcel de Abu Ghraib. De lo que estamos seguros es de que hay muchas posibilidades de que siga habiendo episodios de violencia en las semanas y puede que en los meses próximos. La situación es muy seria. Y PATEAMOS LA CRUZ SERAFÍN FANJUL. ontemplo una imagen publicada en ABC (01.02.06) y me entran ganas de cantar y no precisamente de alegría en Irak, unos críos vestidos de oscuro aguardan turno para pisar algo parecido a una bandera de Dinamarca pintado en el suelo. Por la leyenda que ostenta sobre el cuerpo uno de los bárbaros presentes, deduzco que son chiíes, pero daría igual si fuesen sunníes. Pisotean la enseña danesa que, casualmente, es... una cruz, como en tantos pabellones occidentales De manera automática mi cerebro hace saltar un estribillo Akalna halib wa- da asna salib Tomamos leche y pateamos la Cruz perteneciente a una edificante y aleccionadora cancioncita infantil palestina, una de tantas que circulaban por Tierra Santa al menos en la primera mitad del siglo XX. Y no veo razones para imaginar que con luego se hayan esfumado (Aclaración importante para especialistas sabios y moros metiches: el texto C dice akalna y no sharibna como sería de esperar: Qué le vamos a hacer) Omito la reproducción del obscenísimo poema atribuido a Ibrahim Tuqan en que el dios de los cristianos (que no es Allah sino Iláh) y la Virgen María protagonizan un lance de procacidad incomparable: el poema comienza Bidun wa- humrun fi- l- biyamati ya shahr Ayyar, ya shahr an- niyakati Hay más textos similares en mis libros Literatura popular árabe (págs. 77- 78) y La quimera de al- Andalus (pág. 45) Con estas referencias no estamos jugando a Tú eres más sino recordando a los musulmanes que su autoridad moral para darse por ofendidos en materia religiosa es ninguna y no sólo porque quienes participan a lo largo y ancho del mundo de ese estúpido juego de hollar y quemar banderas, aparte de impotencia y necedad mimética, exhíben su deseo expreso de demostrarnos su odio, tan ampliamente documentado a lo largo de la Historia y que tanto han sufrido y sufren los más débiles bajo su poder (las comunidades cristianas y judías) sino porque la intolerancia en términos de rigidez impenetrable y absoluta es la norma generalizada en todos los países de predominio musulmán, incluidos los supuestos moderados, aunque aquí debamos soportar- -por mantener nuestros principios democráticos- -que el mismo personaje que nos exige dinero para enseñar el islam en España halle modélica la prohibición de practicar cualquier otra religión en Arabia Saudí. Cuando nosotros nos hemos desprendido de la intolerancia que por acá campeó en otros tiempos, la solución buena, que es el respeto y hasta la cordialidad entre todas las gentes, por desgracia topa con la incapacidad global de los musulmanes para la autocrítica y la aceptación de que la reciprocidad es un criterio básico en las relaciones humanas. Por otro lado, es difícil que aprecien y admitan el respeto a la libertad de expresión ajena quienes en sus países desconocen con qué se come tal plato. Harán muy mal los gobiernos europeos si ceden un solo milímetro ante chantajes e imposiciones ¡Somalia exige la entrega a los musulmanes de los dibujantes! y esperemos que esto despeje su tibieza y cobardía ante un asunto tan grave como es la posesión de armas nucleares por parte de Irán que, por cierto, azuza la bronca más que nadie, por aquello de los pescadores en ríos revueltos.