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6 Opinión MARTES 24 1 2006 ABC VISTO Y NO VISTO POR OTRA PARTE EL FANTASMA CATALÁN OR mucho jaleo que monten los gansos capitolinos, Cataluña nunca será independiente. No porque España, moribunda, pueda impedirlo, sino porque Cataluña no quiere soltarse. De lo contrario, los constitucionalistas, en lugar de un madrigal de Soraya Sáenz de Santamaría, ya habría puesto una moción de censura. El separatismo vasco desea, en efecto, separarse de España, pero el separatismo catalán aspira sólo a controlar España. El separatismo vasco sería como ese menesteroso con dos botes de la sevillana calle de Sierpes: en un bote pone Para whisky en el otro, Para ginebra y entre los dos, esta declaración: IGNACIO RUIZ Al menos, no engaño QUINTANO En cambio, el separatismo catalán, para pedir, siempre te cuenta una historia larga y tristísima sobre su madrastra. ¿España? ¡Ah, España! Això és Espanya: una unitat mística forjada sobre el linxament i el genocidi, o, per ser més fins, una germanor a base de fogueres purificadores Uno lee esto y se le saltan las lágrimas, claro. Pero ¿qué manera tiene un español de compensar el genocidi Sólo una: acercarse al Banco y poner una transferencia. Ya sabemos que parlar espanyol és de pobres i d horteres, d analfabets i de gent de poc nivell aunque ¿para qué están los pobres de los países ricos, sino para sostener con sus donaciones a los ricos de los países pobres? Pobres de España, a sostener a los ricos de Cataluña. Por eso los viejos falangistas (los nuevos, o falangistes taxidermistes como los llaman en Barcelona, son los intelectuales del manifiesto antinacionalista) definían el catalanismo petitorio como una especulación de la alta burguesía capitalista con la sentimentalidad de un pueblo. ¡Ah, la sentimentalidad! Es preciso tener mucho cuidado en no herir la sentimentalidad catalana- -decía Cambó- Aunque parezca lo contrario, ningún pueblo es tan sentimental como el de Cataluña Este sentimentalismo cuesta mucho dinero y nació cuando España perdió sus colonias, y los fabricantes barceloneses, sus mercados. Había que conquistar el mercado interior. Y como sus productos no podían defenderse económicamente, inventaron el modo de imponerlos políticamente: inventaron el sentimentalismo de sablista con corbata, un fantasma, el fantasma catalán, que primero amenaza como el conejo de Alicia me voy, me voy y después negocia a ver ese cheque, que igual me quedo otro rato Dicen que, como la sombra del padre de Hamlet cruza por la terraza del castillo de Kronborg, así la sombra del fantasma catalán- -hábil, sinuoso, insaciable- -pasó este fin de semana por los pasillos del palacio de La Moncloa, mientras los lémures- -España es un país de lémures con una visa en el bolsillo- -hacían la ola en el fútbol. Entre los lémures, cuando uno se lanza por un precipicio, todos lo siguen. Pobres. EL SILENCIO DE LOS EMPRESARIOS No menos cierto resulta que, al día de la fecha, los A concesión del premio Nobel de Economía del aspectos de ordenación de política económica conteniaño 1992 produjo en el profesor norteamericano dos en el proyecto de Estatuto son verdaderamente perGary S. Becker dos impresiones dominantes: la niciosos. Desde la perspectiva nacional, el proyecto alegría natural por recibir tan prestigiosa distinción y rompe con escarnio la unidad de mercado y la armonía el desconcierto producido por las llamadas de periodisfiscal. Desde le perspectiva catalana, el intervencionistas, que a partir de aquel momento acudían a él para mo sancionado en el texto hoy disponible resulque opinara sobre cualquier cosa: literatura, la tará asfixiante para el desarrollo y el crecimienpaz en el mundo, la investigación con células to de las empresas y los negocios. Por lo menos madre, el apartheid, etc. como si el celebre gaen esos asuntos concretos ¿No deberían los emlardón le hubiera convertido en un sabio unipresarios advertir del peligro y denunciar el versal. error del que ellos serán víctimas en primera El desconcierto de Becker es similar al que, instancia? en estos días aciagos, sienten muchos empresaNo se deben pedir peras al olmo: la misión de rios cuando de manera más o menos explícita las empresas estriba en ganar dinero, no en reles exigen que se pronuncien personal y colectiJOSÉ MARÍA formar la sociedad. La aportación específica de vamente sobre el Proyecto de Reforma del EstaGARCÍA HOZ los empresarios al bien del común- -tarea en la tuto de Cataluña. Si rehúyen el envite, que alque todo el mundo debe arrimar el hombro- -es la creaternativamente puede ser planteado por los favorables ción de riqueza, que se concreta en puestos de trabajo, y por los contrarios al Estatuto, son tachados de fenien mejores productos y servicios a menor precio... Tocios peseteros, que con tal de hacer negocio comen de do ello, no hay que decirlo, con respeto a la legislación todo; si, por el contrario, toman partido o expresan su vigente, de la que los empresarios no son más autores opinión sobre el asunto, arrostran el riesgo de que se que los intelectuales o los artistas. les declare el boicot. Todos los empresarios saben que el cliente casi nunAnte ese justificado mutismo, es preciso recordar, ca tiene la razón, pero casi siempre se la dan, porque en primer lugar, que el desconcierto, la alarma y el prefieren tener el cliente que la razón. Si el empresario desaliento que la reforma estatutaria ha producido en se limitara a tratar con aquellos proveedores y clientes la sociedad española, dentro y fuera de Cataluña, resulque les caen bien, porque piensan del mismo modo o ta de exclusiva responsabilidad de unos políticos concomparten aficiones, tendría que cerrar la tienda: en cretos, empezando por el presidente del Gobierno de la China no respetan los derechos humanos, en India las Nación y siguiendo por el de la Generalitat de Catalumedidas medioambientales son mínimas, los americaña. Por lo que alcanzo a saber, los empresarios no han nos son imperialistas, los franceses prepotentes... Y de tenido arte ni parte en el asunto. Es más, la mayoría de Castro y Chávez, para qué hablar. ellos pensó que nunca se alcanzaría un acuerdo en el Una cosa es que líderes sociales sin fundamento, coseno del Parlamento de Cataluña porque el extremismo el presidente del F. C. Barcelona, confunda el tocino mo nacionalista hacía inviable cualquier consenso. con la velocidad al pretender que unos cracks futbolísTambién es cierto que nadie pensó que la audacia irresticos extranjeros asuman pronunciamientos políticos ponsable del señor Rodríguez Zapatero le llevaría a locales y otra es que todos caigamos en el mismo error. aceptar las aspiraciones del nacionalismo irracional. P L -Pensándolo bien, ¿quién nos da de comer: la unidad de España o la del partido?