Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 1 2 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR JAVIER ZULOAGA DESCOLONIZAR AMÉRICA Morales, en clara sintonía con Hugo Chávez y Fidel Castro, se ha proyectado internacionalmente como simiente de una vuelta atrás en el curso de la historia para situarse, seis siglos después, frente a la colonización española A balsa de aceite populista que se extiende en la América liberada por Simón Bolivar ha tomado rango de preocupación con la irrupción de Evo Morales como nuevo presidente de Bolivia. Pocos podían imaginar una escena como la vivida el pasado viernes 20 de enero en el santuario precolombino de Tiahuanaco, en donde el nuevo presidente fue investido como Gran Cóndor, máxima autoridad entre los indígenas. Fue real, pero bien podría haber sido argumento de ficción política. Todo, desde el colorido hasta el resurgir de los viejos usos indígenas anteriores a la colonización, situaron al nuevo presidente en las portadas de cientos de diarios de todo el mundo, como colofón de una auténtica cascada de pregones que Evo Morales había desplegado en su gira por Occidente y Oriente, tras hacer escala en Cuba. La victoria del dirigente aymara ha hecho saltar las alertas de los capitales con intereses en la zona, en línea con lo que anunció en su campaña. Por ello será trascendental para el futuro de la economía boliviana, en el contexto internacional, que sean respetadas las normas y las maneras con que deben llevarse a cabo los procesos de nacionalización. En la euforia postelectoral, Morales, en clara sintonía con Hugo Chávez y Fidel Castro, se ha proyectado internacionalmente como simiente de una vuelta atrás en el curso de la historia para situarse, seis siglos después, frente a la colonización española propugnando al tiempo la culminación del proyecto revolucionario del Che Guevara. Sin duda, la emoción mágica de verse investido como sus más ilustres ancestros y la proyección universal de su figura han provocado una suerte de sentimiento de misión histórica en este político. El problema no es Evo Morales, que tiene el legítimo derecho a intentar desplegar su programa político y económico, sino la sutil irrupción, como si fueran tan válidas como las democráticas, de reglas políticas que, hoy por hoy, no están conduciendo por el buen camino a quienes las practican y que acaban planeando oscuramente sobre la misma libertad. No está claro si es el populismo el que provoca el caudillismo u ocurre lo contrario, pero sí que parece evidente que los dos van siempre de la mano porque, cuando no lo hacen, sucumben políticamente. Los caudillos son buenos cocineros del caldo de los sentimientos más nobles del pueblo y por ello buscan, con empeño, despertar patriotismos u orgullos de pertenencia, tarea mucho más fácil que ganarse una a una las adhesiones intelectuales. El caudillismo descapitaliza intelectual y en buena medida profesionalmente a la sociedad en L ÁNGEL CÓRDOBA la que se desenvuelve, porque finalmente es humano tirar la toalla cuando se comprueba cómo la fuerza de la razón cae frente a la repetición obsesiva de los tópicos más vacíos, pero altamente electrizantes, gracias a la mercadotecnia populista. Todos tenemos en la memoria las últimas elecciones parlamentarias venezolanas, a las que sólo concurrió el 25 por ciento de los votantes. Circula por internet el texto de Iñaki Anasagasti, miembro de una comisión parlamentaria española desplazada con ocasión de los comicios y buen conocedor de aquel país caribeño, en el que creció. Su contenido estremece a quien lo lee e imagina lo que debe de ser vivir en un país en el que el caudillismo ocupa hasta el último resquicio de cualquier aspecto de la vida del ciudadano. El caudillo- -y si no ellos, quienes viven a su sombra- -se apalanca en el poder y crea una doctrina política tan inconcreta como letal. Ocurre así que Cuba se sustenta en el castrismo, Venezuela en el chavismo y, Dios no lo quiera, puede ocurrir lo mismo en la Bolivia de Morales. El populismo ha llevado a otros países, ahí está el caso de Argentina, a que desde posturas antagónicas, ultraderecha e izquierda revolucionaria, se ha interpretado a un caudillo como Perón según convenga, porque apenas existía sustento ideológico al que agarrarse. Ahí está el problema. Comienzan a leerse y escucharse especulaciones disparatadas acerca de si lo que se propone Evo Morales será o no compatible con los intereses de los Estados Unidos, como si fuera reválida obligada de supervivencia del futuro político de Bolivia. No es ésa la vía para analizar el problema, porque no puede elevarse a categoría de mito a quien, pese a que ya es el Gran Cóndor tiene, aún, que convertir sus palabras en hechos. Por ello, caer en la tentación de la exclusión podría llevar a ese área del mundo a una vertiginosa pendiente hacia un populismo étnico tintado de espíritu descolonizador. No deben encontrar las puertas cerradas, sino una política de ayudas controladas, objetivas y libres de la demagogia e inocencia de la francachela ideológica y oportunista que, no pocas veces, ha acompañado a los acercamientos de la Madre Patria a los países de habla hispana. Periodista y escritor REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO ACEITE MARROQUÍ Y FAVORES DE CHÁVEZ La imagen de sólida influencia internacional que confirman los viajes de Angela Merkel a Moscú, Washington e Israel contrasta con la incertidumbre que transmite la visita del presidente Zapatero a Ceuta y Melilla. Puede reinflamar las relaciones con Marruecos afirma la BBC. Agitado enclave español insiste Financial Times. Le Nouvel Observateur comenta el disgusto marroquí y recuerda la crisis de la isla Perejil. Der Standard habla de una escabrosa misión Swiss Info advierte del riesgo de crear nuevas tensiones Al margen de lo fundado o infundado de tales reservas, quizá llame la atención el rosario de advertencias y aparentes temores, cuando elObservateur considera indispensable recordar que fue necesario recurrir al Departamento de Estado americano para zanjar la crisis de Perejil. Por parte marroquí, tras el rosario de agrias recriminaciones, se lanza el fantasma, no sé si real o imaginario, de una nueva guerra La guerra del aceite estallará afirma sin pestañear Aujourd hui Le Maroc, poniendo el dedo en una llaga comercial que viene de lejos y tiene mucho futuro. Marruecos se queja amargamente de la agresividad rapaz de los productores y exportadores españoles de aceite, en detrimento del aceite marroquí: problema harto sensible en una economía tan precaria como la marroquí, siendo el aceite un producto de primera necesidad. Sin abandonar completamente las turbulentas relaciones hispano- marroquíes, Telepolis concede mucha importancia a la opinión del escritor Juan Goytisolo, haciéndose eco de sus denuncias contra el racismo y el neoliberalismo (español y europeo) contra los inmigrantes marroquíes, precisamente. En el terreno del racismo, el Independent londinenses se hace eco de las reservas de la UEFA contra las llamaradas racistas de los Boixos Nois los inquietantes ultras del FC Barcelona. Desde Caracas, El Nacional anuncia algo muy parecido a un ultimátum de Hugo Chávez al Gobierno español. El ministro venezolano de la Defensa, almirante Orlando Maniglia Ferreira, transmitirá a los representantes de CASA la necesidad de solucionar rápidamente el problema del empantanado contrato de venta de armas. Descifrado se hace eco de esta frasea, que se atribuye a Chávez: Queríamos ayudar a España. Zapatero me dijo un día que tenían problemas con sus astilleros Otro favorcito de los petrodólares de Chávez apostilla Descifrado.