Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
56 Cultura SÁBADO 28 1 2006 ABC Los Thyssen- Bornemisza reclaman el derecho a registrar su apellido como marca La baronesa y Francesca de Habsburgo aúnan posiciones frente a la Fundación b En la reunión del Patronato cele- Esto podría ser un elemento perturbador en la negociación de la compra de la colección Carmen Thyssen por parte del Estado parte del Estado. De momento sólo trascendió un almuerzo al que asistieron hace ya tiempo la ministra de Cultura y la baronesa, pero nada más. Con la ampliación ya terminada, Carmen Thyssen tiene la sartén por el mango, pues es ella la que puede romper la baraja. Y en ese caso habría un museo ampliado sin colección con que llenarlo. El director- gerente del Museo Thyssen, Carlos Fernández de Henestrosa, confía en que llegaremos a una fórmula que será satisfactoria para todas las partes. La Fundación tiene registradas unas marcas y, si Carmen quiere registrar las suyas, hay que llegar a una fórmula jurídica para establecer lo que ella puede hacer y lo que nosotros podemos hacer. La Fundación se reserva unos derechos sobre su propio nombre. Carmen y Francesca quieren utilizar su nombre con plena libertad Reconoce que en el Patronato hubo una discusión sobre el tema. Pero hay un gran desconocimiento sobre lo que es el uso y el derecho de marcas por parte de todos. La gente dice lo que piensa espontáneamente. No había ningún experto en este asunto Por el momento están registradas las marcas Fundación Colección Thyssen- Bornemisza y Museo Thyssen- Bornemisza. Para resolver lo que reclama la baronesa, comenta Fernández de Henestrosa, hay varias fórmulas: que la registre ella, que la registremos nosotros y se la cedamos a ella... ¿Podría cedérsele el uso de por vida a ella y a su hijo bajo algunas condiciones? Es una fórmula que podría ser brada el jueves Carmen Thyssen mantuvo un tenso debate con miembros de la Fundación. La próxima semana buscarán soluciones NATIVIDAD PULIDO MADRID. El cuarto y último punto del orden del día en la reunión del Patronato del Museo Thyssen, que se celebró el jueves, se centraba en la intención de la baronesa de registrar la marca Carmen Thyssen- Bornemisza. Según fuentes cercanas al Patronato, pudo comprobarse que existen claras diferencias entre la baronesa y la Fundación Colección Thyssen- Bornemisza en este asunto. Y, lo más sorprendente, que han logrado lo que hace meses se preveía imposible: poner de acuerdo a la baronesa y a Francesca de Habsburgo, hija del barón, cuyas diferencias parecían irreconciliables. El debate, cuentan, fue intenso. Un debate al que no pudo asistir Guillermo Solana, director del museo, quien tuvo que ausentarse antes de llegar a abordar ese punto, porque debía pronunciar a esa hora una conferencia. Carmen Thyssen adujo en la reunión del Patronato que tiene derecho a usar su nombre como marca. Contó con el apoyo de Francesca de Habsburgo, quien, en nombre de todos los hermanos Thyssen, reclama lo mismo. Hay que recordar que la hija del barón puso en marcha en Viena una fundación para la promoción y ayuda del ar- Carmen Thyssen y Francesca de Habsburgo, en una imagen de 2002 te contemporáneo, llamada T- B A 21 que está creando los pabellones Thyssen- Bornemisza Art Contemporary alrededor de todo el mundo. Tanto ella como sus hermanos ya cedieron derechos con la compra de la colección de su padre y la creación del Museo Thyssen y reclaman ahora el derecho a usar su apellido. Recordemos los problemas que hubo entre algunos miembros de la Sucesión Picasso (que guardan celo- DANIEL G. LÓPEZ samente la marca Picasso) para utilizar el apellido del artista como nombre de un coche. Desde la Fundación Thyssen se dice que hay voluntad de llegar a un acuerdo razonable. Con este fin se ha fijado para la próxima semana una reunión de ambas partes. Pero a nadie escapa que esto podría ser un elemento perturbador en la negociación de la compra de la colección Carmen Thyssen por El MoMA hará un hueco en sus salas a la mejor arquitectura contemporánea hecha en España ABC MADRID. El MoMa acogerá del 7 de febrero (día en que la inaugurarán los Reyes) al 1 de mayo una exposición, patrocinada por la Comunidad de Madrid, que mostrará 53 proyectos de arquitectura española contemporánea, entre maquetas, planos, proyecciones y otros soportes. Dieciocho de esos proyectos están concluidos; el resto, en proyecto o en construcción. Algunas son propuestas realizadas por arquitectos y estudios españoles; otras, por algunos de los mejores profesionales extranjeros que han dejado impronta en España. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el conservador jefe y director de Arquitectura y Diseño del museo neoyorquino, Terence Riley, presentaron ayer en Madrid esta gran exposición, calificada por Aguirre como posiblemente, la más importante de cuantas se han rea- lizado hasta ahora sobre la arquitectura española En su opinión, nuestra arquitectura está viviendo una Edad de Oro. El MoMa le va a dedicar tres meses de su selectísimo programa para dejar constancia a nivel internacional del espíritu y el talento abierto de nuestros arquitectos Entre los arquitectos representados en On Site: New Architecture in Spain figuran estrellas internacionales como Frank Gehry, Jacques Herzoh y Pierre de Meuron, Dominique Perrault, Jean Nouvel, Zaha Hadid, Toyo Ito, Rem Koolhaas, Álvaro Siza, Richard Rogers, David Chipperfield, Peter Eisenman, Thom Mayne... (muchos de ellos ganadores del prestigioso Pritzker) que inundan nuestras ciudades de la arquitectura más puntera. Del ámbito nacional, tampoco faltan nombres tan consagrados como Rafael Moneo, Alejandro Zaera- Polo, Juan Maqueta del hotel en las bodegas Marqués de Riscal, de Frank Gehry y Edwin Chan Navarro Baldeweg, el estudio Lamela, Tuñón y Mansilla, Enric Miralles y Benedetta Tagliabue, Alberto Campo Baeza, Ábalos Herreros... Riley subrayó que se había escogido España para protagonizar la exposición por el crecimiento y el desarrollo económico que ha experimentado en los últimos 30 años Asimismo, puso de manifiesto la diversidad geográfica y de épocas que reflejará la muestra y la tendencia a arriesgar que demuestran los arquitectos contemporáneos españoles, especialmente, apuntó, en las obras de tipo social, como los diseños de hospitales o de viviendas sociales.