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ABC DOMINGO 5 2 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA PALINODIA CABAREMOS pidiendo perdón. Perdón por vivir en una sociedad abierta iluminada por la razón, la democracia y la libertad. Perdón por sostener la superioridad moral del libre albedrío frente a los dogmas de la intolerancia y del fanatismo. Perdón por creer en un Dios de amor y de fraternidad, o por no creer en ninguno. Perdón por no imponer a tiros ni a bombazos nuestras escasas certezas. Perdón por no predicar el exterminio de los infieles, por no asesinar a los disidentes, por no condenar a los inocentes, por no practicar el Talión, por no sacralizar el odio. Acabaremos pidiendo perdón, como decía ayer el brillante Juan Manuel de Prada, y cantando la palinodia vergonzante de pertenecer a un mundo que parece tener mala IGNACIO conciencia por ser inteCAMACHO lectualmente moderno, políticamente avanzado, moralmente complejo y culturalmente actual. Pediremos perdón y humillaremos nuestra democrática cerviz ante los teócratas, ante los exaltados, ante los intolerantes, ante los terroristas, ante los ayatolás iluminados por un vértigo de ira y de sangre. Pediremos perdón a los hechiceros de las tribus medievales para implorar la triunfal misericordia de su guerra santa. Pediremos perdón por haber llegado a pensar, con infinita fatuidad, con impertinente orgullo, con altanera jactancia, que nuestra sociedad era más fuerte, más digna y más libre. Y ya puestos, pediremos también perdón por pensar que las víctimas merecían más compasión que los verdugos. Por alentar la convicción de la firmeza ante los desafíos desquiciados del terror. Por confiar en la virtud cívica de una sola nación de ciudadanos como garante del equilibrio y de la solidaridad. Por no haber cuestionado que el matrimonio fuese la unión de un hombre y una mujer. Por admitir que la reconciliación consistía en un generoso olvido de pasadas barbaries. Por imaginar que los asesinos de inocentes pagarían su culpa y que eso fortalecería nuestra cohesión. Lo haremos, más temprano que tarde. Admitiremos nuestros crasos errores, nuestro pecado de soberbia, nuestra infinita arrogancia decadente. Nos declararemos odiosos culpables de tolerancia, reos del abominable delito de emancipación moral, responsables de un ominoso pecado de transigencia y de respeto. Y, por supuesto, convictos de soberbia, malditos réprobos persuadidos de la supremacía de la libertad y de la ley. Y no sólo acabaremos pidiendo perdón por nosotros mismos, sino en el nombre retrospectivo de todos nuestros antepasados que lucharon, con errática fe civil, por construir una sociedad de principios basada en el progreso de la civilización. De todos los que creyeron que la Historia podía llegar a ser como nos la merecíamos; de todos los que se esforzaron por el avance de la justicia y confiaron en las virtudes de la ilustración. De todos los que, en su optimista ingenuidad, alcanzaron a soñar que alguna vez podían ganar los buenos. A MAHOMA NO ES DE TRIANA OMO aquel título de John Lennon: Imagine Imagine que con las técnicas de procesamiento de imágenes, ponen en una página de Internet una fotografía de Mahoma en la que el profeta aparece con el pecho atravesado por un semáforo y con un órgano sexual masculino en la mano. Si quieren digo esto último de una manera más fina y delicada: con un carajo en la mano. ¿Se imaginan la que se hubiera formado, dónde habrían llegado las amenazas, las protestas diplomáticas, la violencia de los fundamentalistas, las manifestaciones, la ola de chilabas? ¿Se imaginan la furia coránica contra los medios que hubieran publicado tal imagen? Si por representar a Mahoma con una bomba por turbante está en marcha una guerra santa que llega hasta esta España de los 200 asesinados por el terrorismo islamista en el 11- M, no es difícil suponer la que se habría forANTONIO mado si en el periódico danés ponen BURGOS a Mahoma verga en mano. Y dejen de imaginar, porque lo que nadie se ha atrevido a hacer con el profeta del Alá de los moros, ni lo hará nunca, lo perpetraron aquí contra la Madre del Dios de los cristianos, contra la Virgen de la Esperanza de Triana. Y estamos en la habitual reescritura políticamente correcta de las tradicionales batallas de moros y cristianos. A diferencia de lo que ocurre en Villajoyosa, ahora son los mahometanos los que ganan siempre en las fiestas de moros y cristianos. Aunque parezca increíble, la Virgen de la Esperanza trianera apareció representada como digo en una manipulación fotográfica inserta en Internet. El puñal que atraviesa su augusto pecho había sido trucado y trocado por un semáforo. En su divina mano, besada por la fe de generaciones y generaciones de trianeros, habían cambiado el pañuelo de encajes y devociones por un pene tamaño XL. C ¿Y qué ha ocurrido en Triana? ¿Asaltaron las masas de hermanos de la Esperanza la casa de quien tal había puesto en Internet, para meterle fuego a su ordenador? ¿Pregonaron su nombre por esquinas de alfares y fraguas? ¿Lanzaron gritos de sangre y venganza? Nada de eso. Muy civilizadamente, la Hermandad de la Esperanza de Triana acudió a los tribunales, por si los hechos eran constitutivos de delito de escarnio a la religión católica. ¿Y qué ha pasado? Pues lo que puede esperarse en una nación donde uno que dice que es artista explica por televisión cómo asar un Crucificado al horno y no passsa nada. Lo que puede esperarse en una nación donde en todos los periódicos sale la foto de Carod- Rovira con la corona de espinas de Jesucristo, mofándose a pie de cruz jerosolimitana no sólo del Hijo de Dios, sino sobre todo de los que creen en Él, y no passsa nada. Con el escarnio a la Esperanza de Triana ha ocurrido lo mismo, pero con suprema sentencia judicial: no passsa nada. Claro, era la Esperanza de Triana, no Mahoma. Téngase en cuenta que la Esperanza de Triana es venerada en una capilla cuya ampliación han pagado los hermanos de la cofradía, y no radica en una mezquita alzada en terrenos donados por el Ayuntamiento de una ciudad cultural y sociológicamente católica, por aquello de la alianza de civilizaciones que nos toca los que riman. El abogado de la hermandad lo ha dicho bien claro: Esto ha sido mucho más grave que la publicación de la caricatura de Mahoma y aquí no ha pasado nada El escarnio no sólo ha sido a la Virgen de la Esperanza, sino a sus devotos. Por ejemplo, a la memoria de Antonio Ordóñez, Beethoven del toreo de Ronda, que fue su hermano mayor. Se han mofado hasta de Paquirrín, emocionado músico en la banda de la cofradía. Pero, claro, ¿Paquirrín es moro o algo? ¿Y le ha regalado el Ayuntamiento a la hermandad 7.450 metros cuadrados para hacer una mezquita o algo? ¡Pues entonces...