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4 Opinión DOMINGO 29 1 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil ATAJAR LA PEDERASTIA EN LA RED L MADRID, UNA REFERENCIA PARA EL PP A poco más de un año para las elecciones autonómicas y municipales, el PP consolida y mejora sus expectativas electorales en el Ayuntamiento y en la Comunidad de Madrid, según la encuesta que hoy publica ABC. En concreto, Esperanza Aguirre tendría el voto de algo más del 50 por ciento de los encuestados, lo que supondría entre uno y dos escaños más en la Cámara autonómica. Por su parte, el PSOE, con Rafael Simancas, avanzaría las décimas que le facilita la caída de Izquieda Unida. Los socialistas ganarían un escaño y los comunistas perderían dos. En cuanto al Ayuntamiento de Madrid, la polémica sobre las obras que jalonan la capital, no sólo no resta apoyo electoral a Ruiz- Gallardón, sino que éste aumenta el porcentaje de votos hasta el 54,1 por ciento (tres puntos más que en 2003) y logra un concejal más (31) El PSOE, representado por Trinidad Jiménez, se estanca en la capital e Izquierda Unida retrocede casi un punto y pierde uno de los cuatro concejales que tiene en la actualidad. Los datos de este barómetro revelan, por tanto, la solidez de los gobiernos regional y municipal del PP, con mayorías absolutas que se refuerzan, pese a la estrechez de márgenes, y que frustrarían nuevamente la alianza entre PSOE e IU, única alternativa de gobierno que puede ofrecer la izquierda a los madrileños, aunque nunca formalizan esta coalición como candidatura única, algo que permitiría a los ciudadanos de la capital juzgar con mejor criterio los programas políticos concurrentes a las urnas. Si, como dijo Rodríguez Zapatero, la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid son las puertas a La Moncloa, la conservación de ambas instituciones en manos del PP entraña lecciones políticas muy sugerentes, tanto para el PSOE como para los populares. Para éstos es importante confirmarse como la opción de gobierno que se prefiere en la región y en la ciudad más abiertas, pujantes y plurales de España. Que sea la derecha democrática la que, en pleno mandato socialista, conserve y aumente la confianza de los ciudadanos dice mucho de la versatilidad que puede exhibir el centro- derecha español en el gobierno de una sociedad compleja y diversa como la madrileña, sin que por ello pierda sus señas de identidad ideológica ni provoque confusión sobre la convergencia de criterios con la dirección nacional del PP. El mensaje abierto, la gestión eficaz de los recursos públicos, la atención simultánea al desarrollo del mercado y a las necesidades sociales, la empatía de sus líderes con la gente, sirven de parámetros para juzgar la capacidad que dispone la derecha democrática para asumir la dirección de una sociedad marcada por la combinación de las principales marcas de la modernidad: inmigración creciente, pluralidad social, dinamismo cultural, desarrollo económico y equilibrio ciudadano. Para el PSOE, esta encuesta revela el fracaso- -cuando no el efecto de rebote- -de su política de acoso al gobierno autonómico madrileño, enmarcado en un diseño general de beligerancia, también aplicado a la Comunidad Valenciana y con extensión a la autonomía balear, que supone la quiebra de la más elemental lealtad entre administraciones públicas. La derogación- -sin alternativa equivalente- -del trasvase del Ebro que recogía el Plan Hidrológico Nacional, la campaña contra el urbanismo levantino y las emboscadas al proyecto de Estatuto, son actos de hostigamiento contra el Ejecutivo autonómico valenciano, directamente proporcionales al asentimiento del Gobierno central a las demandas nacionalistas. Y tales actos encuentran su trasunto en la Comunidad y el Ayuntamiento madrileños con la desleal actuación socialista con las inversiones en infraestructuras, especialmente grave en el caso de la sociedad Mitra (responsable de la excelente, y socialmente vital, ampliación del Metro) o del conflicto competencial por la construcción de nuevas vías en la zona norte de la capital. Sin duda, todo afluye al reforzamiento del PP como la opción de gobierno preferida por los madrileños: el balance positivo de sus gestiones en la región y en la capital. Entretanto, el PSOE apenas puede ofrecer la torpe política de agravios que está llevando a cabo el Gobierno central para recuperar una plaza que, como sigan así, debe dar por perdida otra vez en los comicios de dentro de un año. A Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía ha culminado una operación que ha permitido desarticular más de 60 comunidades de pedófilos de todo el mundo que se intercambiaban imágenes aberrantes de abusos sexuales a menores (incluso