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ABC DOMINGO 29 1 2006 Sociedad 67 Contenedor de residuos Tapa En Almonacid de Zorita, todo gira alrededor de la central nuclear. Doscientos de sus novecientos habitantes trabajan en ella. Incluido el propio alcalde Cápsula Relleno de hormigón Barras de material radiactivo La cápsula se rellena con helio Cubierta de acero El cierre será una catástrofe TEXTO: JORGE SÁINZ FOTO: JAIME GARCÍA 8 Almacén temporal 6 contenedores 12 contenedores de residuos de para las 292 baja actividad barras de combustible 9 Se saca del foso y se El recinto dispone de vallas transporta hasta el de seguridad, puestos de almacén temporal (ATI) control y vallado Las diferencias con Vandellós El desmantelamiento de Vandellós 1, aún en proceso, no tiene nada que ver con el de Zorita. En primer lugar- -explica Armada, que dirigió las operaciones sobre el terreno- -Vandellós usa uranio natural, y no concentrado, como Zorita. Por eso, el volumen del reactor, con sus 50 metros de altura, es enorme. Se cargaba por arriba y el combustible quemado no se almacenaba, sino que se enviaba a Francia Cuando Enresa entró allí, tras un incendio en 1989, no había residuos de alta actividad y por lo tanto no hacía falta un ATI (que será necesario en 2011, cuando Francia devuelva esos residuos tras extraerles el uranio y el plutonio) Allí no hemos podido desmontar el reactor, porque contiene grafito, que está activado. No podremos entrar hasta dentro de 25 años Zorita, sin embargo, usa combustible concentrado de uranio. Una simple pastilla tiene más potencia que varios metros cuadrados de uranio natural. GUADALAJARA. En la plaza mayor de Almonacid de Zorita, cerca de la botica- -hoy farmacia- -en la que el poeta León Felipe esbozó los primeros pasajes de sus Versos y oraciones del caminante Pablo acaba de aparcar un flamante quad después de haber cumplido religiosamente con su turno de trabajo en la central nuclear José Cabrera. Es el signo de los buenos tiempos que se viven en el corazón de la Alcarria, en la provincia de Guadalajara. Con cierta parsimonia apaga el motor y, en un gesto lento y poco ágil, se desprende del casco. ¿Cómo lo ve usted? Muy oscuro responde tras un largo y profundo suspiro. Ése es el futuro que vislumbra Pablo y la mayoría de los vecinos de esta y otras localidades de la comarca alcarreña cuando el próximo 30 de abril se apague para siempre el reactor nuclear de la planta de Zorita. De los 900 habitantes censados en Almonacid- -término municipal en el que se encuentra la José Cabrera- más de 200 viven directa o indirectamente del trabajo que genera la central. Eso sin contar los centenares de empleos de temporada que genera y la riqueza que supone para los comercios de la zona las idas y venidas de los ingenieros, peones y demás personal de la empresa residente en Guadalajara o Madrid. Nadie nos pidió opinión cuando empezó a funcionar y tampoco han consultado ahora. Yo, por ejemplo, me enteré del cierre en la prensa. Nuestro pueblo no tiene otra forma de vida. Se abandonó la agricultura y cualquier pequeña iniciativa empresarial siempre ha estado ligada a la riqueza creada por la planta Gabriel Ruiz resume, de esta forma, muy serio, su honda preocupación por los tiempos difíciles que se avecinan. Alcalde y trabajador de la central Trabajador de la central nuclear desde 1987 y alcalde de Almonacid de Zorita desde 1995, sus gestos sólo dejan entrever un atisbo de sonrisa cuando saluda y charla con los habitantes del municipio con los que tiene la oportunidad de cruzarse, haciendo olvidar por un momento la lejana atalaya desde la que disertan los grandes líderes de opinión. Los gobernantes, nuestras administraciones, deben prever planes de desarrollo alternativos. Mientras perdure el desmantelamiento de la central- -en 2009- -vamos a seguir respirando; el problema llegará después. Será una catástrofe socioeconómica para todos lamenta Ruiz. Una de esas alternativas de futuro podría pasar por convertir a Almonacid en el almacén temporal de residuos nucleares (ATC) de España. La Una alternativa de futuro sería albergar el almacén temporal de residuos nucleares (ATC) de España construcción y el mantenimiento de los contenedores necesarios para guardar bajo sello la totalidad de restos radiactivos de nuestro país sería un bálsamo de empleo. El Gobierno quiere tenerlo listo en 2010, pero nosotros no hemos presentado nuestra candidatura. Pero si, como se ha sugerido, eligieran Almonacid, informaríamos a todo el municipio del proceso y los riesgos y tomaríamos una decisión democrática explica. En esta localidad parece que el debate sobre la limpieza de esta energía pierde fuerza cuando se trata de aferrarse a la esperanza de un futuro mejor. Claudio y Carlos, abuelo y nieto, obvian la polémica y se presentan como el pasado y presente de estas tierras. Claudio vivió la llegada de la central al pueblo y la cantidad de gente que llenó sus angostas veredas. Carlos creció viendo a su padre trabajar día a día en la planta y ahora teme que sus jóvenes amigos de 28 años pierdan su empleo. Les han ofrecido trabajo en Sagunto y otras centrales, pero es difícil abandonar un piso o la familia explica. No nos hacemos a la idea de lo que puede ocurrir en 2009 cuando aquí no quede nada cuenta Claudio. Aquí tenemos tantas obras como en Madrid dice en su despedida el alcalde Gabriel Ruiz. A las afueras del municipio se construyen nuevos hogares y el Ayuntamiento ha dado luz verde a 40 viviendas más. Es el signo de los buenos tiempos en la Alcarria. Al menos, de momento. Seguridad Nuclear que lo que decimos que está limpio efectivamente lo está. A partir de ahí, que es un proceso largo, se puede empezar a demoler Los residuos que no se han podido limpiar van a El Cabril. El resto se lleva a vertederos de aceites, fundiciones o plantas de reciclaje. Al final, en 2015, se liberará el emplazamiento y se devolverá a sus propietarios, en este caso Unión Fenosa. La compañía aún no ha dicho a qué dedicará esos terrenos. Gabriel Ruiz, alcalde de Almonacid de Zorita, señala las instalaciones de la central nuclear