Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
32 Internacional MIÉRCOLES 25 1 2006 ABC Moscú tiembla ante los 34 grados bajo cero del invierno más frío desde 1979 Más de 50 personas han muerto ya en Rusia y en las últimas 48 horas otras 26 en Ucrania RAFAEL M. MAÑUECO. CORRESPONSAL MOSCÚ. Desde 1979, no se había visto en Rusia un invierno tan frío como éste y, además, hace más de un siglo que las bajas temperaturas no duran tan- Desafiando al frío los moscovitas se atreven a salir de compras en la nieve AP tos días seguidos como la ola de frío polar que azota estos días a este país. Siete personas más engrosaron ayer la lista de fallecidos en Moscú por congelación, lo que eleva la cifra total de muertos en la capital a casi 30 y a más de 50 en el resto del país, desde que comenzó la ola de frío hace 10 días. Con temperaturas en torno a los 20 grados bajo cero, y después de haber llegado hasta- 34, Moscú se ha tomado un pequeño respiro que sólo le va a durar hasta el fin de semana, en que se espera una nueva embestida de aire del Polo Norte. Las temperaturas volverán a situarse cerca de los 30 bajo cero en la parte europea de Rusia... en Siberia serán aún más bajas. Los efectos son devastadores. En Podolsk, cerca a Moscú, 12.000 personas se han quedado sin calefacción por la rotura de la tubería que calienta los radiadores de toda una barriada. La avería, muy común cuando hace tanto frío, es complicada de subsanar ya que el agua congelada dificulta su reparación y provoca nuevas roturas. Hasta el mar Negro En Ucrania se cuentan ya 26 muertos en las últimas 48 horas por frío, y durante el fin de semana perecieron 30 personas más. En Alchevsk, al este de Ucrania, hay 66.000 personas sin calefacción debido también a que reventaron las tuberías de agua caliente. La ola de frío polar se expande también hacia el sur. En la ciudad rusa de Ástrajan, a orillas del Caspio, el termómetro alcanzó ayer los 30 grados bajo cero y se esperan temperaturas parecidas en el mar Negro, región tradicionalmente más templada. El Cáucaso es otra de las zonas severamente afectadas. En Osetia del Norte la reparación del gasoducto que abastece a Georgia, uno de cuyos tramos quedó destruido el domingo por la explosión de dos bombas, se retrasa más de la cuenta. Los operarios soportan temperaturas de 30 grados bajo cero con viento fuerte. Uno de ellos, comentaba ayer a un canal de televisión ruso que es casi imposible trabajar en estas condiciones Al lugar se trasladó ayer el presidente osetio, Teimuraz Mamsúrov, para tranquilizar a las autoridades georgianas. Según Mamsúrov, el flujo de gas a Georgia estará restablecido dentro de dos días. Pese a que Georgia trata de suplir sus necesidades energéticas con gas de Azerbaiyán, muchos centros de población del norte del país siguen sin calefacción. También a Tiflis, la capital, en donde ayer cayó una espesa nevada, el gas llega con dificultad. El gasoducto azerbaiyano no da abasto y varios barrios de la capital continúan sin calefacción e incluso sin fluido eléctrico.