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16 Nacional LUNES 30 1 2006 ABC Los siete actos de la fuga de Bouchar 1. -A primeras horas de la tarde del 3 de abril de 2004, se cree que el terrorista envía un fax a ABC desde un locutorio del Corredor del Henares en el que se anuncia que la tregua se ha roto y van a seguir los atentados en España 2. -El mismo día, y después de que la Policía localiza el piso donde se esconde el comando del 11- M, huye de Leganés tras avisar a sus compinches de que han sido descubiertos 3. -Dos días más tarde toma un autobús con destino a Bilbao, desde donde Rotterdam Bruselas se desplaza en tren a San Sebastián, y más tarde a París. En la capital francesa es objeto de un control policial. Tras dar una identidad falsa, los agentes le dejan libre 4 París Fráncfurt Viena Budapest 4. -En París toma otro tren hasta Bruselas y en la estación de Medi compra un billete para Rotterdam (Holanda) En esta ciudad adquiere un billete de tren con destino a Fráncfurt, Viena y Budapest 6? 5. -En la frontera austro- húngara es detenido en un control y le 5 7 Bilbao Sobotica Belgrado 3 San Sebastián envían de nuevo a Viena. En la capital de Austria sube a un taxi con destino a Hungría. Soldados austriacos le detienen en la frontera y le toman fotografías y huellas. Tras permanecer 24 horas en prisión es entregado a la Policía húngara, que también le toma fotografía y huellas estudiar otorgarle asilo político. Un tribunal se lo deniega y es condenado en tres ocasiones a una pena total de cuatro meses por estancia ilegal. Las autoridades húngaras le envian a un campo de refugiados donde está dos meses Belgrado. Poco después es detenido por la Policía serbia, interrogado y se le toman las huellas, que son enviadas a Interpol para su distribución con el objetivo de identificarle. Así se conoce su identidad y que era buscado en España por la matanza de Madrid 6. -La Policía húngara le traslada a una ciudad no identificada para 1 2 Corredor del Henares Leganés 7. -Tras salir desde Sobotica (Hungría) toma un tren con destino a E. SEGURA ABC Un terrorista del 11- M huido de España fue detenido y dejado libre en tres países europeos Hungría y Austria no pasaron a Interpol las huellas de Bouchar, que tenía una orden internacional de arresto creen que durante su periplo por varios países el marroquí contó con infraestructura de apoyo, pero de ella aún no se tienen pistas D. MARTÍNEZ N. COLLI MADRID. Tres controles policiales (en París, Hungría y Austria) un ingreso en prisión; tres condenas; una estancia en un campo de refugiados y dos reseñas policiales de fotografía y huellas. Todo lo consiguió burlar, aun habiéndose dictado una orden internacional de búsqueda y captura, Abdelmajid Bouchar, imputado en el mayor atentado sufrido en España- -el del 11- M con 192 asesinados- en su huida por diferentes países europeos desde el 5 de abril de 2004 al 23 de junio de 2005. Durante su periplo, los investigadores creen que el marroquí contó con infraestructura de apoyo, pero de ella aún no se tienen pistas. Los investigadores dan gran importancia a Bouchar porque, aunque ha negado cualquier relación con los atentados es, por ahora, el único de los encarcelados que estuvo junto a los responsables directos de la matanza minutos antes de que se quitaran la vida en Leganés. Por ello, la Policía le sitúa en el primer círculo de la autoría del 11- M. b Los investigadores Más que la aventura de un fugado, el caso de Bouchar es un tour de fallos de los encargados de velar por la seguridad. El 3 de abril de 2004, momentos antes del suicidio de los siete terroristas, el marroquí mordió a los agentes que montaban vigilancia en el portal número 40 de la calle Carmen Martin Gaite de Leganés. Bouchar bajó a la calle a dejar la basura y, al ver a los policías, comenzó a gritar para alertar a sus compinches al tiempo que se daba a la fuga a la carrera. Los agentes le siguieron, pero el marroquí, que pertenecía a un club de atletismo y que corría en pruebas de fondo, fue más rápido. Paso libre El 5 de abril de 2004 pudo tomar en la estación de Avenida de América en Madrid un autobús con destino a Bilbao. Desde la capital vizcaína viajó en tren hasta San Sebastián y en el mismo medio de transporte se trasladó a París, lugar donde se produjo el primer error. En la estación de ferrocarril de la capital del Sena, Bouchar fue parado en un control policial. El terrorista se identificó verbalmente con el nombre de Mohamed Boubsi y los agentes le dejaron en libertad sin pedirle más explicaciones. Siguió, pues, con su fuga. En París tomó un tren hacia Bruselas y al llegar a la estación de Medi compró un billete, también de tren, para Rotterdam. A los investigadores no les sorprende que se dirigiera a Bélgica y Holanda, por cuanto en ambos país reside una nutrida colonia de militantes del Grupo Islámico Combatiente Marroquí- -organización terrorista de la red norteafricana de Al Qaida- del que Abdelmajid Bouchar es miembro. De hecho, la vinculación de Bélgica con el 11- M lleva el nombre de Youssef Belhadj, extraditado por las autoridades belgas al sospecharse que pudo ser autor de uno de los comunicados de reivindicación de la matanza. Además Bélgica y Holanda eran campos de operaciones para las actividades de tráfico de hachís y éxtasis que, desde Ma- En París, Bouchar fue interceptado en una estación de tren; dio un nombre falso y los agentes le creyeron En la frontera austro- húngara fue retenido en un control, pero simplemente se le obligó a volver a Viena rruecos pasando por España, dirigía Jamal Ahmidan, el Chino jefe operativo de los atentados. Al igual que para sus compinches, los Países Bajos no eran territorio desconocido para Bouchar. Por ello, en su huida llegó a Rotterdam y en la estación compró un billete de tren para Fráncfort, Viena y Budapest. Durante el trayecto, concretamente en la frontera con Hungría, se produjo el segundo error. El marroquí, como días antes en París, fue retenido en un control. Los agentes no le pidieron ningún dato sobre su identidad, pero le obligaron a bajarse del tren, para después enviarlo de nuevo a Viena. Al llegar a esta capital, Bouchar optó por tomar un taxi para alcanzar su objetivo: Hungría. En la frontera soldados austríacos lo detuvieron y como documento mostró el billete de tren que había comprado en la estación de Rotterdarm. Al no presentar ningún medio de identificación, Bouchar fue fotografiado y sus huellas quedaron registradas. Pero estos dos elementos no completan el escenario del tercer error. Otro más se sumó: el marroquí también permaneció veinticuatro horas en una prisión. Tras salir de la cárcel, Bouchar, que ya era buscado por la Policía española por su presunta implicación en el 11- M, fue entregado a la Policía húnga-