Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 28 1 2006 Internacional 27 TERREMOTO POLÍTICO EN ORIENTE PRÓXIMO MÚSICA ENDEMONIADA a libertad y la prosperidad quizá progresen lentamente en el mundo, pero no se trata de un patrimonio estable: los enemigos de la libertad pueden conquistar el poder a través de elecciones libres (Hitler) y los mecanismos de producción y distribución de riqueza no siempre responden a fórmulas de fácil aplicación, cuando no son pervertidas de infinitas maneras. España vive en la ilusión de una evolución feliz de la historia. El escritor francés Raymond Aron subrayaba, sin embargo, que toda Europa sueña con salir de la historia, cuando otros pueblos piafan por entrar, incluso al precio fuerte del derramaJUAN PEDRO miento de sangre. QUIÑONERO Convencidos de que nuestra paz interior puede comprarse con impuestos y subvenciones, la Unión Europea es partidaria de apoyar los más distintos procesos democráticos con cheques a fondo perdido. Durante la última década, la UE y los Estados europeos intentaron ayudar al pueblo palestino con cerca de 5.000 millones de dólares. La corrupción de Fatah, los coches bomba de Hamas y las operaciones de castigo del Ejército israelí, el Tsahal convirtieron en cenizas y humo una parte sustancial de tales donaciones. Washington tampoco puede vanagloriarse de resultados sin falla. Tras la ocupación de Irak está por ver cómo funcionará la balbuciente democracia iraquí, en manos de unas fuerzas políticas, étnicas y religiosas con una experiencia muy limitada de las libertades cívicas. Las presiones diplomáticas en el Golfo no propagan la libertad a una velocidad vertiginosa. Y las elecciones egipcias confirmaron la fuerza insondable de los islamistas. Más cerca de nuestras costas, los islamistas radicales ya ganaron hace años unas elecciones democráticas en Argelia. Y Europa aprobó un golpe de Estado militar para evitar tal tipo de alternancia con un costo devastador en vidas humanas. ¿Qué ocurrirá cuando los grupos islamistas más o menos moderados conquisten el poder en Rabat o Argel? En el preámbulo de su novela El juego de los abalorios Hesse cuenta la parábola de grandes imperios desaparecidos, víctimas de una música que enloquecía a sus ciudadanos. Y el Dr. Faustus de Mann cuenta la historia fúnebre de un gran artista, inventor de un nuevo arte musical- -inspirado en la dodecafonía, tal como Adorno se la interpretaba a Mann- -que terminará por confundirse con su descenso al infierno. Hesse y Mann hablaban del fin de Alemania y del Imperio Austrohúngaro, devorados por sus demonios. ¿Tendrán la libertad y la prosperidad más suerte en los territorios donde no siempre está claro que la conquista democrática del poder sea garante de cultura, libertad y progreso, en Palestina, Bagdad, o La Paz? L Partidarios de Hamás celebran la victoria electoral en la localidad de Jan Yunis, en la Franja de Gaza REUTERS Los integristas han arrasado en las urnas de Cisjordania y Gaza. Sin embargo, en Qalquilia, donde mandan desde hace ocho meses en el Ayuntamiento, han perdido. No es lo mismo rezar y matar que gestionar Así pierde Hamás POR J. CIERCO. CORRESPONSAL GAZA. Los 45.000 sufridos habitantes de Qalquilia, aislados del mundo por el muro ilegal israelí que rodea por completo la ciudad, votaron el miércoles dos veces La primera, para decidir, como el resto de palestinos, la composición del Consejo Legislativo, renovado diez años después. Qalquilia elegía a dos futuros diputados. La segunda no era sino un referéndum particular e intransferible sobre la gestión de Hamás al frente del Ayuntamiento, después de su victoria en las municipales de hace ocho meses. No es la única ciudad en Cisjordania en manos de los integristas pero la otra, Nablus, sólo tiene un edil del Movimiento de Resistencia Islámica desde hace menos de dos meses, tiempo insuficiente para calibrar sus éxitos y fracasos. Sí lo ha tenido en cambio en Qalquilia, Hashem al- Masri, alcalde en funciones de la ciudad al encontrarse el titular, Wajih Qawas, en la cárcel desde hace 41 meses. Hace una semana, ABC tuvo la oportunidad de pulsar la opinión sobre el terreno de los campesinos y comerciantes que pueblan esta ciudad. Muchos de ellos alababan la gestión del Ayuntamiento. Otros muchos, sin embargo, criticaban sin disimulo la islamización en el día a día de la ciudad. El empate técnico tendría que ser resuelto en las urnas. No hubo dudas. Los dos escaños fueron a parar, en medio de la marea verde que inundó los Territorios Ocupados Palestinos, a manos de Al Fatah, el gran derrotado en Gaza y Cisjordania, el gran vencedor, desde la oposición recién estrenada, en Qalquilia. Hani al- Hassán, uno de los tenderos con un comercio en el mercado central de Qalquilia, lo tenía muy claro hace unos días: Hamás nos ha aislado más del mundo que el muro decía con una irónica y resignada sonrisa. No viene nadie Con el muro en pie, aún venían muchos árabes- israelíes a comprarnos desde Israel fruta y verdura, a hacer negocios con nosotros; desde que Hamás está al frente del Ayuntamiento no viene nadie explicaba tan pesimista como casi todos sus vecinos. Al Hassán denunciaba, junto a otros viandantes nada complacidos con la labor del Movimiento de Resistencia Islámica, la islamización galopante de la ciudad, en la que tradicionalmente se celebraba cada año, por ejemplo, un festival de mú- Ahora los yihaidistas tienen que demostrar que saben gobernar. En la ciudad de Qalquilia han fracasado sica y baile que ahora, en cambio, ha sido suspendido por ser demasiado occidental Islamización evidente en el elevado número de mujeres con hiyab (pañuelo que cubre el pelo) o niqab (velo que sólo deja ver el rabillo de los ojos) que se puede ver por sus calles. Siempre ha habido muchos pañuelos pero no siempre, como sucede ahora, tantos velos que convierten a las mujeres en negros fantasmas que deambulan sin cara, sin alma, sin cadenas. Salir de aquí nunca ha sido fácil. Con el muro todavía resulta más difícil. Con los controles militares israelíes a sus puertas, casi imposible. Con Hamás en el Ayuntamiento, en los centros municipales, en las calles, en las esquinas, en los rincones de Qalquilia, imprescindible decía por ejemplo Rima, sin pañuelo, sin velo, sin futuro, sin esperanza, todavía sin billete de ida, nunca se sacaría el de vuelta. Una cosa es rezar (lo hacen cinco veces al día, como mandan los cánones del Islam) y matar (lo han hecho desde su creación a finales de los años 80 para combatir la ocupación israelí) y otra muy distinta gobernar, gestionar, ilusionar. Hamás ha demostrado que sabe hace hacer lo primero y lo segundo. Ahora le falta demostrar esto último en Gaza y en Cisjordania. Por el momento, en Qalquilia ha fracasado. Los votantes se lo han dicho a la cara.