violaciones de bebés) a través de internet. Esta red de pervertidos on line se extendía por cuatro decenas de naciones, entre ellas España, donde han sido detenidas seis personas. Se trata de la décima operación contra la pornografía infantil que llevan a cabo las Fuerzas de Seguridad en nuestro país, lo que da buena muestra de la tremenda extensión de esta grave lacra y del elevado número de personas que sufren semejante patología social. Son más de los que parecen y la irrupción de internet, que permite cometer el delito sin moverse de casa, no ha hecho sino multiplicar su número. Que esta actividad delictiva esté focalizada en la red de redes hace necesario que las funciones de la Policía se extiendan por ella y que los agentes y los procedimientos perseveren en su especialización informática. Una sociedad sana debe ser capaz de proteger a sus menores y no puede tolerar esta desviación incalificable del comportamiento, que ha de ser castigada con toda la severidad que marque la ley. LA LENGUA, ELEMENTO INTEGRADOR A lengua, el principal instrumento de comunicación del ser humano, se ha convertido en los últimos años en un arma política que los nacionalismos han querido utilizar y utilizan, con mezquina visión, como elemento diferenciador y separador. Torpe estrategia, porque el idioma común es uno de los núcleos integradores de los pueblos y el bilingüismo, una señal de riqueza cultural que no hace sino beneficiar a aquellas sociedades que lo poseen. En este sentido, la Historia se empeña en negar lo que algunos gobernantes con estrechez de miras intentan establecer como principio. El reportaje que publicamos hoy en la sección de Cultura así lo demuestra: la historia de las culturas vasca y catalana se ha escrito en español, con el idioma común que ha servido durante siglos como elemento aglutinador, como cauce de expresión para las más distintas ideas, como nexo de comunicación y por tanto de comunión de la comunidad iberoamericana. Pío Baroja, Miguel de Unamuno, Ramiro de Maeztu, Blas de Otero, Gabriel Celaya, Eugenio D Ors, Josep Pla, Eduardo Mendoza, Juan Marsé... Todos ellos han utilizado el idioma español para expresarse, sin dejar por ello de formar parte de la historia cultural de sus lugares de origen, el País Vasco y Cataluña. L PATRIOTISMO INVERSOR C UANDO creíamos que, tras cinco agotadores meses de guerra verbal, la retórica sobre la opa de Gas Natural sobre Endesa alcanzaba ya la fase de rendimientos decrecientes, el presidente de la Caixa sorprende con una nueva línea argumental que parece buscar alianzas con otras entidades. En la mencionada opa, el guiño parece claro a Cajamadrid, una de llaves de la operación. Durante la presentación de resultados- -muy buenos, por cierto- -de la entidad, Ricard Fornesa explicó los esfuerzos que la Caixa había hecho para remontar con éxito el boicot al que ha sido sometida, y tras quejarse de la injusticia (indudable) que esta campaña representa, reprochó a sus instigadores que fuesen tan destructivos, e invitó a todas las Cajas a unirse a la Caixa en un proyecto de inversiones patrióticas Aunque haya que descontar un cierto grado de exageración retórica, el argumento tiene una larga tradición entre nosotros, y como él mismo explicó, se basa en la protección de sectores estratégicos y en la necesidad de que éstos no caigan en manos extranjeras. Ambos argumentos son algo dudosos. Hay mucho debate sobre qué es un sector estratégico, y quizá más sobre por qué algunas empresas- -como las eléctricas, por ejemplo- han de estar en manos nacionales. Pero lo peor no es esto. Aun suponiendo que hubiese sectores vitales en los que importase la nacionalidad de sus propietarios, no queda clara la conveniencia de que éstos sean las Cajas de Ahorros. La implicación industrial de las Cajas, se ha dicho ya hasta la saciedad, no es una buena idea, y si además se trata de controlar y proteger grandes sectores, menos aún. Por muy importante que sea una actividad, incluida la electricidad, no debe estar exenta de los riesgos del mercado, y vincularla a instituciones híbridas con un fuerte componente político, como es el caso de las Cajas, puede ser un primer paso para otra vez meternos por el camino de bancos nacionales industriales, de tan amargo recuerdo. Es cierto que, como decía lord Keynes, se acometerían pocas empresas si fuese sólo por el mero dividendo. La ilusión y el afán creativo tienen que ver también con la actividad empresarial. Las inversiones no han de ser patrióticas, sino viables, rentables y en beneficio del desarrollo y el bienestar de las sociedades. Pero, por favor, dejemos el patriotismo fuera de esto, aunque sea muy de apreciar la intención integradora y de inteligente conciliación mostrada por Fornesa.