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ABC JUEVES 26 1 2006 49 Altadis sube un 29,6 por ciento el precio de Ducados rubio, su marca de tabaco barato El colectivo anti- LOE hará 50 actos en toda España para denunciar los fallos de la ley de educación El amor es un proceso que siempre está en camino. El amor nunca se da por concluido o completado El Estado debe respetar la religión. Son dos tareas distintas, pero siempre en relación recíproca cha relación entre eros y matrimonio en la Biblia no tiene paralelo alguno en el resto de la literatura A medida que el amor se enriquece va pasando de atracción (deseo de completarse) a donación (deseo de la felicidad del otro) primero en la familia y después en el prójimo, como en la parábola del buen samaritano, en la que mi prójimo es cualquiera que tenga necesidad de mí y que yo pueda ayudar. Se universaliza el concepto de prójimo, pero permaneciendo concreto El Papa recuerda que en el Juicio Final, el examen es precisamente la ayuda a los hambrientos, sedientos, forasteros, etc... Después de presentar, en escala cada vez más amplia, los campos del amor, Benedicto XVI estudia su naturaleza dinámica. El amor no es algo inmóvil o fósil, es un proceso que siempre está en camino. El amor nunca se da por concluido y completado. Se transforma en el curso de la vida, madura y, precisamente por ello, permanece fiel a sí mismo Según el Papa, el amor hace al uno semejante al otro, lo que lleva a un pensar y desear común Por eso, cuando se ama a Dios, su voluntad ya no es para mí algo extraño que los mandamientos me imponen desde fuera, sino que es mi propia voluntad. Y por Dios amo también a la persona que no me agrada o ni siquiera conozco El amor de Dios es también motor del ecumenismo Tal como había anunciado, Benedicto XVI acudió ayer por la tarde a la Basílica de San Pablo Extramuros para rezar con ortodoxos y evangélicos por la unidad de los cristianos. En su homilía, el Papa comentó la feliz coincidencia de que mi primera encíclica haya sido publicada hoy, al término de la semana de oración por la unidad de los cristianos La certeza de que Dios es Amor es la roca en que se apoya toda la fe de la Iglesia y también la paciente búsqueda de la plena comunión entre todos los discípulos de Cristo A la luz de esa certeza, que es el culmen de la revelación divina, las divisiones nos parecen superables y no nos desaniman, a pesar de su dolorosa gravedad La solución es difícil pero, a la vez sencilla: El amor verdadero no anula las legítimas diferencias, sino que las armoniza en una unidad superior, que no viene impuesta desde el exterior sino que nace desde dentro En un tono conmovedor, el Papa manifestó que ante vosotros, queridos hermanos y hermanas, deseo renovar hoy el ofrecimiento a Dios de mi ministerio petrino, invocando sobre él la luz y la fuerza del Espíritu Santo para que favorezca siempre la fraterna comunión entre todos los cristianos El Papa acudió ayer por la tarde a la basílica de San Pablo Extramuros era contrario a la caridad puesto que al mitigar males y abusos retrasa la revolución de los oprimidos. El reto mundial de nuestros días es compensar, con la solidaridad, los aspectos negativos de la globalización. Afp Un estado de ladrones A nivel nacional, el orden justo de la sociedad y del Estado es una tarea principal de la política. Un Estado que no se rigiera por la justicia se reduciría a una gran banda de ladrones, como dijo una vez san Agustín Pero la doctrina social católica no pretende otorgar a la Iglesia un poder sobre el Estado pues no es tarea de la Iglesia que ella misma haga valer políticamente esta doctrina. La Iglesia quiere servir a la formación de las conciencias y recordar que la justicia es una tarea funda- mental que debe afrontar de nuevo cada generación Al mismo tiempo, el Estado debe respetar la religión. Son dos tareas distintas, pero siempre en relación recíproca Finalmente, el Papa elogia las organizaciones humanitarias y los voluntarios, sobre todo los jóvenes, recordando que quien reza no desperdicia su tiempo, aunque todo