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ABC VIERNES 3 2 2006 Nacional EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN 15 El PP culpa a los socialistas de no dejar margen para negociar el proyecto Rubalcaba reta a Zaplana a que demuestre su inconstitucionalidad exige a Zapatero que paralice el proceso de reformas estatutarias y se someta a las recomendaciones del Consejo de Estado MANUEL MARÍN MADRID. El PSOE acudirá el próximo lunes a la constitución de la ponencia que dará trámite al nuevo Estatuto catalán no sólo sin haber conseguido sumar a ERC al pacto que sí cerró el día 21 con CiU, sino también sin posibilidad alguna de arrastrar al Partido Popular. Ayer, tras una reunión de algo más de dos horas en el Congreso, los portavoces parlamentarios del PSOE y del PP, Alfredo Pérez Rubalcaba y Eduardo Zaplana, respectivamente, ratificaron que no hay margen de maniobra posible para un acercamiento entre ambos partidos, y mucho menos para que el Estatuto catalán sea objeto de una renegociación- -ahora con el PP- -y termine contando con el voto favorable de este partido. b El portavoz popular Mutuos reproches de intransigencia El PSOE y el PP se culpan mutuamente de intransigencia. El primero reprocha al PP la incoherencia de no admitir para el Estatuto de Cataluña lo que sí acepta para Galicia, Baleares o Comunidad Valenciana; el segundo culpa al PSOE de haber convertido en más inconstitucional -tras pactar con CiU- -un texto que ya salió inconstitucional de Cataluña. No sólo JAIME GARCÍA no se ha limpiado como una patena, sino que, en palabras de Zaplana, sigue siendo clarísimamente inconstitucional En cambio, para Rubalcaba, el texto es impecable lo que viene a acreditar que, al menos en su versión pública, la cita de ayer no debió de ser sino un diálogo de sordos. Zaplana emplazó a Rubalcaba a aceptar las recomendaciones del Consejo de Estado- -hechas precisamente a instancias del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero- -para que no cometa el peligroso error de desnudar al Estado para vestir a las Comunidades autónomas por exigencias de los nacionalistas. También instó al PSOE, sin ningún éxito, a paralizar el proceso de reformas estatutarias y reflexionar Zaplana acusó al Gobierno de cambiar el modelo de Estado y de nación de hacerlo además sin el PP, y de incurrir en un riesgo evidente para nuestra estabilidad como país España no se merece esta situación política y es una pena... Nadie puede pensar que se han vuelto locos el Consejo de Estado, el Poder Judicial, el Banco de España... ¿Nadie en el PSOE se da cuenta? Parémonos un momento y hablemos. Es mucho lo que está en juego Tras las palabras de Zaplana no se ocultaba otra cosa que la denuncia de que no es cierto que el PSOE haya expresado al PP una voluntad de negociar el Estatuto catalán. El PP sostiene que Zapatero no les ha dado opción alguna, sino que nos han comunicado lo que hay sobre la base into- cable de un texto ya pactado con CiU. Y el PP no comparte que nación figure en el preámbulo, ni la bilateralidad, ni la financiación, ni el blindaje de competencias... Muy profundas diferencias dijo Zaplana. Pero Rubalcaba adujo que el PSOE sí había puesto sobre la mesa una oferta de negociación, aun siendo consciente de que su intento de sumar al PP al Estatuto catalán era una pérdida de tiempo. El portavoz socialista pidió al PP que se sentara a analizar artículo por artículo el texto acordado con CiU, PSC e IC- V. Y si nos convencen de que alguno es inconstitucional, lo revisamos Pero el PSOE denunció que el PP ni siquiera ha aceptado ese planteamiento. Rubalcaba adopta a Piqué Por ello, la estrategia que ayer siguió Rubalcaba- -y que reeditará el PSOE en los próximos días- -fue explotar debilidades internas del PP para denunciar su incoherencia De hecho, Rubalcaba adoptó ayer a Josep Piqué, líder del PP catalán, como su mejor aliado para poner en evidencia al partido de Mariano Rajoy. Así, preguntó a Zaplana si el PP iba a apoyar en Madrid el artículo 1 del Estatuto, idéntico al vigente de 1979, tal como defendió Piqué en Cataluña; también si el PP va a apoyar el capítulo de derechos y deberes semejantes a los que sí respalda en la reforma del Estatuto valenciano; o si el PP va a votar a favor de que Cataluña tenga más autonomía fiscal, como reclamó Piqué. A nada me contestó Zaplana lamentó Rubalcaba.