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66 Sociedad DOMINGO 29 1 2006 ABC Así se desmantela un reactor nuclear Perímetro de la central R ío Ta jo Aparcamiento Viviendas trabajadores A- 2 Alcalá Embalse MADRID Torrejón de Henares Sacedón de Buendía de Ardoz Central nuclear de Zorita Buendía Getafe Almonacid Arganda de Zorita San Martín de la Vega Driebes Illana Ciempozuelos A- 4 Chinchón Reactor CM- 200 A- 3 Barajas de Melo Calendario de operaciones De 2006 a 2009 De 2009 a 2015 Almacén temporal Retirada y envasado de combustible Descontaminación y demolición de 3 edificios Cápsula con capacidad para 32 barras de combustible radiactivo Contenedor de transferencia 1 Grúa 2 Robot Barras de combustible radiactivas 3 4 Blindaje electrónico 5 6 7 Tapa Cápsula con 32 barras radiactivas Piscina del reactor Suelo Un brazo robótico rellena la cápsula con 32 barras de combustible radiactivo Se tapa el contenedor y se saca de la piscina Ya en la superficie se seca, se rellena de helio, y se coloca el blindaje Todo se transporta hasta el contenedor de almacenaje Contenedor de almacenaje La cápsula se introduce Una grúa introduce el en el contenedor de conjunto en la piscina transferencia del reactor INFOGRAFÍA CARLOS AGUILERA JAVIER AGUILERA Se introduce en el contenedor, relleno de hormigón, y se sella con una tapa Nueve años de trabajo y 170 millones de euros costará desmantelar la central nuclear de Zorita El vaciado y sellado de las barras de uranio radiactivo no se completará hasta 2009 que este año habrá emplazamiento definitivo para un almacén temporal centralizado (ATC) donde se lleven todos los residuos radiactivos de España JOSÉ MANUEL NIEVES MADRID. Casi cuarenta años después de su apertura (el 11 de octubre de 1968) la central nuclear José Cabrera, Zorita para los amigos, la más veterana del parque nuclear español, dejará oficialmente de funcionar el próximo 30 de abril. Ese día se apagará para siempre su reactor primario y se pondrá fin a su producción de energía eléctrica (algo más del 0,5 de toda la que se consume en España) Pero al mismo tiempo comenzará un largo y delicado proceso de limpieza y desmantelamiento durante el que decenas de técnicos y personal especializado de Unión Fenosa, propietaria de la central, se ocuparán primero, hasta 2009, de enfriar, sellar y aislar las barras de uranio enriquecido usadas como combustible. Después, y hasta 2015, el testigo pasará a Enresa, la empresa pública encargada de gestionar los residuos en España, que demolerá por completo las instalaciones y eliminará cualquier posible rastro de material contaminado. En total, nueve años de intenso trabajo. Y un presupuesto de 170 millones de euros. José Ramón Armada, director de la b Enresa cree división técnica de Enresa y responsable del desmantelamiento de la central nuclear de Vandellós 1, explica a ABC cuáles son los principales retos planteados por este delicado proceso: El 30 de abril, cuando el reactor se apague, nos encontraremos con casi trescientas barras de combustible (292 para ser exactos) un núcleo activo que enfriar y unas instalaciones que descontaminar y demoler por completo. Dejarlo todo limpio nos llevará, según los cálculos, hasta el año 2015 Enfriar el combustible Lo primero que hay que hacer es descargar las barras de combustible y llevarlas al Almacén Temporal Individualizado (ATI) Antes de poder ser manipuladas, sin embargo, las barras de uranio deberán enfriarse en una piscina, durante un periodo de dos años. Sólo entonces se puede realizar la transferencia al ATI. Tanto la parada ordenada de la central como la extracción, enfriado y transferencia de combustible corresponden a Unión Fenosa explica José Ramón Armada. Nosotros entraremos cuando la central esté vacía, en 2009. Sin embargo, mientras llega ese momento no estamos parados. Aprovechamos para hacer algunas tareas que son compatibles con el vaciado, como construir las instalaciones que nos harán falta para llevar a cabo el desmantelamiento. Necesitamos laboratorios, oficinas, almacenes... tenga en cuenta que habrá un equipo de hasta cuatrocientas personas trabajando seis años allí Cuando Enresa tome los mandos, con el combustible debidamente almacenado en el ATI (ver gráfico) su primera tarea será saber qué está contaminado y en qué medida. Para eso es necesario realizar una verificación radiométrica completa. Es lo que llamamos un mapa de radiación- -explica Armada- Se tarda cerca de un mes en hacerlo, pero sin él no podemos dar el siguiente paso, que es elaborar un plan de trabajo Después, llega la hora de descontaminar: Las operaciones van desde pasar un simple trapo para limpiar partículas contaminadas a demoler por completo y separar los materiales de estructuras que hayan embebido la contaminación y que no puedan ser limpiadas. El proceso puede suponer unos tres años de trabajo Zorita puede producir dos clases de residuos muy diferentes. Por un lado- -aclara el director de la división técnica de Enresa- -están los residuos de alta actividad (RAA) Son las barras de combustible, el núcleo del reactor y los materiales que han estado en contacto directo con el uranio. Todo esto debe almacenarse en el ATI. El resto, trapos, guantes, tuberías, etc, son residuos de media y baja actividad (RMBA) y se llevan al centro de almacenamiento centralizado de El Cabril, en Córdoba. Allí van los RMBA de toda España. Tenemos la tecnología para construir también un almacén temporal centralizado (ATC) que reúna los residuos de alta actividad de toda España, pero aún no disponemos de un emplazamiento para construirlo. Queremos resolver la cuestión este mismo año Antes de poder ser manipulado, el uranio deberá enfriarse en una piscina durante un periodo de dos años Los residuos que no se puedan limpiar van a El Cabril. El resto se lleva a vertederos, plantas de reciclaje o fundiciones Desclasificar materiales Al mismo tiempo que se llevan a cabo estos procesos, también se descontamina el reactor principal. Se introduce agua mezclada con ácido para que se lleve la cascarilla contaminada del interior de las tuberías. Todos estos elementos irán al ATI, porque están activados. Pero hay que limpiarlos bien igualmente, para que al cortarlos no se disperse la radiación Nuevas medidas de verificación y entonces llega el momento de desclasificar los materiales. Hay que demostrar al Consejo de