Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
54 Cultura XX PREMIOS GOYA LUNES 30 1 2006 ABC El paquete del Ministerio y la chica de las gafas ROSA BELMONTE MADRID. ¿Has visto a Chenoa? me preguntaban ansiosos unos jóvenes en la puerta del Palacio Municipal de Congresos. Arreglado está el cine español si la celebridad más esperada es una cantante que además es novia de un actor con acné. Ya a punto de congelación, los fans de Chenoa vieron llegar a su ídolo del brazo de Álex González, que finalmente no se llevó el Goya por Segundo asalto Ni siquiera eran las nueve de la noche. Llegar pronto te asegura atención fotográfica inmediata. A falta de pan, hasta Blaky se convirtió en objeto de deseo fotográfico. No se ha visto en una así en la vida. Casi a las diez, con un frío que pelaba y la nieve cayendo, Carmen Caffarel y Mercedes Sampietro hacían puerta (por lo menos se asomaban) esperando a la autoridad competente. Aguardaban a otra mujer de las que mandan. Y qué mujer. La espera mereció la pena. Llegó la autoridad competente disfrazada de regalo (para los ojos, para los fotógrafos, para todos) De Cabra que es la señora ministra de Cultura. Fucsia el cuerpo y lo de abajo todo lazos y corazones multicolores (supongo que de Ágata Ruiz de la Prada, aunque también podría ser de Camy o de Avidesa) a lo que había que añadir un bolso rojo en forma de corazón del mismo material que los zapatos de Dorothy en El mago de Oz Y Carmen Calvo posó, claro. Cuando tienes las narices de presentarte con semejante artefacto no te vas a esconder y hacerte la tímida. Tanto esfuerzo que habían puesto todas las desfilantes anteriores y fue Carmen Calvo la que se llevó el lazo al agua. El mundo es cascada de colores, mágico mundo de colores. Sólo un par de chicos hicieron sombra al simpático paquete ministerial (era como el tío con globos al que atropella Sor Citroen) Por un lado, Óscar Jaenada y su insólito traje de manga corta de David Delfín con camisa transparente. Vamos, que si viene a tu casamiento a partirse la camisa, ésta es la adecuada. Por otro lado, José Corbacho y su traje azulón y zapatones de vaca (más el gorro ruso con el que llegó de la calle) Pasmada estaba Isabel Coixet que fue a saludarlo y a festejarle el atuendo. Isabel Coixet es la chica de las gafas. Si quisiera pasar desapercibida no tendría más que hacer como Martirio: quitárselas. Decía Dorothy Parker que los caballeros raras veces hacen cumplidos a las chicas con gafas. Como yo no soy un caballero (ni una señora) diré que Coixet era de todos los directores nominados la más elegante, la que iba vestida para la ocasión. Claro, que la cosa no es difícil cuando te toca competir con Montxo Armendáriz, Alberto Rodríguez y Benito Zambrano, que son como el frente proletario del prêt à porter. Coincidieron los cuatro en ir de negro y en no llevar corbata. Probablemente no fue por ir mejor vestida que los otros, pero la chica que rueda en inglés y dice hostia en español tuvo premio (y más de uno) La ceremonia de entrega de los Goya es el primer carnaval del año. Antes que Cádiz, antes que Tenerife. Chaquetas de pana (Jan Cornet) camisas rojas (Eduard Fernández) pantalones cargo (Fernando León de Aranoa) camisetas (Dani Martín) chaquetas de cuero en canalé (Benito Zambrano) chaquetas de fantasía adamascadas (el jinete Enrique Sarasola) Todo está Alberto Amarilla y Antonio Banderas besan a María Ruiz Micaela Nevárez, actriz revelación permitido en la fiesta del cine español (y para la ministra) Antonio Banderas se veía raro vestido de puro Hollywood, con su esmoquin, con su corbata. Tan Oscar. Aunque el mejor disfraz (pero este sí era disfraz) fue el de Edu Soto, que como notario, andaba de entrevistador con toda la pinta de Sir Tim O Theo. Este año en moda masculina lo que más se ha visto ha sido el traje negro viudo de corbata. Juan José Ballesta decidió que los picos del cuello de su Pedro Masó, Goya de honor camisa estaban mejor sobre sus hombros, a la Robespierre o a lo Travolta en Fiebre del sábado noche Entre las chicas, mucho escote palabra de honor, algunos tirantes y algún traje equivocado. La estupenda Adriana Ozores decidió, en un día en que caían chuzos de punta, presentarse con un vestido elástico pegadito al cuerpo. Y el frío tiene esas cosas, que acaba una empitonada frente a las cámaras. Más tarde, cuando entregó un premio ya se había bajado la cosa. Lástima. Carmen Calvo posó. Cuando tienes las narices de presentarte con semejante artefacto no te vas a esconder y hacerte la tímida Elvira Mínguez y José Corbacho, mejores actriz de reparto y director novel Pilar López de Ayala y Alejandro Amenábar entregaron un Goya