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ABC SÁBADO 4 2 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR ALEJANDRO DIZ EL CONSENSO DE UNA NACIÓN NO DISCUTIDA En los laboratorios políticos de la España actual se ensayan experimentos- -que perturban la convivencia- -con la intención de sustituir la nación de ciudadanos por la pretendida nación de naciones H ONDO es el pozo del pasado Con estas palabras inicia Thomas Mann su magistral libro José y sus hermanos, donde se lee: Todo tiene referentes previos, anclados en los fundamentos iniciales, los cimientos y los abismos del pozo del pasado Así, también en el caso de las naciones. Porque en los procesos sociales y políticos de largo alcancenunca se danni un principioni una causa absolutos: ni un año cero fundacional, ni una sola causa como la lengua, la religión o las costumbres comunes, sino que las naciones modernas se han consolidado a través de procesos históricos complejos, y de manera particular en el proceso que se ha venido en llamar la Ilustración. También fue así en el caso de la Nación española. Pese a lo que algunos han señalado, sin ninguna riqueza de matices, acerca de que las instituciones de entonces no tenían ningún contenido nacional, es de destacar que en buena parte de los pensadores ilustrados españoles, y sin distinción de procedencia geográfica, se da ya una nueva acepción del concepto de nación, sin por ello abandonar del todo anclajes históricos; también, el que la Guerra de la Independencia no hubiera sido concebible sin esa etapa previa de nacionalización de la sociedad. Cavanilles, en una fecha tan temprana como 1784, escribía: España posee un Ejército verdaderamente nacional. Los Regimientos se componen enteramente de ciudadanos honrados y labradores quintados, que pagan a su patria el tributo debido, y defienden sus posesiones conservándola Y Jovellanos, ante la invasión napoleónica, escribe en una carta fechada en junio de 1808: La Nación se ha declarado generalmente y se ha declarado con una energía igual al horror que concibió al verse tan cruelmente engañada y escarnecida Lo que sí surge en Occidente en el engarce de los siglos XVIII y XIX es el nuevo concepto y vivencia de la nación moderna, compuesta por el pueblo soberano, por el conjunto de ciudadanos, como ámbito de convivencia más holgado y de participación más dinámica. Y en ese sentido sí que se puede hablar de algunos hitos constitutivos- -no años cero esa utopía que tanto daño ha traído a los pueblos contemporáneos- -en el proceso de configuración de las naciones modernas, como en el caso de la Nación española fue la Constitución de Cádiz de 1812. Pero no se puede hacer abstracción de que la nación moderna no se puede interpretar más que como mezcla de comunidad de contrato y comunidad de memoria y de sentimientos. Dicho en otras palabras, que las naciones no son simples construcciones artificiales, que se puedan crear o deshacer al antojo más o menos visionario de los decisionarios universales de los que hablaba Montesquieu, o de una generaciónque de manera voluble e irresponsable pueda perder el terreno y el progreso ganado por las anteriores, creando naciones con manuales de ingeniería política y social y que tan nefastas consecuencias tuvieron en la Europa del siglo XX. Experimentos que, por desgracia, están ya siendo ensayados en las probetas de los laboratorios políticos de la España actual, ÁNGEL CÓRDOBA con la intención de sustituir la nación de ciudadanos por la pretendida nación de naciones Experimentos perturbadores para el proyecto de convivencia y de progreso del conjunto de los españoles que, además, se están llevando a cabo con una utilización espuria del lenguaje, con el peligro de que conceptos político- sociales importantes se conviertan en fetiches nominales carentes de capacidad de descrip- ción y claridad inteligible, como, por otra parte, siempre ha sucedido en los proyectos artificiosos de ingeniería política y social. Una confusión semántica inunda la política y el mundo intelectual y académico, basculando entre el racionalismo abstracto, desligado de condiciones históricas concretas de tiempo, lugar y circunstancias derecho a la autodeterminación de los pueblos o anacrónicos derechos históricos y el relativismo escéptico (el concepto de nación es fluido todo concepto es mutable