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ABC MARTES 31 1 2006 Nacional 13 EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN La aprobación del nuevo Estatuto de Cataluña supondrá, para unos, un salto sustancial en el desarrollo de la España autonómica. Para otros, una cesión a los nacionalistas catalanes incompatible con los principios de igualdad y cohesión. Cuatro presidentes de Comunidades autónomas- -dos del PSOE y dos del PP- -analizan las consecuencias del Estatuto para ABC ¿Limpio como una patena? ABC 1. ¿El acuerdo para la próxima aprobación de un nuevo Estatuto de autonomía de Cataluña abre la puerta a que las regiones más ricas lo sean aún más y las más pobres se empobrezcan más? 2. ¿Pierde musculatura política y financiera el Estado central para favorecer a Cataluña? 3. ¿Considera justificable que las Comunidades blinden sus competencias y, en cierto modo, marquen al Estado los límites de las leyes básicas para que no condicionen sus leyes autonómicas? 4. ¿Considera que este Estatuto no sólo no rompe la unidad de España, sino que la refuerza, como asegura el PSOE? 5. ¿Está el Estatuto constitucionalmente limpio como una patena tal como adelantó el presidente del Gobierno que quedaría? 6. ¿Qué opinión le merece la definición de Cataluña que constará en el preámbulo del texto estatutario pactado por CiU y el Gobierno? 7. ¿Servirá este Estatuto- -y en su caso la extensión de su espíritu a otros Estatutos de otras Comunidades- -para colmar las demandas de los nacionalistas durante décadas? ¿Se cerrará así la imagen de unos nacionalistas en permanente reivindicación? MANUEL CHAVES PRESIDENTE DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA (PSOE) Es errónea la idea de que si ganan las autonomías se debilita el Estado 1. En absoluto. Esa puerta, que sería la de la insolidaridad, está cerrada por la propia Constitución y, en concreto, por su artículo 138. El acuerdo sobre el Estatuto es bueno para Cataluña, pero es bueno también para las demás Comunidades puesto que no puede perjudicar a ninguna de ellas y es plenamente compatible con los principios de igualdad de todos los españoles y de solidaridad. Ninguna Comunidad saldrá perjudicada porque la financiación autonómica responde al principio de los vasos comunicantes entre la corresponsabilidad fiscal y el fondo de suficiencia: lo que una Comunidad no perciba por un concepto lo tendrá asignado por el otro. A Andalucía en concreto el aumento de la corresponsabilidad nos hará subir los ingresos y nos proporcionará también más autonomía financiera. En todo caso, lo que ha quedado claro es que Cataluña no dispondrá de un sistema de financiación acordado bilateralmente, sino que deberá ser un órgano multilateral, como el Consejo de Política Fiscal y Financiera, quien apruebe la reforma del sistema de financiación. 2. La idea de que para que ganen las autonomías ha de debilitarse el Estado parte de un concepto erróneo, que contempla el Estado de las autonomías de una manera desconfiada, como si fuera una especie de juego de suma cero. La experiencia de estos 25 años de autonomías nos dice que ha ocurrido justo lo contrario: se ha desarrollado un proceso extraordinario de descentralización política y administrativa y, al tiempo, el Estado ha contado con los instrumentos necesarios para cumplir sus obligaciones, garantizar la igualdad de todos los ciudadanos españoles, vivan donde vivan, en el acceso a los servicios públicos fundamentales y propiciar el equilibrio entre los diferentes territorios. La propia experiencia andaluza deberá servirnos de ejemplo. Hace tres décadas, con un Estado unitario y fuertemente centralizado, Andalucía se desangraba económica y demográficamente y dos millones de andaluces habían debido abandonar nuestra tierra para ganarse la vida. Hoy, esa situación ha cambiado radicalmente gracias, entre otros factores, al Estado autonómico que ha servido para equilibrar y para cohesionar España, es decir, para hacerla más fuerte. Eso es lo que