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ABC MARTES 24 1 2006 Internacional 27 Los conservadores canadienses desafían a la historia tras doce años de poder liberal La incógnita es si Harper logrará la mayoría suficiente para gobernar MERCEDES GALLEGO. CORRESPONSAL NUEVA YORK. A menos que todas las encuestas estuvieran equivocadas, el Partido Conservador que lidera el economista de 46 años Stephen Harper habrá acabado hoy con los más de 12 años de poder que acumula el Partido Liberal en Canadá. Para los analistas, lo único que quedaba ayer en duda, mientras los 22,7 millones de votantes registrados acudían a las urnas, era si podrían gobernar en mayoría. Lo que estaba en juego eran los 308 asientos de la Cámara de los Comunes de Ottawa, donde la responsabilidad de formar gobierno recae sobre el líder del partido que más escaños obtenga. Canadá sólo ha tenido nueve gobiernos de minoría desde 1867, que han durado una media de año y medio. El que se cerraba ayer era uno de ellos. Con la débil posición de su partido liberal, el primer ministro Paul Martin no pudo superar en noviembre la moción de censura a la que fue sometido, por lo que se vio obligado a disolver las cámaras y convocar nuevas elecciones. A esto se debía que los canadienses tuvieran que votar ayer en pleno invierno, en un país donde se prefiere dejar los comicios para épocas en las que las inclemencias del tiempo no influyan en el resultado. Ayer, sin embargo, la naturaleza proveyó al país con un día relativamente cálido para su contexto, con una máxima de 3 grados centígrados. Sólo a última hora de la tarde llegó el aguanieve a algunas provincias. Gracias a ello se esperaba que la participación no siguiera la tónica del descenso que han marcado las últimas elecciones, debido en parte a la falta de intriga que provocaban ya las repetidas victorias del Partido Liberal. do de los Nuevos Demócratas) puede suponer una declaración de principios, pero servirá de poco cuando la política conservadora afecte a todo el país les advirtió. Por su parte, Harper apelaba a la región de los independentistas francófonos, donde el Bloc Quebecois podía convertirse en la segunda fuerza política, incluso con menos escaños que los socialdemócratas del NDP, al presentarse sólo por Québec. Las miras de este bloque siguen puestas en el tercer referéndum de autodeterminación que se producirá en los próximos cinco años. El 12 por ciento de los votos nacionales que le daban las encuestas podía ser vital para Harper si, como se temía, el recuento final no le daba la ansiada mayoría. Stephen Harper AFP Participación Aún así, la participación del 61 por ciento registrada en las elecciones de 2004, que dieron la Victoria a Martin, es mucho más alta que la de sus vecinos estadounidenses, donde todo aquello que pasa del 50 por ciento se considera un éxito. De ellos habían copiado los estafadores un e- mail que circulaba ayer por los ordenadores de muchos canadienses, con la esperanza de engañar a algún que otro votante ingenuo. En él se decía que las urnas estarían abiertas durante dos días, por lo que podrían seguir votando hoy. La comisión electoral no supo de ello hasta el domingo, cuando alguien llevó una copia a sus oficinas. Hasta esas horas los dos principales líderes habían intentado arañar votos en el campo contrario. Esta lucha entre las provincias petroleras e industriales del Oeste, frente las más liberales del Este, situaba a Martin en la Columbia Británica pidiendo a los progresistas que optaran por el voto útil. Votar por Jack Lyton (líder del Parti-