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30 Internacional JUEVES 2 2 2006 ABC El IRA conserva armas y continúa su actividad de espionaje b Un informe de la Comisión Inde- Alberto II sacude la vida política con un ataque contra el separatismo flamenco El Rey de los belgas advierte de que las rupturas son siempre costosas las clases dirigentes, el monarca denuncia la política secesionista, abierta o disimulada de los que calificó como subnacionalismos ENRIQUE SERBETO. CORRESPONSAL BRUSELAS. Alberto II, Rey de los belgas, acostumbra a medir cuidadosamente sus palabras, como corresponde a su papel de monarca constitucional. El pasado martes, no obstante, pronunció un discurso inédito por su contenido en la recepción de Año Nuevo ante toda la clase política del país, fustigando abiertamente al subnacionalismo separatista, expreso o disimulado El panorama político del país estaba ayer en estado de shock por las declaraciones del monarca, que habló sin eufemismos del riesgo de la división de Bélgica en dos estados. El Rey había hablado por televisión en diciembre, con motivo de la Navidad, elogiando precisamente la apacible convivencia de este país que vive desde hace veinticinco años bajo una estructura federal en la que las dos principales comunidades, los flamencos y los valones, han difuminado en la práctica los contornos del Estado unitario. Pero Alberto II ha aprovechado esta recepción oficial de Año Nuevo para lanzar el mensaje directamente a los responsables políticos de Bélgica, a quienes consideraría responsables de una deriva que en ocasiones parece llevar abiertamente hacia la desaparición del país tal como lo conocemos ahora. b En un discurso a pendiente de Seguimiento denuncia que la organización terrorista irlandesa no se ha disuelto ni ha entregado todo el armamento E. J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. El IRA no procedió a su completo desarme el pasado septiembre, como entonces se anunció, sino que algunos de sus miembros conservan una cantidad indeterminada de armas. Así lo denunció ayer el informe de la Comisión Independiente de Seguimiento, en su primer análisis exhaustivo desde aquel momento considerado histórico. No obstante, el general canadiense John de Chastelain, mediador en el decomiso de las armas, ha indicado que, de acuerdo con estimaciones de las fuerzas de seguridad, no se trata de cantidades sustanciales de armamento o munición. Así lo creen también los Gobiernos de Londres y Dublín, que no ponen en duda el fin de la lucha armada declarado por el IRA. El Ejército Republicano Irlandés (IRA) -organización que dio por terminada su campaña terrorista, pero que no se ha disuelto- -negó ayer la acusación de haberse reservado armas. De hecho, el informe de la Comisión no establece que ese remanente haya sido autorizado por la dirección, y más bien se inclina a pensar que algunos miembros han actuado por libre. Alberto II REUTERS Crimen organizado Donde la Comisión sí denuncia una implicación de la cúpula del IRA es en la actividad de espionaje y de criminalidad organizada. Así, el informe establece que la organización continúa reuniendo datos sobre individuos y grupos, y advierte de que la cúpula autoriza que sus miembros se involucren en falsificaciones y en el contrabando de carburante y tabaco. Contra el subnacionalismo Las tensiones entre regiones se producen en varios países europeos- -dijo Alberto II hablando de la situación que impera en Bélgica entre los prósperos flamencos y los valones, a los que los primeros acusan de vivir subsidiados- -y se acentúan en muchos casos por la extensión de dos fenómenos: por un lado, la existencia de diferencias de riqueza; y por otro, la práctica de políticas heterogéneas Pero para el Rey, la respuesta ante este estado de cosas no reside en replegarse sobre sí mismo en cada región; tampoco en el desarrollo de subnacionalismos, ni en el separatismo explícito o disimulado Esta última frase ha sido recibida como una alusión expresa a los nacionalistas flamencos del norte del país, donde ni precauciones jurídicas ni exclusiones políticas han impedido que un partido racista e independentista como el Vlaams Belang se haya convertido en la primera fuerza en Flandes, y probablemente se haga con el control efectivo de gran parte del territorio regional en las próximas municipales. El comentarista de Le Soir David Coppi decía ayer en su columna que, si bien no lo había nombrado expresamente, está claro que el Rey se refería a Flandes, y por razones lógicas: es allí donde se da la ofensiva regionalista, mientras que los francófonos asisten mudos a estas grandes maniobras El fenómeno no afecta solamente a los políticos del Vlaams Belang, sino que también un grupo de los más influyentes empresarios flamencos se ha reunido en las últimas semanas para pedir sin complejos la independencia de sus compatriotas valones, considerando que sería beneficioso para la economía de Flandes poner fin a la historia de Bélgica e iniciar el camino de una Flandes independiente. El Rey de los belgas respondió a estas tentativas en su discurso del martes diciendo que las rupturas, las separaciones, son en general costosas para todos, tanto para los menos prósperos como para los más ricos, y eso sin olvidar los costes humanos... Nos equivocaríamos si los subestimáramos El primer ministro, Guy Verhofstadt, liberal flamenco, es de los pocos políticos de esta procedencia regional que siguen creyendo que es mejor para todos que Bélgica permanezca tal como es ahora. El martes habló en el mismo acto, poco antes que el Rey, para decir que esperaba que en 2006 se produjese una visión coordinada de todas nuestras autoridades, instancias y responsables políticos para valorar nuestros triunfos y superar nuestros puntos débiles Nuevas negociaciones en 2007 En una de las últimas entrevistas que ha concedido, a Verhofstadt le preguntaron si no pensaba que él podría acabar siendo el último primer ministro de Bélgica antes de la división de este país, y respondió sin dudarlo que de ninguna manera pensaba que sea así. Ayer, los demás dirigentes flamencos se limitaron a responder a las palabras del Rey diciendo que se trata del nerviosismo lógico ante la proximidad de la futura etapa de negociaciones sobre el nuevo reparto de poderes entre el poco Estado que queda y las regiones, que debe celebrarse en 2007.