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10 JUEVES 26 1 2006 ABC Nacional ERC castiga a Zapatero con un no provisional al Estatuto por pactar con CiU Moncloa da más tiempo a Carod, pero advierte que nación y financiación están cerrados pasar por alto el acuerdo de Moncloa con CiU y vuelve a peinar el articulado para arrancar concesiones, pero Zapatero no cederá más MANUEL MARÍN IVA ANGUERA MADRID BARCELONA. Aunque José Luis Rodríguez Zapatero no lo va a permitir, Esquerra Republicana de Cataluña sí está decidida a prolongar la agonía del Estatuto de Cataluña aún a sabiendas de que ya está pactado con la mayoría suficiente del PSOE y PSC, CiU, IU- ICV... De hecho, la irritación de ERC con Zapatero y con CiU no es aparente. Es un enfado real que si bien no amenazará a corto plazo la vida del tripartito catalán, sí puede llegar a suponer un no al Estatuto que con tanto ahínco contribuyó a amalgamar en Barcelona y cuyo copyright paradójicamente, figura junto a muchos de sus artículos para que nadie olvide su autoría republicana Ayer, durante su cita de casi cuatro horas en Moncloa, ERC no escenificó sólo un pataleo ante el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por haber jugado la partida con CiU como socio preferente y haberle pasado, bajo mesa, el as necesario para que capitalice el éxito del Estatuto. Lo de ayer tuvo un doble significado: de momento, un no despechado, provisional y parcial de ERC al Estatuto, lo que amarga a Zapatero su propósito de cerrar de una vez por todas un debate plagado de excesos públicos que ha minado su imagen y perjudicado las expectativas del PSOE. b ERC no está dispuesta a propio de quien se siente traicionado por su confidente. La confianza que ERC tenía en Zapatero se ha debilitado tanto que algunos en este partido la dan por rota y sólo escenificarán, en su caso, que les queda alguna brizna de ella si creen que les compensa para jugar sus bazas electorales en Cataluña. Por si hay adelanto electoral. Básicamente, la jornada de ayer se resume en que por la mañana IC- V, el hermano pequeño del tripartito catalán, confirmó personalmente a Zapatero a través de Joan Saura y Joan Herrera su sí al Estatuto. Con fotos y todo. Por la tarde, en una reunión que Moncloa no confirmó hasta el mediodía porque estaba en el aire, Carod y Puigcercós alegaron que el texto pactado entre Zapatero y Artur Mas no es su Estatuto. Hay artículos que comparten y artículos que no. El problema principal: la definición de Cataluña y la financiación, precisamente los dos asuntos que el Gobierno da por muy cerrados -dijo la vicepresidenta, Teresa Fernández de la Vega- como anuncio de que Zapatero no va a consentir la reapertura de ese debate, ni aunque se debilite hasta el extremo su vínculo a ERC. Zapatero no va a ceder consciente de que aunque ERC rompa Carod, que evitó las fotos con Zapatero, a su llegada en coche a la Moncloa el hilo que ahora les une, a muchos socialistas nada les haría más ilusión. Por tanto, ERC pidió más tiempo a Zapatero para decidir si da el sí o se inclina definitivamente por el no al Estatuto. Y el jefe del Ejecutivo se lo concedió. La semana que viene, una delegación de ERC volverá a reunirse con el portavoz parlamentario socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero no habrá una vuelta de tuerca al preámbulo ni se va a abrir otra vez el debate sobre la financiación. La posición del Gobierno está ya muy cerrada concluyó ayer De la Vega dejando apenas puertas abierta a negociar cómo consorciar la gestión de puertos y aeropuertos o cómo avanzar en la garantía que exige ERC para la ejecución de infraestructuras no quede en un simple compromiso. ERC tendrá muy difícil sacar petróleo de lo demás, especialmente porque CiU lleva casi una semana perforando el pozo y presumiendo de que, en efecto, extrae petróleo. Poco antes de que Fernández de la Vega diera su versión de la cita en Moncloa- -y dijo no haber percibido que ERC estuviera dolida- Puigcercós había acudido al Congreso para hacer lo propio. Y según su versión, no sólo hay distancias abismales en cuanto a la financiación, sino que aunque sigan reuniéndose la semana que viene con el PSOE, será difícil arreglarlo Aunque el Gobierno de Zapatero les ha garantizado que quiere mantener su alianza, los republicanos sólo han dado por hecha la continuidad del tripartito en Cataluña. En Madrid, todo ha cambiado alegó Puigcercós. De todos modos, no todas las voces socialistas dan por definitivo el no de ERC al Estatuto. La versión más extendida es que dirá no en principio, rechazará algunos artículos durante el debate en ponencia y comisión, pero en pleno no se atreverá a rechazar el texto. Hoy, ERC reúne a su dirección para planificar estrategias. Y la primera... cómo sacudirse el golpe de Zapatero. Insisten en la obligación de conocer el catalán en la Administración de Justicia I. A. BARCELONA. ERC mantiene abierta la reivindicación de que el presidente de la Generalitat sea reconocido como la tercera autoridad estatal en Cataluña, de modo que protocolariamente sólo sea superado por Su Majestad el Rey y el presidente del Gobierno. Además, reclama recuperar las referencias a la Generalitat como administración única en Cataluña, suprimidas del articulado por el PSOE, así como la equiparación de los diputados autonómicos con los nacionales. En materia judicial, los republicanos mantienen sus discrepancias Sin fotos con Carod y Puigcercós Y, en segundo lugar, que pese a las interminables reuniones bilaterales y multilaterales previas al final del Estatuto, lo que no habrá por el momento será una foto multipartita del campeonato con Zapatero en triunfador para entregar los trofeos. Ayer, el líder de ERC, Josep Lluis Carod- Rovira, y su portavoz parlamentario, Joan Puigcercós, le negaron a Zapatero una foto a las puertas de Moncloa y además sólo hablaron de su cita en el Congreso. Se negaron a hacerlo en la sede de la Presidencia del Gobierno. Y fue así porque en el fondo hay algo más que un puro acto de descortesía tanto por la negativa a traspasar los medios humanos y materiales de esta administración como, especialmente, por la obligación de conocer el catalán, extremo al que el PSOE se niega. Respecto a las competencias compartidas, otro de los huesos de la negociación entre Zapatero y Artur Mas, ERC ve con recelo la fórmula arbitrada para limitar la intervención estatal en esos ámbitos y reclama incluir una lista de excepciones que salvaguarde las competencias autonómicas, en la que incluye cajas de ahorro, banca, ordenación del crédito y seguros, sanidad y medio ambiente.