Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6 Opinión SÁBADO 4 2 2006 ABC A PESAR DEL GOBIERNO DESDE MI BUHARDILLA BUSH Y LA ECONOMÍA EL MILENIO esta vieja piel de toro se le estén deshilachando las IENE duro el milenio. En sus mismísimos alcosturas. Hartos de tanto fandango, de tantas coartabores, vimos desplomarse los dos lirios gemedas para el poder y la avaricia, de tanta escaramuza y los del sueño americano, donde habitaba, matanta dicotomía, nos hemos sumido en el frenesí de la jestuosa, la modernidad. Y no dimos crédito. Luego desesperanza. Hay quien dice que progresamos. No vimos una guerra en directo. Y costó presenciarla. Y sé. Tenemos una especie de riqueza vulgar y corruple llegó el turno a Europa, cuando estallaron los treta. Una especie de cultura arrojadiza que sólo florece nes. Ya no hay día que no albergue un desastre improa un lado u otro de la trinchera. Y una especie bable: mares que nos engullen, huracanes que de libertad que, de tanto interpretarla sin partino se detienen ni ante las puertas del paraíso, tura, suena a milonga desafinada. Desde que se lluvias que se te meten en casa y se quedan a nos hundieron los barcos y el orgullo, allá por pasar la noche, amabilísimos vecinos que trael 98, esto se parece a un sálvese quien pueda: fican con dinamita, maridos que te rebanan la ¿cómo era aquello? Español es aquel que no garganta, ríos que bajan secos como el silenpuede ser otra cosa... cio o rebosantes como la ira, hijos que juegan A España el milenio la ha cogido descreída y a matar indigentes, y muchas, muchas palaLAURA banal. Vacía y ruidosa. Frívola e ignorante. bras sospechosas de no querer hacer nada. PaCAMPMANY Muy sobrada de proyectos y muy necesitada de rece que Occidente, que se creía a salvo del ideas. Tan desnuda de carnes como el rey transparendestino, va a tener que empezar a negociar con los te Aquí el que no se avergüenza del pasado se escanHados. daliza del futuro, y el que no presume de ladrón se Porque yo no sé si lo habrá más inhóspito- -por precia de inútil, y ya no sabemos ni en qué lengua aquello de que todo es empeorable- pero se diría que hablamos, ni en qué dioses creemos, ni qué paisaje es vamos por mal camino. Y España a la cabeza, como de el nuestro, ni en qué glorias ardimos, ni qué dicha costumbre. Adalides de cualquier empresa, gloriosa o esperamos. Se nos ha quedado enjuta, casi intangible, descabellada, que se nos ponga por delante, no descanla hidalguía, mientras engordamos nuestras viejas saremos hasta pasar a los anales de la estulticia. Un contiendas. Cómo cansan España y sus mitades. país de denodados pacifistas donde te pegan un tiro a Cómo cansa este extraño milenio que iba a traernos las primeras de cambio por decir lo que piensas o porde golpe el fin del mundo y amenaza con cumplir su que simplemente, como en la canción, pasabas por promesa, aunque sea a fuego lento. Saldremos de ésta, allí. Un país que no admite la moralidad como arguseguro, pero casi sin resuello. Porque habrá que edumento y donde, sin embargo, no hay quien llame a las car a los niños deseducados, y recuperar los modales cosas por su nombre. Un país que propugna a un tiemperdidos, y reabrir los libros polvorientos, y volver a po la alianza de civilizaciones y la más implacable decir lo ya dicho, y atizar viejas lumbres mortecinas, autoconfrontación. Un país donde los únicos derey cegarle el nido a las arañas, y podar los rosales, y chos que se respetan son los más cuestionables o los devolverle la virtud a los verbos, y poner cada cosa en que a nadie le interesa ejercer. Un país que, como la su sitio, y amonestar a los césares. Para que sepan sombra de Don Quijote, va por esos rumbos de Dios que el pueblo, mientras arde Roma, está ahíto de sus desfaciendo entuertos y sin camisa. caprichos y sus arpas. Puede que los países tengan lo que se merecen, y a E STE jueves El País elogió el discurso de Bush sobre el Estado de la Unión en sus aspectos de política interior, económica y energética. Dirá usted: aquí están pasando cosas raras. Pues creo que aquí está pasando lo de siempre: en el fondo sólo existe un modelo el intervencionista. El presidente de EE. UU. abogó por romper la dependencia del petróleo, resolver la competitividad con más gasto público en investigación y educación, y frenar su plan de privatización parcial de las pensiones. Por eso, el mismo jueves el Wall Street Journal calificó así la alocución: Little Big Speech Dejando aparte la política exterior, el diario neoCARLOS yorquino sólo encontró RODRÍGUEZ un aspecto plausible en BRAUN la perorata presidencial: la reforma para fomentar los seguros médicos privados. En cuanto al petróleo, protestó el Journal Bush respaldó el programa energético de John Kerry Ronald Bailey, de la revista Reason escuchó a Bush hablar de sustituir el petróleo importado, cambiar el combustible de nuestros automóviles y anunciar más gasto público para un nuevo programa denominado Iniciativa de Progreso Energético Y dijo: esto me suena. En efecto, cosas parecidas, por motivos similares y siempre con dinero público de por medio, fueron planteadas por Nixon en 1973, Ford en 1975, Carter en 1977, Bush padre en 1991 y Clinton en 1993. Bailey señala que el único caso en que EE. UU. recortó marcadamente sus importaciones de petróleo ocurrió cuando fueron... ¡caras! En la década de 1980 los altos precios animaron la oferta local y contuvieron la demanda. Se dirá que la guerra siempre ha sido letal para las iniciativas liberales, y es verdad, aunque no puedo menos que lamentar que lo que destaque de las políticas económicas en el mundo sean sus coincidencias antiliberales. Pero hay buenas noticias, porque incluso el pensamiento único intervencionista tiene matices. Bush no ha caído ni en los controles de precios de los setenta (como el republicano Nixon) ni en los impuestos extra sobre los beneficios de las petroleras de los ochenta (como el republicano Reagan) medidas populares pero ineficaces- -véase el último Policy Análisis del Instituto Cato (www. cato. org) También es tranquilizador Peter Huber, del Manhattan Institute, porque un porcentaje pequeño del consumo americano de petróleo proviene de regiones inestables del planeta porque Norteamérica cuenta con abundantes reservas de carbón y de uranio, y porque Bush no aumentará mucho el gasto público en combustibles alternativos. De esto último no estoy seguro. Otra buena noticia. En el Congreso norteamericano los parlamentarios no despliegan pancartas, y en la tribuna de invitados no se pueden lucir camisetas con consignas. V