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ABC VIERNES 3 2 2006 Espectáculos 61 June, la (buena) sombra del Hombre de Negro MANUEL DE LA FUENTE El Hombre de Negro, Johnny Cash, es una de las piezas imprescindibles del bellísimo puzzle de la música popular norteamericana. Por sí mismo, por sí solo. Pero igualmente por vía matrimonial, porque también es una leyenda en grado de consorte, un tipo duro que pasó por el altar para emparentar con los Carter, los Carter de toda la vida, una familia que rescató la música tradicional heredada de los los colonos, una familia que se sacó de la manga lo que hoy conocemos como la música country. Y entre los Carter, entre esos Carter de toda la vida, June, sobrina de Alvin Pleasant Delaney Carter, el gran patriarca de la saga, e hija de Mother Maybelle Carter, la madre de todas las tonadas. Aunque su matrimonio con Johnny la obligó a ocupar un segundo (pero importantísimo plano) June es una de los voces imprescin- dibles de la canción americana. Además también fue actriz, monologuista genial y divertidísima (cuentan las crónicas) y una mujer de una pieza, de fuertes convicciones morales. Incluso (el coronel Parker fue su manager) anduvo cerca de la pelvis de Elvis, al que acompañó en algunas giras. Se casó un par de veces, se tomó sus descansos, y acabó por darse de bruces con Cash, en 1961. Aunque se dice que Cash ya le había echado el ojo unos años antes, cuando ella actuba con sus hermanitas. Algún día me casaré con esa chica nos aporta la leyenda. De momento, principios de los sesenta, era imposible porque estaban casados. Quizá por eso, en 1963 June escribió Ring of fire (puesta en pentagrama de sus relaciones, al parecer) que llegó al número 1 de la mano de ¿lo adivinan? Cash, por supuesto. La cosa, claro, acabó en boda, y según algunas biografías, en un estado febril, más calientes y picantes que un brote de pimienta A partir de entonces, Johnny encontró la horma de su zapato vital y espiritual. June luchó por apartarle de las pastillas e intentó darle un sentido a su vida, in- tentó que saliera a flote lo mejor del genial artista de Arkansas. Ella es la responsable de que todavía siga vivo explicaba Cash. A partir de 1970, cuando nació el primogénito de la pareja, John Carter Cash (productor ejecutivo del filme que hoy se estrena) ella prefirió mantenerse en un segundo plano artístico. Trabajé con John, pero tuve el suficiente sentido común para hacerlo sólo en algunas ocasiones. Podría haber grabado muchos más discos, pero yo quería tener un matrimonio Aprovechó para escribir dos autobiografías, colaborar de vez en cuando con otros músicos y aparecer, aunque fuese esporádicamente, en alguna popular serie de televisión como La doctora Quinn o en el cine, a las órdenes de Robert Duvall, en El apóstol Otras tienen, tuvieron y tendrán mejor voz que June Carter. Pero ella es el espíritu. El tuétano. Músicos de ayer y de hoy (de Dylan a Wilco) están en deuda con ella y su familia. June murió de un ataque al corazón, el 15 de mayo de 2003. Sin ella, Johnny apenas aguantó sobre este mundo, sobre la cuerda floja de la vida, tres meses. La actriz, candidata al Oscar, en una imagen reciente REUTERS ¿Cómo reacciona cuando la gente le reconoce sobre el asfalto? -Es halagador que se interesen por las películas que hago. La experiencia que he tenido con admiradores, en aquel momento, nunca han sido sobre mí, sino sobre ellos y la increíble experiencia que han tenido o la maravillosa historia que quieren contarme sobre la cena que tuvieron la noche anterior o cómo sus primos conocen a mis hermanos... En fin, locuras como esas. Todavía contemplo lo que significa estar en mi posición. Tiene que ser por alguna razón que aún no descubrí. ¿Por qué rechaza tantas comedias románticas como le ofrecen? -Por mi experiencia, trabajando con mi propia compañía Type A una y otra vez encuentro que el problema está en los guiones. Yo crecí leyendo libros y es algo difícil de describir, pero es muy importante que algo se escriba bien. Cuando lo encuentro, busco a los autores y los fuerzo para que trabajen conmigo. ¿Hay algún director en particular con quien le gustaría rodar? -Sí. Recientemente tuve la oportunidad de pasar un tiempo con Kate Winslet y su esposo, Sam Mendes. Estuvieron viviendo cerca de mi casa, por algunos meses. Nos llevamos muy bien. Somos de diferentes países, pero tenemos la misma edad, con hijos parecidos. Y creo que Sam es muy talentoso. -Y en lo personal, ¿se animaría a dirigir su propia película? -Sí, me encantaría. Es todo cuestión de tiempo. Es difícil concentrarme en otros temas, ahora, con mis hijos. Pero cuando crezcan seguramente me gustará escribir o dirigir probablemente. A lo mejor... todavía no lo tengo muy bien decidido. Parece mucho trabajo. ¿Echa de vez en cuando la mirada atrás pensando qué hubiese pasado si hubiera elegido alguna otra profesión? ¿Imagina un destino muy diferente? -Cuando vuelvo a casa y veo a mis amigas, ellas siempre me preguntan porqué me está pasando todo esto a mí. No tengo la menor idea. Por supuesto hubiera sido una vida completamente distinta. Seguramente.