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94 Economía FORO ECONÓMICO MUNDIAL DE DAVOS DOMINGO 29 1 2006 ABC LA DEMOCRACIA EN CHINA ¿H a visto usted el nuevo récord mundial del superávit comercial de China? Pues eso no es nada comparado con el que se avecina para el año que viene. No hay que ser ningún profeta para saber que los chinos han pasado de andar en bici a ir como motos y a este paso le van a adelantar hasta a Fernando Alonso. La Fórmula Uno de la economía mundial es un caballo desbocado consumiendo energía a todo trapo y, aunque no lo sabemos con precisión, seguramente contaminando también a ritmo supersónico. Ya no sólo están haciendo cisco sectores enteros de la economía ENRIQUE de los países desarrollaSERBETO dos, sino que a la chita callando está minando nuestra capacidad de influencia política en el mundo, a base de aliarse sin escrúpulos con toda clase de gobiernos, sin importar que sean dictaduras corruptas. Al gato- ¿negro o blanco? -los pragmáticos chinos se lo han comido con patatas y ahora ya están vendiéndoles queso a los ratones, esperando que engorden también para meterlos en la sartén. Así ya se puede. Con un sistema político cerrado (una dictadura de partido único, para qué vamos a endulzar las palabras) libertades sindicales ignoradas y monopolio absoluto del control de la economía por parte del Gobierno, todo el país es una factoría a pleno rendimiento y al que no le parezca bien, a callar. También Stalin descubrió en la Unión Soviética que los campos de concentración eran un buen negocio, porque proporcionaban mano de obra barata y en su caso ilimitada, puesto que siempre podía ordenar que detuviesen a más personas al albur de las necesidades. Lo que nunca supo hacer Stalin fue descubrir las bondades de este capitalismo de estado, y no se le ocurrió que podía exportar artículos Made in Siberia que habrían sido aún más baratos que los chinos. Lo que hizo la parte más influyente de la intelectualidad occidental con el comunismo soviético fue disimular y ahora convendría que no siguiéramos haciendo lo mismo nosotros con su filial ideológica china. La única defensa que tenemos frente a la apisonadora comercial asiática es exportarle nuestras ideas sobre la libertad, la dignidad humana y la democracia, para que sean los propios ciudadanos chinos los que pongan freno a la inmoral voracidad de sus dirigentes. Y si no logramos pronto que esos principios prendan en China, entonces será China quien recogerá la cosecha de esas alianzas estratégicas que está tejiendo en todo el tercer mundo. La democracia en China es lo único que nos salvará, pero está claro que el régimen comunista actual será el último interesado en promoverla. ¿Y nosotros? Bono, John Hayes (American Express) y Giorgio Armani presentaron Product RED para ayudar al Tercer Mundo EPA La cumbre de Davos se está convirtiendo en un escaparate de la crème de la crème donde los ricos y famosos parecen acordarse, a fecha fija, de los pobres y desconocidos, mientras sus fotos eclipsan los concienzudos informes económicos La feria de las cantidades TEXTO: RAMIRO VILLAPADIERNA ENVIADO ESPECIAL DAVOS. George Soros, uno de los grandes magnates, baila mucho peor los pies que los capitales, aun cuando lo saca esa alocada princesa de Nassau. Pero no es nada comparado con la forma de cantar del dueño de Easyjet y sus sirenas, en el piano bar del Hotel Europe de Davos. Stelios Haji- Ioannou, uno de los mayores pelotazos recientes, llenó anoche una pecera de dólares y francos suizos para poder monopolizar el micrófono con I will survive y otros éxitos de bolera. Estampas paralelas, pero reiteradas, de una anormalidad sociológica como el Foro de Davos, un grupo de gente que paga decenas de miles de dólares al año por estar entre una élite mundial que desarregla y, durante una semana y en esta incómoda estación de esquí, pretende rearreglar el mundo o anticiparse al próximo desarreglo. O en su caso rozarse con Clinton, Rania, Gates, Bono o Jolie, esta madre superiora de la nueva caridad global, de la que ahora intenta no separarse Kofi Annan a fin de ser reconocido por ahí. El resto de jefes y ministros, de Straw a Breton- -pasando por Elena Salgado- además de gobernadores de bancos, jeques y líderes islámico- bananeros, ni entran a concurso: entre 2.300 escogidos líderes- -algunos incluso young leaders Pelé y el presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, estuvieron en Davos REUTERS y no se trata de Eminem- -el presidente de Nestlé o el de Turquía pasan desapercibidos, por no hablar de un Rodrigo Rato disimulando en la mini fiesta de Gilberto Gil. Lo nevado, correoso y restringido del sitio hace que uno se pueda llevar por descuido las gafas del Steffen Roach (Merrill Lynch) -olvidadas en una mesa- las botas o el visón de una banquera- -ya general y preocupantemente anoréxicas- -o que David Ignatius, el director adjunto del Post pida permiso para compartir mesa con su ordenador. O que Haakon de Noruega sujete la puerta del retrete o el presidente de Toyota pida vez para un expreso; comprobar la atención con que Victoria de Suecia escucha a una abogada india en el bar, ajena a un desaforado Thomas Friedman, del Times buscando a Musharraf, o simplemente ver a Ekáizer intentando seguir la música de Gilberto Gil. O Martin Varsavsky es demasiado hippy o tiene negocios que hacer- -ya no es contradiccion- -y no ha vuelto por Davos. Pero más allá del futuro energético, el destino de África, la falta global de imaginación o las taras del comercio global, el seminario más concurrido por los líderes- -y único que ha tenido que repetir- -ha sido uno sobre sexo, dirigido por la doctora O Connor, la autora de ¿Cómo hacer el amor con la misma persona por el resto de tu vida? Y a fe que se explica el interés de tanta mujer de ejecutivo.