Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 Opinión LUNES 30 1 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil ETA, LA LÓGICA DEL TIEMPO A lógica del tiempo y alguna información -según Rodríguez Zapatero- -intensifican las expectativas del Gobierno sobre la posibilidad de que la banda terrorista ETA pueda dar un paso que propicie la refundación democrática de Batasuna, con un nuevo nombre, nuevos estatutos y una renuncia explícita a la violencia. El paso, según fuentes socialistas consultadas por ABC, no puede ser otro que el abandono definitivo de las armas, pues se es de la opinión que ETA ha consumido ya todas las treguas adjetivadas en momentos anteriores: tregua temporal (Argelia, 1989) tregua indefinida (pacto de Estella, 1998) tregua territorial (la declaración que en 2004 excluyó a Cataluña de su territorio de actuación) y tregua sectorial (el indulto a los cargos públicos del PP y del PSE en el País Vasco, en 2005) Esas expectativas del Ejecutivo se sustentan en el hecho de que en mayo se cumplirán tres años sin asesinatos de la banda terrorista. Aunque no se quieren avalar conjeturas y se extrema la cautela, el momento podría ser primavera o verano. Asimismo, PSOE y PNV coinciden en que un error de ETA que causara una víctima mortal arruinaría el proceso por varios años. L CATALUÑA Y LA LOAPA AL REVÉS L A financiación autonómica y la definición de Cataluña como nación son las cuestiones más llamativas del Estatuto de cara a la opinión pública. aunque, sin embargo, hay otros aspectos que merecen muy serias reservas. Ante todo, el reconocimiento de derechos históricos como fundamento del autogobierno, que choca con la Constitución como fuente única de legitimidad hasta el punto de que el PSC se opuso en su día a invocar en el texto a las instituciones seculares y la tradición jurídica catalana. El propio Consejo Consultivo expresó su crítica hacia planteamientos más propios del historicismo romántico que del Estado democrático. El Estatuto supone, además, una mejora sustancial del ámbito competencial de la Generalitat, en la que se sustenta buena parte del mensaje Cataluña gana lanzado a los cuatro vientos por los beneficiarios del acuerdo. De hecho, casi un tercio de la futura ley se dedica a una regulación minuciosa y prolija de las competencias. El objetivo político es muy claro: blindar dichas competencias para crear un territorio inmune a la acción legislativa y ejecutiva del Estado. De este modo, queda claro que el PSOE está dispuesto a hacer dejación de las funciones estatales para satisfacer su estrategia coyuntural. El Estatuto se hace eco de una vieja reivindicación victimista del nacionalismo, incapaz de reconocer la evidencia de que el Estado de las Autonomías permite un despliegue generoso del pluralismo territorial. Como es sabido, la Constitución no atribuye directamente competencias a las comunidades autónomas, sino que ofrece una relación de materias susceptibles de ser asumidas por ellas. Cataluña y el País Vasco han expresado siempre su insatisfacción ante las competencias recibidas por vía extraestatutaria, ya sea por medio de leyes orgánicas sectoriales o de leyes de transferencia y delegación al amparo del artículo 150.2. La razón es muy simple: esta fórmula deja abierta la puerta a que el Estado recupere tales competencias por el mismo procedimiento legal. En cambio, el carácter materialmente paccionado del Estatuto (que no puede ser alterado sin acuerdo del Parlamento territorial) ofrece a las instituciones autonómicas una especie de derecho de veto frente al poder legislativo del Estado. Dicho en términos coloquiales, Zapatero acepta la cláusula lo que se da no se quita Así, la Generalitat asume todas las competencias posibles e incluso consolida las que había adquirido de facto ante la pasividad de los poderes centrales. Hay algo más. El TC (a pesar de algunas sentencias más que discutibles sobre urbanismo, medio ambiente o patrimonio cultural) no ha conseguido ganar fama de árbitro imparcial a los ojos del nacionalismo insaciable. De hecho, la fórmula bases más desarrollo (la técnica más característica de distribución competencial en el sistema vigente) ha generado continuas disputas. La queja reiterada y casi siempre injusta es que el TC amplía el ámbito de las bases estatales. Para evitarlo, el Estatuto desmenuza al detalle las competencias de la Generalitat, con objeto de impedir una eventual interpretación expansiva de aquellas. Aunque el Gobierno prefiere mirar para otro lado, se trata de un evidente vicio de inconstitucionalidad. No es admisible otorgar preferencia al derecho catalán sobre cualquier otro en el territorio autonómico. En particular, es inaceptable que las bases estatales sólo puedan establecerse en forma de principios en una norma con rango de ley y con