va a seguir ocurriendo porque con este acuerdo ni el Estado va a renunciar a fijar y recaudar sus impuestos en Cataluña, ni va a perder recursos. Tampoco tenemos ninguna preocupación por la cuestión de las inversiones porque Andalucía va a contar en unos 7 años, de 2007 a 2013, con 12.000 millones de los fondos europeos. De hecho, conviene recordar que, en el anterior marco de apoyo, el Gobierno del PP disminuyó en cuatro mil millones lo que correspondía a Andalucía. Hay algunos que tienen poca credibilidad para hablar de este tema. Si el PP consideraba que el criterio de población era tan importante, ¿por qué en ni uno sólo de sus presupuestos las inversiones recibidas por Andalucía ni de lejos se acercaron a lo que nos hubiera correspondido? paña, de la España real, la España democrática de los ciudadanos libres e iguales y de las autonomías respetuosas con el marco de la Constitución. 5. Nadie con buena fe puede ya poner en cuestión la constitucionalidad de acuerdo en todas aquellas cuestiones que habían sido objeto de controversia. De todas maneras, ese proceso de reforma del Estatuto de Autonomía continúa ahora en el seno de la Comisión Constitucional y los socialistas garantizamos que la defensa de la legalidad vigente que ha caracterizado nuestra actuación seguirá marcando el trabajo parlamentario hasta el final de la tramitación. 6. Supongo que la pregunta debe partir de un error porque, como es sabido, la definición de Cataluña no consta en el preámbulo, sino, como es normal, en el artículo 1 del Estatuto, que define a Cataluña como nacionalidad que se constituye en Comunidad autónoma de acuerdo con la Constitución, es decir, exactamente igual que el texto de 1979, que contó con los votos favorables del PP. En el preámbulo, sólo se describe el hecho de que el Parlamento de Cataluña, de forma mayoritaria, ha definido a Cataluña como una nación. Es decir, se describe algo que nadie puede negar que ha ocurrido, sin que ello tenga ningún valor jurídico propio, contextualizándolo, además, en el artículo 2 de la Constitución, que proclama la indisoluble unidad de la nación española y el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones de España. Chaves refrenda la vía catalana N. SANZ las competencias de las Comunidades. Y es necesario recordar que durante los ocho años de gobierno del PP, a través de determinadas leyes y de otras normas de rango inferior, se han invadido competencias de las Comunidades, como ha acreditado en ocasiones el TC. 7. El acuerdo sobre el Estatuto introduce más estabilidad en nuestro sistema político, por cuanto la unidad no se refuerza con imposiciones o descalificaciones, sino con diálogo y acuerdos dentro del marco constitucional. Uno de los rasgos característicos del Estado de las autonomías es, precisamente, su dinamismo, su capacidad de ir evolucionando a medida que evoluciona la propia sociedad española. Por tanto, en la medida que con este acuerdo y con los Estatutos que vendrán después nos adaptamos a los cambios producidos, estamos dando estabilidad y continuidad al Estado autonómico. 4. ¿Quién puede dudar de que reforzar el encaje de Cataluña en España sea bueno para la unidad de España? Cataluña va a progresar en su autogobierno, como lo haremos otras Comunidades con la reforma de nuestros Estatutos, pero en el marco integrador de la Constitución. El acuerdo garantiza las competencias del Estado, la gestión de la solidaridad, la unidad de mercado, la unidad de Caja de la Seguridad Social. El acuerdo estabiliza el sistema territorial previsto en la Carta Magna y fortalece la unidad y la cohesión de Es- 3. La experiencia de estos 25 años hace aconsejable una clarificación de la cuestión competencial. Hay que respetar las competencias del Estado y, en ese sentido, estamos satisfechos porque el acuerdo sobre el Estatuto es claro al respecto, pero también es preciso que el Estado respete las competencias autonómicas. El Estado tiene derecho a regular básicamente, pero debe hacerlo sin invadir