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52 Sociedad VIERNES 27 1 2006 ABC Ciencia Los irlandeses han tenido siempre familias numerosas, pero la del rey Niall supera de largo la media. Vivió en el siglo V y hoy uno de cada doce habitantes de la isla lleva su mismo característico cromosoma El hombre de los tres millones de descendientes TEXTO: EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL FOTO: JUAN PIEDRA LONDRES. El europeo más prolífico en la historia no vivió en Francia, conocido como el país del amor; ni en Italia, donde los hombres son famosos por su habilidad para el flirteo; ni tampoco en España, a la que se debe el mito de Don Juan, sino en la pequeña Irlanda. Al menos así lo indica un reciente estudio genético. Niall el de los nueve rehenes un rey celta que vivió en el siglo V, produjo una prole que hoy cuenta al menos con tres millones de descendientes varones repartidos por medio mundo. Sólo superado por Gengis Khan (1162- 1226) creador del imperio mongol de los tártaros, a quien un estudio de 2003 atribuyó 16 millones de vástagos en Asia, Niall tampoco se quedó corto. Su cromosoma Y, que se transmite en la línea masculina, de padre a hijo, ha ido extendiéndose de generación en generación, y lo lleva uno de cada doce habitantes de Irlanda. A ellos hay que sumar muchos irlandeses descendientes de la emigración norteamericana: la misma tipología de cromosoma aparece en el dos por ciento de los varones neoyorquinos. El Rey Arturo de los ingleses No es que Niall fuera un gran reproductor. En realidad de él se tienen numerosas leyendas y pocas certezas históricas (es en ese sentido la versión irlandesa del Rey Arturo de los ingleses) Se cree que murió alrededor del año 455 y que tuvo entre ocho y doce hijos. La razón de la permanencia de su linaje no es tanto esa cifra de descendientes, ciertamente no muy llamativa, como el hecho de que, como buen padre, colocó bien a sus herederos, y la mayoría devinieron ellos mismos en jefes o caciques de distintas áreas de Irlanda, en especial en el noroeste. Es allí donde hay una mayor concentración del idéntico cromosoma Y, presente en uno de cada cinco varones. Esto es lo que asegura un estudio realizado en el Instituto de Genética del University College de Dublín, después de examinar muestras de ADN de ochocientos hombres. Durante siglos ha existido una relación entre ser prolífico en la descendencia y la obtención de poder y prestigio. Somos la primera generación del planeta en la que si tienes éxito en la vida no tienes más hijos argumenta Dan Bradley, coordinador de la investigación, que será publicada el American Journal of Human Genetics Empezó Niall el de los nueve rehenes conocido con ese sobrenombre por tomar presos a sus contrincantes, y luego siguieron otros miembros de la Un grupo de hombres en un pub irlandés de la localidad de Limerick dinastía Ui Niall, que en gaélico significa descendientes de Niall. Uno de ellos murió en 1423 dejando 18 hijos varones, que había tenido de diez mujeres diferentes, y 59 nietos. La misma tipología de cromosoma aparece en el dos por ciento de los varones neoyorquinos trear el cromosoma que puso a rodar Niall en los albores de la Edad Media. También existen en Escocia, donde el 16,7 por ciento de la población masculina arrastra la misma especificidad genética. El estudio partió del análisis de muestras genéticas de personas con esos diversos apellidos que los expertos de genealogía vinculan con la dinastía del ancestro Niall. Según Bradley, la frecuen- Familias numerosas Este último ejemplo muestra que lo de las familias numerosas no es una cuestión de la católica Irlanda, sino también de prácticas no bendecidas por la Iglesia. En Irlanda, de todos modos, había tradición de reconocer legalmente a los hijos ilegítimos. Apellidos como O Donnell, McGovern o Connor, entre una larga lista, no son sólo rápidamente identificables como irlandeses, sino que además permiten ras- cia del cromosoma Y en ese grupo era significativamente más alta que en otros grupos analizados. La investigación ha seguido las pautas de la realizada en 2003 sobre Gengis Khan. Curiosamente, la especificidad hereditaria del jefe mongol era también el cromosoma Y, aunque en otra variante. Entonces se analizó el ADN de más de dos mil varones de distintas partes de Asia. Mientras que el 90 por ciento de ellos presentaban el cromosoma Y en distintas variedades, se registró un 8 por ciento que llevaban el mismo tipo, lo que permitía establecer que este grupo tenía un mismo antecesor. Nacionalismo y cromosoma De ahí se dedujo que 16 millones de los actuales residentes en Asia tienen un mismo origen, atribuido a Gengis Khan, quien sería el padre uno de cada doscientos hombres que hoy existen sobre el planeta. Por su parte, a Niall el de los nueve rehenes le correspondería la paternidad de uno de cada mil. Esta investigación, en cualquier caso, permite poner carne en los huesos del mítico personaje, dándole una credibilidad histórica que el nacionalismo gaélico se ha apresurado a abrazar. Ya se sabe que a los nacionalismos les gusta llevar el hecho diferencial en los cromosomas o en la sangre. El beso del rey Niall La prole generada por el rey Niall no tiene que ver con actitudes donjuanescas; no obstante, las leyendas celtas le atribuyen su acceso al trono a un beso. Niall debió competir con los hijos que su padre había tenido de otra mujer. Debían pedir agua a la fea bruja que custodiaba una fuente y sólo Niall se atrevió a besarla, como reclamaba la mujer. Ésta se transformó en el acto en la imagen de la Soberanía de Irlanda. Niall se convirtió en el rey más poderoso de la isla y lanzó incursiones contra las costas vecinas. Según la leyenda, tomó un rehén de las cinco provincias irlandesas, así como de escoceses, sajones, británicos y franceses. Para completar la simbología nacional, se cuenta que llevó a la isla a San Patricio.