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ABC DOMINGO 29 1 2006 La Entrevista 11 A la mujer se la ha sometido porque vale más que el hombre Las personas, cuando felicitan, suelen desear salud, dinero y amor. ¿Qué opina Ayala de los tres conceptos? Para empezar, la vida la hace el sujeto, uno es el resultado de lo que hace. Con respecto a la pregunta, no ando mal de salud para mi edad, y al dinero no le he dado mucha importancia El amor merece capítulo aparte: Es el motor de la vida, de lo contrario, ¿qué sentido tiene vivir? Pero cada cual tiene que hacerse su propia felicidad o infelicidad. Hoy el matrimonio o la familia no son lo que eran, porque las instituciones cambian mucho, pero eso hay que aceptarlo como el sol o la lluvia El epílogo de El jardín de las delicias está dedicado a la mujer. ¿Qué importancia tiene eso pregunta rápido. Ninguna, pero querría saber el papel de la mujer en su vida Es un elemento substancial en la vida humana, pero no sólo como mujer, sino como persona responde. Está convencido de que la mujer está tomando la supremacía que merece, quizá se la sometió durante siglos, porque se sabía que vale más que el hombre Don Francisco se casó por vez primera con la chilena Etelvina Vargas, de quien enviudó. El matrimonio tuvo una hija. Carolyn Richmond, norteamericana y profesora de español, es su segunda esposa. Se conocieron cuando eran colegas en Estados Unidos. La entrevista no ha contado con la presencia de nadie ajeno a ella, pero, próxima la hora del almuerzo, Carolyn vuelve a casa. Señalando a su marido dice sonriente y bienhumorada: Mi obra de arte Imposible no preguntar el secreto, que no es otro que quererlo mucho Ese amor flota en el ambiente. Qué a gusto se está con esta familia. Se respiran los afectos, la paz, a pesar de los infinitos trajines de un cumpleaños, al que ojalá sigan otros. VEJEZ Soy una persona muy reflexiva que nunca se ha negado a mirar la realidad. Llega un momento en el que hay que recordar el pasado y eso es bueno JUVENTUD Hay jóvenes que abdican de la vida. Pero no puedo dar consejos. Eso es cuestión de cada cual España, pero regresó, porque, rememora, nunca se pensó que aquello fuera a durar tanto tiempo En 1939 inicia un exilio- -Argentina, Puerto Rico, Estados Unidos- -que interrumpe en 1960, aunque no regresó definitivamente hasta que se jubiló. Aquel fue un tiempo en el que compatibilizó la literatura con su oficio de profesor de literatura, del que guarda buenos recuerdos, aunque tampoco faltaron en las universidades americanas, como en todo, alumnos quisquillosos y otros que prestaban atención Su primer título, Tragicomedia de un hombre sin espíritu se publicó cuando el autor tenía 20 años. Muertes de perro Los usurpadores La cabeza del cordero Historia de macacacos son ya clásicos, pero suele decirse que su obra cumbre es El jardín de las delicias una afirmación que le hace fruncir el ceño, porque, en su opinión, se ha entregado a todo cuanto ha escrito por igual. Simpre activo, en Argentina fundó la revista Realidad y en Puerto Rico, La Torre Para lo que ha estado bien dispuesto el autor de El fondo del vaso es para romper todo lo que no le ha satisfecho. Todo lo que ha escrito y no le ha gustado lo ha roto, papel a papel. Francisco Ayala, en su casa madrileña Culturales, para que coordine el aluvión de actos. ¿Cómo se prepara? porque usted se encoge ante este tipo de cosas. -Estoy muy satisfecho, porque es una demostración del cariño de la gente hacia mí, pero a mi edad tengo que ser prudente con las emociones. Vamos a ver si lo puedo aguantar y disfrutar. ¿Trabaja ya en las palabras que pronunciará? aunque usted tiene capacidad para improvisar. -La verdad es que todavía no sé lo que haré. El otro día acudí a la Asociación de la Prensa y también a la Sociedad General de Autores. En lo que respecta a los medios, Ayala es Periodista de Honor, no hay que olvidar que ha sido escritor en los periódicos. La sonrisa acompaña a sus palabras, porque si hay algo claro es que está contento, como quien a pesar de que piense en lo que denomina el milagro de su cumpleaños, siente la satisfacción de un hombre de bien. Prefirió que sus libros no se editaran en España a que fueran mutilados luego, añade, poquito a poco, las cosas se fueron normalizando Cuando estalló la guerra, Ayala estaba fuera de ¿No nos dejará inéditos? -No. Me parece, además, intolerable que se publiquen cosas de un escritor tras su muerte, porque si él no lo hizo por algo sería. No es bueno abrumar con inéditos. Soy totalmente opuesto a ello. Ayala, que confió a ABC, en 1998, que daba por cerrada su obra, sigue, no obstante, escribiendo sus intervenciones en los actos a los que asiste. ¿Qué opina de los ancianos que tiran la toalla de la vida, apartándose de todo? -Uno vive hacia el futuro hasta cierto punto, luego sabe que carece de él. Lo que queda por hacer es revivir y revisar el pasado y aceptar la muerte tranquilamente. -Pero usted hace una vida intelectualmente activa y en cuanto a actividad física- -nunca ha hecho gimnasia- -llega hasta donde puede. -Hay gente joven que abdica de la vida. Pero no tengo ningún consejo que dar a nadie, no porque sea inútil, sino porque esa actitud es cuestión de la personalidad de cada cual. Este hombre, que ha dado la vuelta al mundo de la condición humana durante cien años, menciona el Quijote como el libro de sus preferencias. Curiosamente, su rostro avanza hacia trazos quijotescos, si bien nunca ha confundido molinos de viento con gigantes enemigos, pero sí ha luchado en situaciones reales con la fuerza de un idealista. De un humanista. A los noventa y tantos ya dejó dicho en ABC, a través de su existencia, había cumplido consigo mismo- era mi único compromiso o que es deficientemente humano quien no desea la libertad, o admitía que la vida le había dado mucho, pero que tampoco le había pedido cosas ajenas a su personalidad. ¿Qué precio ha pagado por saber decir no? -Ninguno. Y no le dé merito. Uno es como es.