la exclusión de aquellas materias que el Estatuto disponga. Hace ya tiempo, con motivo de la célebre Loapa, la STC 76 83 estableció que el legislador no puede definir los conceptos que aparecen en la Constitución. Como es obvio, tampoco un estatuto puede decir qué son y qué no son bases y mucho menos cerrar la puerta a su determinación por las Cortes generales. O sea, que se pretende imponer una especie de loapa al revés con grave quebranto del ordenamiento vigente. Aunque Zapatero asegura que aquí el único que blinda es el TC, el Gobierno está promoviendo una norma que desapodera al Estado de sus funciones legítimas. Se sitúa así en el polo opuesto del criterio expresado por el Consejo de Estado sobre el carácter intangible de la legislación básica. Una propuesta que, curiosamente, algunos descalifican recordando que la Constitución supone un marco abierto, cuando el acuerdo entre Zapatero y Mas pretende todo lo contrario. El debate en el Congreso debe modificar estos elementos del futuro estatuto, porque la soberanía no sólo se cuestiona mediante definiciones más o menos explícitas, sino que se diluye a través de concesiones inaceptables en la letra pequeña de la ley. ANGELA MERKEL, VIAJE AL POLVORÍN M EL RETO DE LAS ECONOMÍAS EMERGENTES erminó ayer la reunión del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, después de haber tratado una agenda que incluía asuntos tan diversos como la amenaza creciente de la gripe aviar, las catástrofes naturales o el terrorismo. Los asuntos centrales eran, por supuesto, los económicos: se ha hablado del petróleo, Angela Merkel ha relanzado la olvidada Agenda de Lisboa del 2002, la OIT ha alertado sobre los futuros riesgos laborales y, sobre todo, se han analizado las nuevas pautas del crecimiento mundial con la incorporación de nuevos países emergentes. Los llamados países BRIC (Brasil, Rusia, India y China, a los que habría que añadir México) están creciendo a ritmos que alteran el panorama mundial del comercio y los flujos de capitales. Llegaban estos días a Davos las últimas estadísticas del PIB de China según las cuales ésta se ha convertido ya en la cuarta economía mundial por tamaño. Los ritmos de crecimiento no son tan espectaculares para todos los BRIC, pero Iberoamérica en su conjunto, por ejemplo, crece a más de un cinco por ciento anual y esto obviamente crea una situación nueva, y mejor, en el orden mun- T dial. Existe sin embargo la preocupación, y así se ha expresado en Davos, de que ese crecimiento esté dando lugar a grandes desequilibrios en el reparto del PIB, y que esta distribución desigual pueda causar conflictos no esperados. Sin embargo, por su propia naturaleza, el crecimiento no es un proceso equilibrado. El aumento de la riqueza material no se distribuye uniformemente entre sectores, regiones y personas. El ingenio, el esfuerzo y (desgraciadamente) las oportunidades no están repartidas de manera homogénea, y es lógico que el aumento del PIB se manifieste en los BRIC, por lo menos en las primeras etapas de su desarrollo, en desigualdades que, si se tratasen de evitar por completo, paralizarían el crecimiento de estas economías. El reto económico y político para los países emergentes- -y en realidad para todos- -consiste en sacar de la pobreza al mayor número posible de personas, en generalizar la igualdad de oportunidades (que no la de resultados) y después en determinar qué grado de desigualdad es compatible con el mantenimiento de un ritmo de crecimiento que les acerque a las economías ya desarrolladas. IENTRAS Hamás y el presidente palestino pugnan por el control de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, la canciller alemana, Angela Merkel, viajó ayer a Israel y a los territorios palestinos en la primera visita a la región de un dirigente mundial tras la inesperada victorial electoral del grupo terrorista. Empieza una semana decisiva en la que, en medio de un generalizado pesimismo por el resultado de los comicios, continúan las declaraciones de los dirigentes de Hamás, empeñados en tensar hasta el límite una cuerda demasiado quebradiza que amenaza con romperse. Las últimas declaraciones de Jalel Mishal, uno de los miembros de la dirección de la formación ultrarradical que obtuvo la mayoría absoluta en los elecciones celebradas hace cinco días, abonan la tesis de que no hay peor escenario en Oriente Próximo que el que salió de las urnas el pasado miércoles. Mishal apuesta por continuar la resistencia -eufemística manera de referirse a las acciones terroristas- pero unificada dentro de un ejército unificado Máxima tensión que la creciente figura política de Angela Merkel intentará rebajar en intensidad, convencida de que en estos momentos lo mejor es cortar la mecha para tratar de evitar el incendio de una zona de alto riesgo y negro futuro.