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ABC LUNES 30 1 2006 Sociedad 51 Medio Ambiente Una nueva etiqueta determinará el bienestar de los animales durante la elaboración de los productos Esta medida podría subir ligeramente los precios de los productos cárnicos b La Unión Europea ha elaborado un plan para garantizar antes de 2010 la protección animal durante los procesos de elaboración de los productos derivados de éstos LAURA VILLENA. SERVICIO ESPECIAL BRUSELAS. Los supermercados europeos dividirán sus estanterías de carne en dos secciones en 2010. En una balda se encontrarán los productos etiquetados con una marca de calidad que indicará el buen trato recibido por el animal en el proceso de elaboración del producto y, en la otra, se colocarán los productos derivados de animales que pasaron por procesos más estrictos. Hacer la compra no se limitará a una mera comparación de los precios y de la calidad, sino a una elección entre el apoyo a la protección animal o la tolerancia del maltrato al que éstos son sometidos en la mayoría de las ocasiones. Esta etiqueta de calidad aumentará ligeramente el precio de los productos que la lleven pero, según un estudio del pasado mes de junio, un 57 por ciento de los consumidores estaría dispuesto a pagar la diferencia de los alimentos que han seguido un proceso justo para su elaboración y un 74 por ciento confía en que su elección en la compra pueden contribuir al bienestar de los animales. Sin embargo, según el informe, los consumidores tienen todavía en la actualidad mucha dificultades para encontrar estos productos. Bruselas estima que hasta cierto punto, esta marca de calidad podría hacer a los productos europeos más competitivos frente al mercado agrícola global, en el que las obligaciones de protección animal son divergentes. Alternativas a los experimentos en laboratorio Según la Comisión Europea, 10,7 millones de animales fueron utilizados en experimentos en 2002, de los que el 50 por ciento iban destinados a la investigación y el desarrollo de la medicina humana. El pasado mes de noviembre Bruselas anunció un partenariado con empresas de los sectores de la farmacia, la química, los cosméticos y las biotecnologías para reducir las pruebas realizadas sobre animales. El Ejecutivo Comunitario estima que, por ejemplo, una alternativa comercial a los habituales experimentos sobre conejos para detectar las impurezas sobre los medicamentos podrían ser los análisis con células humanas. Según Bruselas, éste metodo, que supondría un gasto de 200 millones de euros a nivel mundial, permitiría salvar la vida de 200.000 conejos al año. Otros métodos podrían ser los informáticos, o la extrapolación de datos ya conocidos. También en campos como el de la alergia cutánea podrían utilizarse muchos menos animales, según afirmó la CE. Un ratón de laboratorio es sometido a un experimento científico está sembrada de lagunas que llegan a excluir de la protección a algunas especies animales. La primera legislación que reguló la protección de los animales data de 1974 y giraba en torno a la matanza. Esta se convirtió en el trampolín para el desarrollo de nuevas directivas que establecieron más tarde normas mínimas para el trato de los AP Búsqueda de métodos alternativos El nuevo etiquetado es una de las medidas que enarbola el Plan de protección para el bienestar de los animales presentado por la Comisión Europea la semana pasada, y que pretende además incentivar entre 2006 y 2010 el uso de métodos alternativos al experimento con animales, la creación de un Centro europeo para su protección y bienestar, y establecer un indicador normalizado a nivel europeo que asiente las bases de un respetuoso proceso de elaboración de productos derivados de estos animales. La creación de un Centro o laboratorio europeo es otro de los proyectos del plan de Bruselas. Este centro pretende supervisar que los indicadores de buen trato son aplicados, además de ser el punto de referencia para coordinar, archivar e intercambiar la información tanto con los productores como con los consumidores. La legislación comunitaria en vigor El 57 de los europeos pagaría más por alimentos que siguen un proceso justo en su elaboración Un centro europeo velará por que se apliquen los indicadores de buen trato a los animales animales de granja, y en 2004 pasado se contempló la protección de los animales durante su transporte. Según indica Bruselas, en los próximos años se reforzarán los textos jurídicos de cara a suplir las evidentes carencias legislativas a nivel comunitario que existen hoy. Además, en lo próximos años el Ejecutivo comunitario podría exigir la formación de los profesionales que intervienen en la elaboración de productos derivados de animales. Cooperación Internacional En su apuesta por el bienestar animal, la Unión Europea se ha comprometido a apoyar e involucrarse en iniciativas a nivel internacional. Así, por ejemplo, ha anunciado que establecerá acuerdos comerciales bilaterales y que colaborará mano a mano con el Consejo de Europa, institución encargada de la promoción de los derechos humanos y la democracia; la Organiza- ción Mundial de la Salud Animal y la Organización Mundial del Comercio. Los últimos estudios consultados por la UE revelan que unos 10 millones de animales son utilizados al año en territorio europeo para investigación y realización de pruebas. Ante estas elevadas cifras Europa calienta ahora motores para su modernización, entendida como la sustitución, la reducción y la mejora del uso de los animales en el campo científico. Este ambicioso plan presentado por el Ejecutivo Comunitario supondrá gastos para los granjeros que tengan que adaptarse a las nuevas exigencias de Bruselas, a quienes la CE ha asegurado que proveerá ayuda financiera. Por razones éticas y morales, además de por la protección de los alimentos, la protección y el bienestar de los animales se ha convertido en una tarea esencial. La Comisión Europea se ha propuesto mejorar sus mecanismos durante los próximos cinco años con vistas a que las normas comunitarias se encuentren entre las más exigentes del mundo afirmó el Comisario de salud y protección de los consumidores, Markos Kyprianou, en Bruselas.