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6 Opinión MIÉRCOLES 1 2 2006 ABC PROVERBIOS MORALES VISTO Y NO VISTO CENCERRADA L caso de Pilar Elías constituye una muestra anticipada de lo que les esperaría a los vascos que pretendieran seguir siendo españoles en la Jebolandia soberana con la que sueñan los abertzales: no ya la esporádica humillación gratuita, sino la humillación como forma de vida. Pocas sociedades habrán descendido a los abismos de putrefacción alcanzados por la Euskadi autónoma. Imaginemos cómo sería la independiente. Los etarras que vuelven a sus pueblos tras cumplir condena tienen, cómo no, perfecto derecho a rehacer sus vidas. Otros ni siquiera podemos regresar de visita. Los verdugos pueJON den imponer su indeseaJUARISTI ble vecindad a las familias de sus víctimas. Quienes somos vituperados en la prensa nacionalista y en los medios de comunicación públicos de la Comunidad Autónoma, que son la prolongación de aquélla, necesitamos camuflarnos en las tinieblas nocturnas para ver a la familia, y si, con todo, la cosa sale mal y te llevas un guantazo, la autoridad ecuánime afirmará que te lo has buscado, por incordiar. Se te puede insultar alegremente en programas humorísticos de la televisión autonómica- -cuyos productores serán contratados, dado el éxito obtenido a tu costa- -en cadenas de más amplia cobertura. La radio autonómica, por su parte, emite tertulias donde profesionales del pitorreo debaten si Pilar Elías sufre, ha dejado de sufrir, sufrió verdaderamente o fue siempre inmune al sufrimiento. La palabra que mejor define esta situación es indecencia. Euskadi es una sociedad indecente. Ésta es, de hecho, la única razón de peso que se me ocurre para impedir que los nacionalistas se salgan con la suya: evitar que la humillación se instale para siempre y que los humillados no puedan apelar a instancia alguna en demanda de amparo. A Pilar Elías y a su familia los quieren echar de su casa, desahuciarlos de su pueblo y de su país mediante el escarnio. Defender a Pilar Elías no tiene nada que ver con un supuesto nacionalismo español. Es simple decencia. Cuando Otegui advierte que nunca renunciarán a la nación vasca, quiere decir precisamente lo que ya sabemos: que mate ETA o no mate, los etarras nunca dejarán de humillar, porque para eso están, para cagarse en tus muertos, literalmente. Que se disfracen de cristaleros es un detalle menor. Cándido Aspiazu, el asesino del marido de Pilar, volvería a la carga con lo que fuera, incluso con un puesto ambulante de pipas tostadas, porque se siente fuerte. Sus compinches le apoyan, las autoridades le compadecen. El acosador se metamorfosea en acosado sin perder la chulería. En fin, quién de los muchos que tuvimos que irnos no ha vivido experiencias, aunque menos sangrientas, parecidas, y qué tienen de nacionalismo español el dolor y la vergüenza de Pilar Elías ante esta macabra y humillante cencerrada. EL BOHEMIO Y LA TOSTADA CONSTITUCIONAL Ayuntamiento Una noche, pasando al azar por la caL toro constitucional camina hacia las tablas con lle y a través de una rendija de las persianas, Ruano la un bajonazo estatutario que lo va a hacer doblar vio por primera vez en el momento que estaba desnusin descabello. dándose. Y volvió a pasar hasta dos noches, siempre a ¿Cuánto hace que no pasan ustedes por el monumento a la misma hora, para verla, lo que conseguía con la exla Constitución que el arquitecto Ruiz- Larrea, con todos traordinaria emoción de lo clandestino. los elementos de la confitería abstracta, levantó en Ma- -A la próxima noche, al mirar por el resquicio drid? Casualmente- -la casualidad es la décima de las persianas de su ventana, la vimos muerta musa- -está enel jardíndel Museo de Ciencias Nadentro de un ataúd. turales, y es un cubo de cubos, como prefigurando Ahora, el fantasma de esa doncellez de cuya bela nación de naciones que de la mano de Rubert de lleza supimos sólo cuando la entrevimos alguna Ventós y Suso de Toro acabaría siendo España. que otra vez desnuda andará por el jardín de este Al decir de los euclidianos, el cubo es el más museo de las ciencias naturales, dándonos a todos firme de los volúmenes, y Dante lo usó como mecierta pena no poder convidarla al gran copazo táfora del hombre que debe soportar la desventuIGNACIO RUIZ que, según Ruano, piden los muertos a los vivos ra- buon tetragono a i colpe di fortuna coQUINTANO que se sientan donde ellos se sentaban. A su salud, mo saben, empezando por Rodríguez, todos los ¿cuántos canapés, cuántos artículos de fondo, cuántos juborgianos. Bien mirado, ¿qué fue la doctrina dieciochesramentos y brindis, cuántos días y puentes festivos no ca de los derechos, sino la búsqueda de axiomas euclidiahabremos consumido en estos casi treinta años? nos en la política? Ciudadanos de Madrid, ahí tienen usteUna vez que el toro constitucional haya doblado, los cades ese cubo constitucional que es el cubo de cubos de talanes dirán que es más difícil vivir sin dinero que vivir Ruiz- Larrea. sin Constitución, y que ahí están los ingleses, que, como De dar crédito a su creador, el cubo de cubos del Museo las aves del campo evangélico, no se preocupan de cultide Ciencias Naturales representa a lo constitucionalmenvar artículos constitucionales y, sin embargo, no les falta te originario, el caldo primordial- -si no quieres caldo, la Modernidad. toma dos cubos- y al espíritu humano- -el cubo vacío- A Wenceslao Fernández Flórez lo podía una rara mepero todo ello abierto, de un modo científico y natural, a lancolía cuando pensaba en que a los hombres de su genelos cuatro puntos cardinales y al cielo. ración, lo mismo antes de la Dictadura que en la Dictadu ¿El cielo? Quién sabe si el artífice no quiso darnos a ra y en la República, no les fue dado escribir como hubieentender a los viandantes esta proposición paulina: ran querido ellos: Nuestra ciudadanía está en los cielos En cuanto a- -Yo no espero alcanzarla ESA LIBERTAD nunca. los puntos cardinales, a mí, esos ventanucos del cubo, Creo en ella como un bello sueño. Dicen que hay países en medio de este panorama de fantasmas -así llamadonde se disfruta de tal bien. No lo sé. Opino acerca de ba a la Constitución canovista la misma intelectualieso como aquel bohemio que, al oír a otro bohemio que dad veleta que luego acusó al Rey de saltársela- me los millonarios tomaban café con tostada todos los días, recuerdan el extraño recuerdo ruanesco de la muchamoderó, razonablemente: ¡Hombre, todos los días... no cha que vivía en un piso bajo de la madrileña calle del será! Rollo, en aquel dédalo urbano que discurre detrás del E E -No sé si lo podré impedir; gente de mi partido quiere incluirme ahora en el Archivo Histórico Nacional de Cataluña.