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38 Madrid ANTE EL NUEVO BARAJAS LOS AUTORES DEL PROYECTO SÁBADO 4 2 2006 ABC En los estudios de arquitectura de Carlos Lamela y Simon Smithson se ha dado forma a un proyecto faraónico que duplicará las expectativas del transporte madrileño por aire Tengo ganas de ver la cara de los viajeros cuando lleguen al nuevo Barajas TEXTO: SARAH ALLER FOTO: ERNESTO AGUDO MADRID. Llevan casi una década inmersos en un proyecto faraónico que duplicará las expectativas del transporte madrileño por aire. La nueva terminal del aeropuerto de Barajas lleva su sello, el del español Lamela y el del londinense Rogers, los dos estudios de arquitectura que han dado forma a más de un millón de metros cuadrados en la cara norte del aeródromo. Sus cabezas visibles, Carlos Lamela- -presidente ejecutivo de Estudio Lamela- -y Simon Smithson- -jefe del proyecto de la T- 4 por parte del estudio de Richard Rogers- cuentan ya las horas que quedan para recibir a los primeros clientes del nuevo Barajas. Será la prueba de fuego y esperan pasarla con nota. De hecho, están convencidos de que la terminal 4 resultará, a ojos del viajero, cómoda, alegre, confortable y muy fácil de entender. Miles de personas sin solaparse Cuando me preguntan si tengo ganas de que se inaugure, siempre contesto lo mismo. No lo sé, es una sensación agridulce. Son diez años de vida profesional y ahora queda un vacío. Debe ser parecido a cuando se te casa un hijo. Por un lado, estás deseando. Por otro, te da pena Lo dice Carlos, que supervisa el proyecto desde su despacho de O Donnell junto a su padre, Antonio Lamela. Pese a ser uno de los artífices del nuevo Barajas, insiste en la importancia crucial que esta vez ha tenido el trabajo en equipo. Se ha conseguido coordinar el trabajo de miles de personas sin solapes ni lagunas Precisamente ahí radica, dice Simon Smithson, el principal éxito del proyecto. Para este londinense residente desde hace varios años en Madrid, lo mejor de la T- 4 ha sido la gente que ha trabajado para levantarla que se han volcado desde el primer día hasta el último Después, descendiendo al plano técnico, adora la luz que entra a borbotones y atraviesa el edificio, su estructura liviana, ligera, y su diseño lineal y transparente. ría un papel importante. Al final apostamos por un perfil alar, puesto que una terminal sugiere ligereza e, involuntariamente, el vuelo de las aves Los primeros estrenos Ahora- -prosigue- contemplando el edificio en profundidad, veo que su sucesión de ritmos estructurales y su iluminación cenital están ligadas a la tradición de la arquitectura española, como el clima de luces y sombras y celosías que se crea en la mezquita de Córdoba. Quizá es que de forma inconsciente se aplican elementos ya conocidos Si tuviera que elegir una parte de la T- 4, Lamela se quedaría con la sala de recogida de equipajes, que por primera vez filtra luz natural. Y si pudiera retroceder en el tiempo y cambiar algo, las modificaciones se harían en la sala de espera de los pasajeros que debería haber sido un poco más amplia De los dos arquitectos, es Simon Smithson quien ha pasado más horas a pie de obra. Ha vivido lo mejor y lo Una estructura ligera en la que se van a sentir cómodos En el estudio de Lamela y de Rogers todos hablan con entusiasmo del proyecto aeroportuario, pero es sin duda Antonio Lamela quien pone más calor a las palabras. Habrá pasajeros en tránsito que de Madrid sólo conocerán el aeropuerto. Les tiene que sorprender y ofrecer una gran imagen de la ciudad Para él podría ser el broche de oro a una carrera profesional de más de cincuenta años. Sin embargo, son demasiados los proyectos que se agolpan en su cabeza. Es un eslabón de oro, pero aún tengo cosas importantes que hacer, como varios proyectos en América La nueva terminal de Barajas es su ojito derecho, pero no es- -dice- -la obra más importante que ha salido de su estudio. Ese puesto se lo reserva a la Ciudad de las Comunicaciones de Madrid, un proyecto que sigue dormido porque nunca decidieron finalmente llevarlo a cabo Está convencido de que los viajeros aprobarán lo que se ha hecho en la ampliación. Se van a sentir cómodos y al ser una estructura ligera no les va a agobiar un edificio apabullante La terminal, dice, encaja bien en el paisaje y cambia la luz natural por la artificial de noche de forma imperceptible Sólo un detalle no consiguió incluir en el proyecto: cintas transportadoras más veloces. Eso quedará para la próxima renovación de Barajas. peor, pero es de los que prefieren recordar con humor sólo los ratos divertidos. Yo me quedo con lo bueno, como la tarde antes de entregar la obra civil al presidente Aznar. Decidimos todo el equipo de obra hacer algo especial, así que compramos varias botellas de cava y paseamos un buen rato por el dique. Por primera vez nos dimos cuenta de lo que habíamos construido. Fue un subidón de adrenalina Esa celebración no fue la única. Hace meses organizamos una fiesta en el interior de la terminal y cerca de trescientas personas estuvieron allí, con música y todo. Cuando aquello se llena de gente te das cuenta de que ves el edificio, permanentemente vacío, desde otra perspectiva. Por eso estamos deseando que se llene con los primeros pasajeros. Ya seremos extranjeros en nuestro propio edificio, pero veremos la obra con ojos distintos Comprar un Mercedes con 1 millón El nuevo Barajas, sin duda, sorprenderá, y sus autores defienden la velocidad de su ejecución, aunque la clase política se haya echado mutuamente en cara un rosario de retrasos. El problema es que las pretensiones iniciales eran irreales. Se quiso ser excesivamente optimista- -comenta Carlos Lamela- Esta operación, en cualquier lugar del mundo, hubiera durado tres o cuatro años más. Tener este complejo con este coste y en este plazo es asombroso, pero creo que se quiso comprar un Mercedes con un millón de pesetas y eso, a veces, es complicado El perfil de un pájaro Cuando hace nueve años ganaron el concurso para levantar el nuevo Barajas, todos asumieron un reto. Proyectos como éste se hacen una vez en mil vidas- -dice Carlos Lamela- Para nuestro estudio supuso un antes y un después. Fue como si nos tocase la lotería, porque es la obra más importante que puedes hacer Las alas de un pájaro sirvieron de primera inspiración para trazar el edificio aeroportuario. Desde el principio tuvimos claro que la cubierta juga-