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34 Internacional SÁBADO 4 2 2006 ABC EE. UU. responde a Venezuela con la expulsión de una diplomática M. GALLEGO NUEVA YORK. Al día siguiente de que Venezuela expulsase al agregado naval de la Embajada estadounidense en Caracas, John Correa, acusado de espionaje, Washington dio 72 horas a una diplomática venezolana para que abandonase los Estados Unidos. La expulsada es Jeny Figueredo, jefa de gabinete de la Embajada venezolana en Washington. El Departamento de Estado no ha buscado excusa alguna, sino que el portavoz Sean MacCormack se limitó a decir: Ellos empezaron y nosotros estamos obligados a responder La utilización de personal diplomático para tareas de espionaje no es inusual. De hecho, Valerie Plame, la espía de la CIA descubierta con filtraciones a la Prensa por el Gobierno Bush, en aparente represalia por la oposición de su marido a la invasión de Irak, estaba casada con un embajador. La escalada entre Venezuela y EE. UU. se vio agravada el jueves por las declaraciones del jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, que comparó al presidente venezolano, Hugo Chávez, con Adolf Hitler. Bush pide al Congreso 70.000 millones de dólares más para sufragar las guerras Las campañas de Irak y Afganistán han costado ya 440.000 millones MERCEDES GALLEGO. CORRESPONSAL NUEVA YORK. Cada día que pasan sus tropas en Irak cuesta a los Estados Unidos 150 millones de dólares, además de otros 27 para Afganistán. A cuenta de ese agujero negro, constante desde que empezaron las operaciones, el Gobierno de George W. Bush ha anunciado que el lunes pedirá al Congreso otros 70.000 millones de dólares que necesita para acabar el año. La cifra, mayor que lo otorgado para reparar los daños del huracán Katrina, se sumará a los 50.000 millones ya previstos en los presupuestos anuales, lo que situará el gasto total de 2006 para estas guerras en 120.000 millones de dólares. O sea, el doble de lo que había estimado la Administración para toda la operación militar antes de la invasión de 2003. Desde el 11- S de 2001, el gasto militar en Irak y Afganistán asciende a 440.000 millones de dólares, mucho más que los 360.000 millones de dólares que alcanzará el déficit presupuestario de EE. UU. este año. Muy poco de ese dinero ha sido para la reconstrucción de Irak. Hace tres años el Congreso aprobó para ello 18.000 millones de dólares, que se des- rá el coste de seguridad para proteger infraestructura clave No se espera oposición en el Congreso, que hasta ahora ha apoyado enérgicamente todos los recursos para las Fuerzas Armadas. Además, esta vez la cuenta forma parte de un paquete en el que se incluyen 18.000 millones de dólares en ayudas a la costa del Golfo de EE. UU. lo que disipa aún más la posibilidad de votos en contra. Críticas al FEMA No es que este capítulo resulte menos polémico. El senador Mary Landrieu, un demócrata de Luisiana, expresó inmediatamente su preocupación de que ese dinero vaya a ser canalizado a través del disfuncional organismo de emergencias federales llamado FEMA, al que se responsabiliza del caos en la llegada de la ayuda. Además del apartado para guerras, el Gobierno pedirá el lunes en los presupuestos del año fiscal 2007 un aumento del 5 por ciento para el Departamento de Defensa, el quinto año consecutivo que se expande su capitalización tras los recortes de los 90, que siguieron al fin de la Guerra Fría. George W. Bush viaron en su mayoría a entrenamiento y equipamiento de las nuevas fuerzas de seguridad iraquíes. Del paquete que se pedirá ahora algo se destinará a reconstrucción, dijo Joel Kaplan, director adjunto de la Oficina de Dirección y Presupuestos. Ese algo inclui-