haga pensar en una situación de emergencia y parezca impulsar solo a la acción La oración era el secreto de Teresa de Calcuta, y de los santos que han sido modelos de caridad social siguiendo el ejemplo de María, espejo de toda santidad a quien Benedicto XVI dirige la plegaria poética con que concluye su primera encíclica. Texto íntegro de la encíclica en abc. es MANDAR EL AMOR JUAN ANTONIO MARTÍNEZ CAMINO. Secretario general de la Conferencia Episcopal Amar con las obras En la segunda parte, Benedicto XVI utiliza el mismo enfoque para estudiar el amor práctico, desde la comunión de bienes entre los primeros cristianos al servicio de los diáconos a huérfanos y viudas, enfermos y necesitados. Como teólogo de la historia, Joseph Ratzinger utiliza el ejemplo del emperador Juliano el Apóstata (muerto el año 363) a modo de caso práctico. Juliano pierde la fe cuando el emperador Constancio, que se tenía por gran cristiano asesina a su padre y a su hermano delante del pobre muchacho de seis años. Cuando llega a emperador, ordena la vuelta al paganismo romano, pero en una modalidad inspirada en el cristianismo, incluso con una jerarquía de arzobispos y sacerdotes estatales pues el único aspecto que le impresionaba del cristianismo era la actividad caritativa de la Iglesia, que quería emular y superar Del fracaso de ese emperador, Benedicto XVI pasa al del marxismo, que mar a Dios y al prójimo es el doble mandamiento que resume todas las exigencias del modo de vida cristiano. Pero ¿se puede mandar el amor? objeta enseguida un cierto sentido común postmoderno. ¿A quién se le ocurre pensar que sea posible imponer la obligación de algo tan íntimo e ingobernable como es el sentir atracción y simpatía? Sería estupendo que así fuera. Sin embargo, el amor viene cuando quiere y, del mismo modo, se va cuando lo desea. Por eso Nietzsche ha escrito que el cristianismo es imposible para los seres humanos sanos y fuertes que no pretenden reprimir las fuerzas de la vida. Benedicto XVI aborda en su primera encíclica la cuestión de la esencia del amor, vale decir, de la esencia del cristianismo. Lo hace como maestro y como pastor. Como maestro, para enseñarnos de nuevo el Evangelio. A Como pastor, para estimularnos en el camino de la vida buena. El Evangelio- -recuerda el Papa- -tiene una clave de lectura muy sencilla: el que pierde su vida, la gana Pero aquí perder nada tiene que ver con reprimir ni con fracasar. Al contrario, perder es literalmente ganar. Es una opción fundamental que brota de la raíz del ser humano, de allí donde el sentir y el querer todavía se encuentran unidos, y que se expresa en una tendencia connatural a dar antes que a recibir. Quien experimenta atracción y gusto por la generosidad vive el amor en su plenitud, es decir, como unión de eros y ágape. Pues bien, ese amor pleno en realidad no es posible más que para quien lo ha experimentado. Pero el cristianismo es precisamente eso: el lugar del encuentro con el amor que Dios mismo es. Los cristianos son quienes han conocido el amor de Dios. Por eso se les puede mandar que amen, con un amor que no se reduce a un mero sentimiento. El Papa, como pastor, nos anima a vivir así; nos recuerda que el amor es posible. Y para ello nos pone ejemplos y nos ofrece medios. María, la madre que está junto a la Cruz; Teresa de Calcuta y otros muchos santos a los que llama por su nombre en estas páginas son, en persona, la mejor respuesta viva a las mortíferas teorías de Nietzsche o de Marx. ¿Medios para vivir así? El matrimonio, en su verdad antropológica y teológica o la imaginación de la caridad, en particular la organizada en Cáritas y en otras expresiones de la vida de la Iglesia. También el trabajo ordinario por la justicia que cada cual puede realizar en su profesión. En todos esos ámbitos el encuentro con Jesucristo desata verdaderas fuerzas de vida. Benedicto XVI es oportuno en este momento de cierta desesperanza y de violencia ejercida a veces de modo blasfemo en nombre de Dios. No hay salvación sin amor. Todos lo saben o lo intuyen. Y el amor es posible, porque Dios es amor.