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ABC VIERNES 27 1 2006 49 El Episcopado valora la encíclica del Papa como una orientación en tiempos de desgarro Los rectores advierten que el futuro modelo universitario europeo exigen una nueva ley Convocan a la huelga el lunes a 20.000 vendedores de prensa La Confederación de Vendedores de Prensa (Covepres) convocó ayer a sus asociados a una huelga que tendrá lugar el lunes. Con la movilización, los quiosqueros intentan que el Gobierno permita que puedan vender tabaco, como hacían antes de la entrada en vigor de la ley antitabaco. En España existen entre 30.000 y 35.000 puntos de venta. De ellos están asociados a Covepres, a través de diferentes asociaciones de carácter autonómico, provincial y local, unos 20.000, que son a los que se dirige el llamamiento. Su presidente, Juan Vicioso, pidió a todos los establecimientos que cierren sus puertas durante toda la jornada y no sólo durante la concentración que tendrá lugar el mismo lunes desde las doce del mediodía en las puertas del Ministerio de Sanidad en Madrid. Los quiosqueros calculan que perderán entre el 20 y el 40 de sus ingresos por la imposibilidad de vender tabaco. Favep, contra la huelga Un estanquero de Madrid retiraba ayer cartones de Marlboro y Chesterfield como medida de presión El núcleo de la decisión de Philip Morris está en la fiscalidad que impulsa el Gobierno español, de tipo proporcional que lo que hace es preservar las marcas de precio medio como Fortuna o Ducados. Por eso, la bajada de cajetillas tradicionalmente caras como Marlboro tiene como primer logro una reducción de los impuestos que soporta Philip Morris sobre ese producto. Por ejemplo, con el anterior precio, la tabacalera norteamericana tenía una carga fiscal de 1,94 euros. Ahora, con la reducción, pagará menos, exactamente 21 céntimos por cajetilla (1,73) Si a eso se suma que provocará un desplazamienCHEMA BARROSO to del consumo de marcas medias hacia sus productos, podrá compensar la pérdida de ingresos y la subida fiscal. Los estanqueros pueden ir a la huelga Los más damnificados fueron los estanqueros, a los que se rebaja su margen de beneficios y, además, tienen que dar salida a un tabaco que compraron más caro. La Unión de Asociaciones de Estanqueros estudia la posibilidad de cerrar sus establecimientos ante la inestabilidad por la que atraviesa el sector a raíz de la guerra de precios entre las tabaqueras, tras la decisión del Gobierno de aplicar una subida de impuestos que consideran insuficiente, ya que reclaman que se garantice un precio mínimo. Sólo en Cataluña, los estanqueros cifran las pérdidas que les ocasionará la medida de Philip Morris en tres millones de euros. Por su parte, el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo, que agrupa a 39 sociedades médicas y asociaciones del ámbito sanitario, consideró un boicot a las políticas del Gobierno la bajada de precios. Su presidente, Rodrigo Córdoba, cree que no tendrá gran impacto en la estrategia global contra el tabaco, pero puede influir negativamente en los fumadores que dudan si dejar el tabaco explicó a Europa Press. Las organizaciones de consumidores exigieron al Ejecutivo seguir incrementando la carga fiscal de los cigarrillos. Lo mismo pensaban clientes de otro estanco cuando les decían que no les quedaba tabaco. Claro, están esperando a que suban el precio y por eso no quieren vender No era así, evidentemente. En su caso, los propietarios de la expendeduría habían vaciado las estanterías de las marcas de esa empresa y guardado el producto en el almacén a primera hora. En comparación con otros, han tenido cierta suerte. El agujero es de unos mil euros, porque las sacas nos llegaron el día 20. Si hubiera sido ayer (por el miércoles) nos habríamos dejado entre tres mil y cuatro mil euros Una llamada de advertencia Estamos dentro del estanco. Una mujer pide un Marlboro. No hay Cara de asombro en la señora. ¿Por qué? Porque no hay Hacia las 13,15 horas llaman de la asociación de estancos comunicándoles que dejen de vender Marlboro, L M y Chester- field. Ellos ya se habían anticipado. Otra expendeduría, ésta de las pequeñas. Preguntamos, y sí venden: Estamos perdiendo dinero, que le vamos a hacer, pero hay que servir al cliente Cara de sorpresa en una mujer cuando se le comunica el nuevo precio del L M Light. ¿Y eso? comenta, y añade: Pues fenomenal Pocos minutos después, el empleado recibe una llamada telefónica. Y entra instantes más tarde un nuevo cliente. Misma petición, distinto desenlace: Nada, no tenemos nada, ni light ni no light Y distinta cara, de incredulidad. Los estanqueros ni ponen ni quitan precios, se lo dan hecho, pero ayer, no. Lo comprado a 2,11 euros para su venta a 2,75 euros, ayer se debía vender a 2,35 euros. O no venderlo. Por la mañana, muchos no vendieron. Por la tarde, vuelta atrás en algunos casos. Uniros y no vendáis les decían las asociaciones. Pero la unión volvió a ser una utopía. Sin embargo, otras organizaciones como la Federación de Asociaciones de Vendedores Españoles de Prensa (Favep) están contra la huelga. La Federación está integrada por las asociaciones Profesional de Vendedores de Prensa de Barcelona y provincia, de Vendedores Profesionales de Prensa de Madrid y la de Expendedores de Prensa y Revistas de Vizcaya. Favep cree que la huelga no es el método adecuado pese a que se consideran totalmente discriminados respecto a otros sectores, ya que el contenido de la ley nos prohíbe la venta y suministro al por menor de productos del tabaco Su posición contra la huelga se basa en que están llevando a cabo las negociaciones directamente con la Administración, tanto en la concesión de permisos de instalación de las máquinas expendedoras como en la obtención de muy diversos productos a comercializar en nuestros puntos de venta Además, consideran que al prohibírsenos la venta de productos del tabaco se reducen los ingresos por su comercialización y se merma nuestro potencial de venta, puesto que la aproximación del cliente interesado en los productos del tabaco favorecía la venta adicional de los otros productos que comercializamos