y subjetivo Habría que concordar con Gadamer que ni reducción de la realidad a lenguaje ni creencia en una realidad no lingüísticamente mediada Porque, en política o en la convivencia social, ni las palabras y los conceptos son mantrasni es viable una convivencia democrática normal cuando la nación es algo discutido y discutible o cuando se ve como algo baladí el que una parte de la Nación española se autodenomine también nación. Hay algunos que opinan que es trivial el hecho de que una parte de la España actual se declare nación, porque con ello no se rompería el Estado. Mas no sin razón, Weber escribió que una nación es una comunidad de sentimiento que se manifiesta de modo adecuado en un Estado propio; en consecuencia, una Nación es una comunidad que normalmente tiende a producir un Estado propio Apreciación que no ha sido más que corroborada por la experiencia histórica. Además, no es vivible democráticamente una sociedad asentada en un contrato social basado de manera permanente en el chantaje, y en la amenaza de ruptura a plazos de la nación, si no se van aceptando todas las exigencias de los nacionalismos, ese sarampión de la humanidad del que hablaba Einstein. Montesquieu, y también Burke, aconsejaba al legislador que le temblase la mano antes de cambiar las instituciones y las leyes fundamentales de un país. Por desgracia, no estamos viendo ninguna prudente tentación trémula en la mano de muchos de nuestros legisladores y políticos. No sería gratuito el recordar que hasta un Sieyès, uno de los forjadores del nuevo concepto de nación, llegó a escribir, tras la experiencia del Terror, que la soberanía del pueblo no es ilimitada y que muchos sistemas ensalzados y venerados eran igualmente funestos para la libertad, y ruinosos tanto para la cosa pública como para la cosa privada Tiempos para preocuparse son, cuando hay que estar recordando lo que es obvio. Profesor de Historia de las Ideas. Universidad Rey Juan Carlos REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO LA MECA MIRA HACIA MADRID La crisis de las caricaturas de Mahoma está dejando al descubierto cómo la Alianza de Civilizaciones es utilizada en algunos Estados y medios musulmanes con fines harto equívocos. Arab News ha publicado sucesivas crónicas sobre el proyecto diplomático del presidente Zapatero, y analiza de este modo la guerra de las caricaturas: Somos testigos del poder del islam y los países árabes, capaces de poner de rodillas a una nación occidental Y agrega Arab News, en un tono sibilino: Podemos preguntarnos por qué el mundo islámico no se sirve de ese poder de manera más efectiva para cambiar las políticas que a diario influyen en nuestras creencias e intereses Pregunta harto equívoca, si se recuerda de qué efectiva manera se utilizan las caricaturas de Mahoma contra las amedrentadas democracias europeas. Democracias que el Yemen Times considera que se exceden en los límites de la libertad de expresión Democracias denunciadas con acritud por el New Kerala. Democracias recriminadas por Info Tunisie, que también se sirve de la Alianza de Civilizaciones para denunciar a los periódicos extranjeros que atentan contra los profetas y los símbolos de las religiones Religiones que, en plural, son un eufemismo en los mismos medios donde se utiliza la misma Alianza para aplicar la más férrea censura contra sus propios lectores. En otro terreno, las primeras reacciones a la decisión gubernamental sobre Endesa no son de un entusiasmo totalmente frenético. Financial Times se pregunta cómo reaccionará el Tribunal Supremo, a la luz de las condiciones gubernamentales y los informes del Tribunal de la Competencia y la Comisión Nacional de Energía. La Tribune habla de una luz verde condicional Bloomberg sentencia: Ha ganado La Caixa En la escena europea, Tabeblatt afirma que países como España deben hacer un esfuerzo para recibir más trabajadores del Este. Y, en ese mismo terreno, Radio Praga, citando a España, se pregunta: ¿Cuándo van a caer todas las barreras del empleo en Europa El cante y el baile flamencos, por su parte, se abren nuevos mercados en el corazón de Europa. Heidenheim Zeitung, editado en Baden Würtenberg, afirma que la gran moda local es seguir cursos de baile flamenco, impartidos por una despierta pareja de alemanes que ha seguido una formación intensiva en Sevilla.