Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 29 1 2006 Los domingos 61 TENDENCIAS Una vida más simple La huida de Davos a la tierra de Heidi Antiguos urbanitas han decidido convertirse en campesinos en el entorno de Davos (Suiza) donde gente como Bill Gates, Bono, Kofi Annan y Angelina Jolie debaten el futuro global. Eso ya no va con ellos: la naturaleza, dicen, siempre proveerá POR RAMIRO VILLAPADIERNA erca de donde aterrizan hoy los helicópteros de lujo de la mayor concentración de líderes mundiales, en Davos, Vanja y Regina Gwerder se levantan a las 4: 30 de la mañana para sacar a las cabras. Tienen estudios, podrían trabajar en la sofisticada Zürich- -la ciudad con más calidad de vida del mundo- -y, sin embargo, desayunan, se calzan botas, gorro y zurrón y salen con los últimos vahídos helados de la noche alpina. Hace 14 grados bajo cero en Valzeina. Esto es el viejo Heidiland el lugar que aún parece retener el tiempo y los correteos alpinos de la cabrerilla de Spiru, para muchos un orgullo y tal vez también una tara local: cierta Suiza parece complacida en otro tiempo; pero aquí la ciudad y el campo, el valle y la montaña mantienen una singular trabazón y respeto mutuo, que está posibilitando a algunos la puerta de salida de una angustiada modernidad y de retorno a otra vida más simple. C Aquí el dinero no tiene valor En cuanto pasen las nieves, Roman y Valérie Clavadetscher, de la vecina Malans, subirán a sus vacas a los pastos altos, a las cabañas de verano. Allá arriba no hay nada más que uno mismo. Das ist gut dice Roman, eso es bueno; und tut gut y hace bien. La naturaleza es un buen psiquiatra y esto se sabe aquí de siempre, pero los tiempos han convertido hoy la vida de muchos en una espiral de furia y ruido. La vida puede estar en otra parte: Aquí el dinero no tiene valor dice Regina en Valzeina. Ni el teléfono móvil. Ella y Vanja son hijas ya de uno que se retiró del mundo moderno tras militar en el 68. Si aprendes, la naturaleza puede trabajar en gran parte para ti Aquí todo tiene otro rasero, ¿qué es un futuro plan de pensiones frente a que mañana el asno le arree una coz al ternero recién nacido y te lo mate? Esto sí sería un contratiempo para Roman y Valérie, que tienen apalabrados anualmente 25 kilos de carne con cada familia de una red de clientes directos en éste y otros valles circundantes a Malans. El resto de su vida, ade- Roman, Valérie y Maira Clavadetscher, con su vaca en los pastos altos de verano más de su primera hija y la segunda al llegar, es el vino y su Malanser, Küng 2003 muy notable. Todo tan puro y bio que su hija comistrajea maíz tierno de entre el pienso de sus vacas. Comerte a tus animales, cuando ella se llamaba Allegra y el otro Carly y sus cencerros cuelgan ahora en la pared, impresiona; pero todo queda en el lugar, el ciclo del retorno al origen que hoy publicita la nueva nutrición. No hacen falta millones, la naturaleza basta para vivir dice Werner en el valle de Davos, abogado en su otra vida y hoy feliz de hacer su propio vino, crema de castañas y salchichón. Ha aprendido la importancia de cortar los árboles con la luna llena: atrae la humedad al tronco. Quien tala en su momento, no temerá que se le caiga su cabaña. Y el buen leño de quemar tiene que llevar cinco años cortado y aireado. Los proyectos de Georg Pertschy en Davos no tienen ya que ver con el futuro global, que debaten más allá Bill Gates, Bono, Kofi Annan y Angelina Jolie, sino con el nacimiento de su próxima vaca grisona, raza local autóctona en vías de desaparición, peluda y gris, también parte de la economía. El caso de las grisonas, explica Roman, es triste: en un mundo especializado desaparece justo porque vale para todo. ción de recursos técnicos y económicos, pero exige otra mentalidad: sobra cantidad y falta calidad explica Dietler. Mujeres y niños se adaptan antes. El producto, como la vida natural, posee una emoción y una historia pertenece a un mundo postmaterialista sabe bien, hace sentir bien, es actual, es más justo y ayudar a mejorar algo. Pero hay que alejarlo de la política. La ideología no sabe bien dice Dietler, él mismo un antiguo activista: el movimiento antiglobalización va de internet, no de vivir en paz con tu medio y la vida, tus hijos, son más importante Es la principal razón para emigrar. Valérie, que ha coordinado programas de cooperación en otros continentes, está de nuevo embarazada. Es de ciudad, admite que a veces echa de menos el anonimato urbano pero ya no podría volver, no con niños Aquí la familia gana otra libertad. Las niñas de Markus, en los altos de Grono, no se entretienen con videojuegos, pero hacen punto: Sabine, con 10 años, se está terminando un jersey verde y no parece sufrir mayor tara. Productos que saben a lo que son Roman colabora con Christoph Dietler en Chur, en un gabinete de diseño para vender una vida alternativa de productos que sepan a lo que son y alimenten como solían: les elaboran marcas Línea Alpina y campañas frescas y con cierta moral: Bio por mi bien o Sé auténtico La moral es amiga del cliente admite Dietler, que vive en el campo porque tengo hijos Asume que las marcas prestigian; no combatimos el sistema, sino que tomamos lo mejor del mismo En el cantón de los Grisones, un 50 por 100 de la comida es ya bio cifra probablemente sólo superada en la Amazonia, frente a un 10 por 100 en el conjunto de Suiza, uno de los países que más ha equilibrado naturaleza, alimentación y diversidad: Comer natural ya no es un lujo, sino una optimiza- Algunos son antiguos activistas antiglobalización. Sus hijos han sido la principal razón para emigrar al campo