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ABC MARTES 31 1 2006 99 Televisión y radio Juan Pedro Valentín se despidió ayer de sus compañeros de Telecinco, a la que ha estado vinculado durante los últimos nueve años. La Dirección de Informativos queda ahora en manos de Pedro Piqueras. El CAC reclama a TV 3 que se disculpe por las afirmaciones de Pepe Rubianes ABC BARCELONA. El pleno del Consejo del Audiovisual Catalán (CAC) acordó ayer pedir a la televisión autonómica TV 3 que se disculpe por las expresiones utilizadas por el actor Pepe Rubianes en el programa El Club quien recurrió al insulto y las expresiones escatológicas para rechazar la unidad de España. El organismo regulador reconoce que los comentarios, realizados en el transcurso de una entrevista, expresan la opinión del entrevistado y no de la cadena, pero lamenta que el conductor del programa, Albert Om, mantuvo una actitud contemporizadora y desatendió el establecimiento de los límites que son exigibles a una televisión pública Por ello, el CAC reclama a TV 3 que dé lectura, en el transcurso del mismo programa, a un comunicado en el que se reconoce que durante la citada entrevista se formularon unas opiniones y expresiones sobre la unidad de España que, por su tono, resultaron ofensivas para segmentos de la audiencia La emisora lamentó ayer que algunas personas pudieran sentirse molestas con las declaraciones de Rubianes, aunque defendió la actitud del presentador. Por su parte, Rubianes fue entrevistado ayer en el programa de Julia Otero en Punto Radio, donde pidó disculpas al público español progresista que se sienta ofendido, e insistió en que es triste que aún haya una España casposa La gala de este año ha superado en número de espectadores a la que se emitió en 2004 A DE ANTONIO. CHEMA BARROSO La ceremonia de los Goya tuvo la menor cuota de pantalla desde 1995 Cayó seis puntos de share sobre 2005 en el domingo con más audiencia de la historia F. Á. MADRID. La ceremonia de los premios Goya, emitida por TVE- 1 la noche del pasado domingo fue vista por 2,3 millones de espectadores, dato que la sitúa como la menos efectiva desde el año 1995, con sólo un 18,8 por ciento de share (cuota de pantalla) Una media de 2.304.000 espectadores siguió la gala que en esta ocasión presentaron Antonio Resines y Concha Velasco. El año pasado, el acto congregó a casi un millón y medio más de espectadores (3,7 millones) con una cuota del 24,5 por ciento. En términos históricos, por miles de espectadores, la gala de anoche sólo superó a la audiencia de 2004, vista por 2.112.000 personas, y que logró un 20 por ciento de share En 1995, la audiencia fue de 2.128.000 espectadores, con un 17,9 porciento de share La ceremonia experimentó una pérdida de casi 1,5 millones de espectadores y seis puntos de share (1.416.000 y 5,7 puntos) respecto a la del año pasado, que también se ofreció en la noche de domingo. Entre las 22,01 y las 2,11 horas, TVE- 1 fue la segunda opción de los espectadores (empatada con Antena 3) tras la ajustada victoria que registró Telecinco (20,8 por ciento) siendo la gala la oferta favorita para el público mayor de 64 años (26,2 por ciento) con las adversas condiciones climáticas en España (azotada por un temporal de frío, lluvia y nieve) que, en última instancia, favorece generalmente que la audiencia pase más tiempo en casa. Se trata del segundo día de mayor consumo televisivo desde que TNS ofrece datos de audimetría en nuestro país, superado únicamente por los casi 300 minutos (292) que destinaron a ver TV el día de la boda de los Príncipes de Asturias (el sábado 22 de mayo de 2004) Público y share de los Goya 2006: 2.304.000 espectadores y 18,8 %2005: 3.720.000 y 24,5 %2004: 2.112.000 y 20,0 %2003: 2.422.000 y 19,3 %2002: 3.088.000 y 30,3 %2001: 2.925.000 y 29,9 %2000: 2.816.000 y 30,0 %1999: 3.688.000 y 33,5 %1998: 2.173.000 y 21,5 %1997: 3.544.000 y 29,5 %1996: 2.842.000 y 23,3 %1995: 2.128.000 y 17,9 LA GALA SECRETA DE LOS GOYA FEDERICO MARÍN BELLÓN 279 minutos por espectador Además, el pasado domingo cada espectador dedicó una media de 279 minutos de media a ver la televisión, un consumo directamente relacionado uede que el incomprendido cine español sólo pretenda forjar a fuego lento una gala de culto, que vean de forma semiclandestina unos pocos insomnes para que, con el tiempo, se convierta en referencia de frikis e iniciados, en la respuesta festivalera a títulos como Arrebato Si es así, la Academia va por buen camino, aunque debería retrasar el comienzo de la ceremonia y procurar que dure aún más. Cuatro horas y cuarto, si uno está bien acompañado y no faltan las viandas, se antojan en exceso lleva- P deras. En lo que acertaron de pleno fue en el día de emisión y en la cadena, y no está nada mal la ocurrencia de permitir que con cada Goya suban al escenario hasta una docena de galardonados de familia numerosa (incluidos los argentinos, como apuntó Juan Luis Galiardo) Es triste que resulte tan fácil arrojar más nieve, o lo que sea, sobre una gala que jugaba con ventaja: ofrecía el abrigo de la nostalgia gardeliana- -acertaron en su castigo al documental Veinte años no es nada de título despectivo, pero se pasaron al ignorar la imprescindible El cielo gira -en un domingo polar, que no invitaba a nada que no pudiera hacerse sobre una cama o un sofá. La puesta en escena fue tan sosa como cabía esperar, con micrófonos batientes y cabezas (de las gordas) que se asomaban a la cámara con irritante frecuencia, mientras TVE, en una insólita campaña de promoción de los cursos de idiomas, fue incapaz de prever (o improvisar) la traducción de una sola palabra de la hermana de Woody Allen. En cuanto a la selección de escenas de las películas, incluidas las de Fernán Gómez, parecía obra de unos bingueros. Por lo demás, los premios fueron tan justos como permite cualquier sistema y los discursos, salvo alguna excepción segura, carecieron de ingenio o profundidad. Quizá dentro de otros veinte años, cuando Isabel Coixet tenga la vajilla completa, la mujer consiga disuadirnos de que un negro escribe sus maravillosos guiones. Al menos, se dejó el chicle bajo la butaca, no como algún figura. Para ejemplo, el de Antonio Banderas.