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ABC MIÉRCOLES 1 2 2006 33 Madrid Aguirre anuncia en Rumanía la construcción de la primera iglesia ortodoxa en la Comunidad Pinchan las ruedas de decenas de coches y dejan una nota de disculpa en los parabrisas El juez archiva la investigación del incendio del Windsor al no ver indicios de que fuera provocado Descarta que se produjera una actuación negligente de los vigilantes de seguridad del edificio b Tampoco atribuye el origen del fuego al hecho de que una empleada hubiera fumado en el mismo punto en el que se sitúa el único foco del incendio N. COLLI N. VILLANUEVA MADRID. El incendio que devastó y obligó a la posterior demolición del edificio Windsor no fue intencionado. Esa es la conclusión a la que, tras casi un año de investigación, ha llegado el titular del Juzgado de Instrucción número 28 de Madrid, Mariano Ascandoni Lobato, quien ayer acordó el sobreseimiento de la causa abierta tras el siniestro al no apreciar la existencia de indicio delictivo alguno. En un extenso auto, el juez hace un pormenorizado relato de la secuencia de los hechos desde que- -a las 23.08.50 horas del 12 de febrero de 2005- -sonó la alarma de incendios del Windsor, hasta que, veintiséis horas después- -a la una de la madrugada del día 14- los bomberos lo dieron por extinguido. El análisis de los informes policiales, de los videos de seguridad, del volcado de los ordenadores, de la grabación en la que parecían verse siluetas humanas en una de las plantas y de las declaraciones de las treinta y siete personas- -entre ellas numerosos bomberos y sus mandos- -que han pasado por el Juzgado no permiten al titular del mismo concluir que el incendio hubiera sido provocado o que, una vez declarado, se propagara con rapidez por una incorrecta actuación bien de los vigilantes de seguridad del edificio bien de los miembros del Cuerpo de Bomberos o por un deficiente estado de las instalaciones- -en obras en aquellas fechas- achacable al propietario del rascacielos. El foco del fuego fue único y se situó en el despacho 2109 de la planta vigésimoprimera del Windsor, que el mismo mueble y, en consecuencia, la intencionalidad del incendio En este siniestro, añade el informe, se conjugaron todas las causas que facilitan la propagación de las llamas: combustibilidad de los materiales existentes tales como abundancia de papeles y archivos, muebles de madera, cableado diverso, paneles sintéticos de separación entre los despachos y la zona de pasillos, suelos de moqueta y falsos techos Todo ello pudo facilitar la circulación y difusión de aire caliente y fuego en diferentes direcciones De hecho, treinta y un minutos después de declararse el incendio, la llamas ya habían roto al menos dos de las cuatro fachadas del edificio. Los fantasmas de la planta 12 Uno de los hechos que más ríos de tinta hizo correr tras el siniestro fue la aparición de una grabación hecha por un particular en la que podían verse siluetas humanas en la duodécima planta del edificio a las 3.31 horas de la madrugada del 13 de febrero, es decir, dos horas y media después de que los bomberos evacuaran el rascacielos ante el peligro de que se viniera abajo. Tras el análisis de dicha cinta, que no sufrió manipulación alguna, el juez llega a la conclusión de que aunque se pudiera admitir la posibilidad de la presencia de personas en el interior del edificio Windsor en el momento a que se ha hecho mención, no existe evidencia alguna de que ello pudiera haber tenido alguna incidencia en la causación o propagación del incendio La actuación de los vigilantes de seguridad también fue en todo momento correcta, ya que avisaron a los bomberos apenas 10 minutos después de que saltara la alarma del Windsor. En cuanto a los bomberos, llegaron al lugar del siniestro en nueve minutos y su intervención- -con riesgo incluso para su integridad física- -fue en todo momento la adecuada en relación con las difíciles circunstancias del siniestro. Las llamas devoraron el Windsor la madrugada del 13 de febrero de 2005 día que se declaró el incendio- -sábado 12 de febrero- y hasta las once de la noche, estuvo ocupado por Eva R. M. empleada de la consultora Deloitte, S. L. El juez rechaza como posible causa una hipotética negligencia de la mujer pese a que ésta reconoció en su declaración haber fumado varios cigarrillos- -y haberlos apagado correctamente- -durante las siete horas que JORDI ROMEU permaneció en el despacho 2109. No existe base para establecer una relación de causa- efecto salvo que se entre en el ámbito de la conjetura asegura el instructor. Estos datos se recogen en el informe emitido por la Comisaría General de Policía Científica, que también descarta la utilización de acelerantes de la combustión en ningún lugar del in-