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18 Nacional MIÉRCOLES 1 2 2006 ABC Chávez amenaza con no comprar a España las patrulleras si no se decide a vender los aviones Representantes de EADS- CASA expondrán hoy su oferta a Venezuela, tras el veto de EE. UU. venezolano dice que quiso ayudar a Zapatero porque tenía problemas con los astilleros, pero que ahora está dispuesto a comprar a China, Rusia o Irán L. VINOGRADOFF, CORRESPONSAL A. POLO CARACAS MADRID. El culebrón de la venta de material militar a Venezuela ha ofrecido en las últimas horas un nuevo capítulo, protagonizado por el propio presidente Hugo Chávez, quien no disimuló su presión sobre el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Vamos a decirles a los españoles que nos digan de una vez si ellos no nos las pueden vender, porque entonces compraremos esas patrulleras en Rusia, o en China, o en Irán, en India o en el mismo Brasil advirtió en la noche del lunes el mandatario venezolano, en un encuentro con empresarios. Tras el veto de Washington a la transferencia de tecnología estadounidense a Venezuela, la incertidumbre y la confusión han marcado la compra del conjunto de doce aviones y ocho buques por un precio de 1.700 millones de euros que el Gobierno de Chávez ha pactado con las empresas EADS- CASA y Navantia. A Chávez no le ha gustado ese veto, y mucho menos que los proveedores españoles puedan aceptar la decisión de EE. UU. Por ello, insiste con impaciencia en que va a comprar el armamento en otra parte. No tenemos ningún problema si no nos las venden. Queríamos ayudar a España porque el presidente Zapatero me dijo un día que tenían problemas con los astilleros y entonces orientamos la adquisición de Estado a Estado con esas empresas dijo. b El presidente Chávez, durante su intervención en el VI Foro Social Mundial, que concluyó el pasado fin de semana en Caracas construir las ocho patrulleras oceánicas y de vigilancia, que tienen un coste de 1.200 millones de euros. Para finales de 2008 se prevén las primeras entregas. La operación ha sido aceptada por la Contraloría de Venezuela, y si el Ministerio de Defensa decidiera rescindir unilateralmente el contrato, debería hacer frente a una penalización. rrir a tecnología de otros países aumentaría el coste de la operación- -que era de 500 millones de euros- -en unos 20 millones de euros, como mínimo, lo que podría hacerla inviable. En unas declaraciones a la revista Foreign Policy Zapatero asegura que la agenda respecto a Venezuela ha sido fijada por el presidente del Gobierno, y en este caso también por el Consejo de Ministros, que sí ha deliberado sobre ella, aunque no puedo desvelar el contenido El presidente del PP, Mariano Rajoy, manifestó ayer en Cádiz que Venezuela no va por muy buen camino y que las amistades, los contratos, las negociaciones y los abrazos con Chávez no contribuyen a nada bueno AFP Una accidentada operación Zapatero viaja a Caracas. Tras un frustrado intento de escala en Caracas, Zapatero pacta por fin con Chávez en Venezuela a finales de marzo de 2005 la venta de barcos y aviones a ese país. Estados Unidos expresa su malestar. Firma de los contratos. El Ministerio de Defensa venezolano firma el 28 de noviembre en Caracas con EADS- CASA la compra de doce aviones militares de transporte, y con Navantia la de ocho patrulleras. José Bono asiste a la firma. Veto de EE. UU. El pasado 12 de enero, EE. UU. comunica a España que no autoriza la transferencia a Venezuela de la tecnología estadounidense que llevan los aviones vendidos por CASA. Negociaciones con CASA Por su parte, responsables de EADSCASA se reunirán hoy en Caracas con funcionarios venezolanos para exponerles los estudios realizados para dotar a los aviones de una tecnología no estadounidense, según reveló el ministro de Defensa venezolano, Orlando Maniglia. La estimación es que recu- Chantaje de Bush Si los Estados Unidos no les dejan a los españoles que nos las vendan, ¡qué puedo hacer yo! Tendré que irme a Moscú o a Pekín a comprarlas, pero Venezuela tendrá las patrulleras, tengan eso por seguro reiteró Chávez, quien acusó a Bush de andar por el mundo chantajeando y presionando para que nadie nos venda lo que necesitamos para la defensa de nuestro territorio Chávez ligó ambos contratos- -el de los barcos y el de los aviones- -pese a que la prohibición estadounidense de que se transfiera su tecnología a Venezuela se refiere únicamente a las aeronaves. En ese sentido, el embajador venezolano en Madrid, Arévalo Méndez, intentó aclarar ayer en declaraciones a Europa Press que el contrato de las patrulleras avanza y que el problema es sólo con el de los aviones. Un portavoz de Navantia reiteró a ABC que, aunque ambos contratos fueron firmados el pasado 28 de noviembre en Caracas, son absolutamente independientes Añadió que está previsto que en marzo comience el trabajo para LAS AMISTADES PELIGROSAS LUIS AYLLÓN on estos amigos no hacen falta enemigos. Parece que a Hugo Chávez se le ha acabado la paciencia y reclama a Zapatero que se defina claramente y diga si vende los aviones o no. O conmigo o contra mí. Nada de claudicar ante Mister Danger como llama a Bush. Al presidente venezolano le importa poco de dónde vengan las patrulleras y los aviones. Lo mismo le da que el material sea español, chino, ruso o iraní. C El caso es aumentar su capacidad militar para apoyar las incansables labores de expansión bolivariana en el continente. Después de todo, lo único que pretendía era hacerle un favor a Zapatero, a quien vio agobiado por la crisis de los astilleros. Hasta le prometió reparar un buque tanquero venezolano en España e incluso comprar alguno nuevo. Pero si ahora Zapatero flaquea, Chávez rompe la baraja. No habrá nada de nada. Desde que hace poco más de un año este periódico desvelara la escala semiclandestina que Zapatero pretendía hacer en Caracas a la vuelta de una gira por el cono sur iberoamericano para concretar los acuerdos con Chávez, la relación con el régi- men venezolano no ha hecho más que darle quebraderos de cabeza al Gobierno. Ahora, Zapatero reconoce que el establecimiento de la agenda con Venezuela fue cosa suya. Ni Bono, que le alentó en sus propósitos, ni Moratinos, que sabía que aquello no podía traer nada bueno. Nadie más que él, el mismo que defiende el pacifismo y la bienintencionada y vaporosa Alianza de Civilizaciones. Zapatero será un maestro en el dribling político interior, pero, tal como estaban de deterioradas las relaciones con Washington, echarse en manos de Chávez, como si fuera el único bote salvavidas, es todo un ejemplo de cómo domina las claves de la política exterior.