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28 Internacional LUNES 23 1 2006 ABC UN CONSEJO DE MATUTES H ay ministros con quienes las ruedas de Prensa tienen algo de tertulia. Al menos así ocurría con el ex titular de Exteriores Abel Matutes cuando venía por Bruselas. Por aquellos días, el que escribe estas líneas aún no había vencido sus tendencias camorristas, y a veces se enfadaba con las maneras tan conciliadoras del ministro. Al término de una de aquellas agarradas, cuando ya partía todo airado, Matutes se me acercó para darme uno de esos consejos que nunca se olvidan: Hágame caso, hombre. No sea cabezota. Yo me he educado con los jesuitas, y ellos siempre me decían: con la gente difícil se gana ALBERTO más por las buenas SOTILLO Tal vez no venga a cuento, pero recordé este episodio a propósito de Evo Morales, que tanta alarma provoca a la gente de orden. La verdad es que el hombre da motivos para la estupefacción. Ha calificado a Castro, a Chávez y al Che de comandantes de las fuerzas libertarias en América y se ha despachado contra el vil imperialismo norteamericano. Morales también debió de dejar atónito al todo Pekín, cuando alabó aquella revolución cultural que puso a cosechar cebollinos a muchos de los actuales líderes chinos. Pero, la verdad, no es para tanto. En la Universidad, en mis tiempos, las mismas extravagancias las decían muchos de mis compañeros que, después, se hicieron ingenieros, gentes de orden, que, tras tan atrabiliario viaje, en muchos casos también han terminado votando al PP. La actuación de Morales, hasta ahora, se ha circunscrito al terreno de la mitología, bastante más gratificante que el de la dura realidad. Cuando entre en este desagradable terreno será cuando tengamos que juzgarle. Si lo que desea es mejorar las condiciones de su pueblo, ya se dará cuenta de que a los suyos no les van a dar de comer ni la dictadura de Castro, ni el show de Chaves, ni la revolución cultural china. No siempre se puede ir por las buenas en esta vida. Con los rufianes no hay buenas maneras que valgan. Pero tampoco es consejable tratar como a rufianes a quien se escape de nuestros esquemas. Si le arrinconas, tendrás un enemigo donde no lo tenías. Hay mucha gente chocante en el mundo. Gente con chompa, con vaporosa dinshasha árabe, con turbante y con discursos extravagantes, y no es cuestión de pelearse con todos porque no compartan nuestras manías ni sientan una especial veneración por el hombre blanco. Churchill fue un gran estadista, que supo que con gentuza no caben compromisos. Pero no se puede declarar la guerra mundial todos los días, ni ver a canallas a diestro y siniestro, ni proclamar la llegada del apocalipsis al primer signo de sorpresa. A veces creo que pocos libros han hecho tanto daño como todas esas biografías de Churchill mal digeridas. Está bien la entereza, pero a veces, por las buenas, también se gana. Morales denuncia en su jura el saqueo de los recursos naturales de Bolivia Con afecto sincero, envió un saludo especial al Príncipe y a la Reina de España investidura, se mantuvo leal a su alergia a las corbatas y lució un sobrio traje de chaqueta oscuro, con franja de cenefas en lugar de solapas CARMEN DE CARLOS ENVIADA ESPECIAL LA PAZ. Con lágrimas en los ojos, el puño izquierdo en alto y la mano derecha en el corazón, el ex sindicalista de origen aymara Evo Morales juró ayer como 65 presidente de Bolivia. Con cierto resentimiento a flor de piel, el ex dirigente cocalero ajustó cuentas con la Historia y anticipó algunas medidas de su Gobierno: bajar los sueldos de los funcionarios, eliminar los gastos reservados son para robar y matar redistribuir la tierra, crear un Banco de Fomento y fiscalizar las gestiones anteriores, que nos han llevado al subcampeonato de la corrupción A la comunidad internacional le pidió apoyo y, con humildad, conb En su donar la deuda externa de Bolivia Cero nepotismo, cero corrupción será el lema del nuevo Gabinete En mi Gobierno no habrá ningún ladrón Quiero ser el mejor presidente de Latinoamerica Queremos cambiar Bolivia no con bala, sino con voto No coca cero, apostamos por cocaína cero. Narcotráfico cero La lista de consignas del primer discurso como jefe del Estado, presidente de la República y capitán general parecía no tener fin y el mensaje implícito de todas apuntaba a dos flancos. En asuntos internos a la depuración de un Estado corrupto, y en materia internacional a estrechar lazos con el mundo, incluido EE. UU. Al embajador, David Greenlee y a Tom Shamon, secretario para el Hemisferio Occidental, les obsequió horas antes una bolsa de hojas de coca. El presidente lució un sobrio traje de chaqueta oscuro, sin cuello y con una ancha franja de cenefas en tonos tostados en lugar de solapas. Con camisa blanca, se mantuvo leal a su alergia a las corbatas. Sus primeras palabras fueron para solicitar un minuto de silencio para los los miles, millones de caídos en América, mártires de la revolución El Che, entre ellos. DON EVO FRANCISCO RODRIGUEZ ADRADOS. Reales Academias Española y de la Historia vo quiere que le llamen. Así le llamo. Yo amo mucho a los indígenas aymaras, a los quechuas también, y a los demás. A todos los indígenas de América. Son homines sapientes, hombres sabios que entraron en América por el estrecho de Behring, allá por el año 20.000 antes de Cristo, no hace tanto. Otros pueblos, indoeuropeos estos, habían virado hacia Occidente, llegaron al extremo de Europa, a España y Portugal, luego a América. Se encontraron unos y otros. Habían abrazado el gran círculo. Hubo problemas claro, pero diríamos que en familia. No eran tan diferentes y hoy, por supuesto menos. Me duele un poco que Don Evo hable de la política de exterminio de los indios durante la colonia. No hubo tal política. Hubo pestes, trabajo al que los indígenas no estaban acostumbrados. No tal política. Los indígenas venían al español y a la sociedad española para E integrase en ella: era la vía del futuro. Como es usual. Y hablan el castellano más claro, o entre los más claros, que he oído. Y allí quedaron: millones y millones de indígenas de California a la Tierra de Fuego. Alfabetizados, cristianizados, incorporados a la misma civilización de los españoles. También su nivel más alto: hubo religiosos, pintores, escritores. Fueron súbditos de los mismos reyes, fieles del mismo Dios, ciudadanos de la misma cultura. Pese a millares de abusos y problemas. Ahí está Evo (don Evo) y muchos millares, para demostrar que esa acusación carece de sentido. Y la de los daños de 500 años que les infligimos. Muchos existieron, no hay duda, también los españoles murieron. Y también recibieron beneficios muy grandes. Ahí está la nación boliviana. Y criollos, descendientes de españoles eran los caudillos que la independizaron. Porque la idea de una unidad na- cional superior a la tribu, Bolivia, ¿quiénes la llevaron, si no los españoles y sus descendientes? ¿La explotación del mineral, el sistema democrático gracias al cual Don Evo ganó unas elecciones, quiénes lo llevaron? ¿Y la del petróleo? ¿Y casi todo el resto de la cultura boliviana? Hay en la América que fue española una sociedad mixta. Amo los edificios indígenas y los españoles, el arte indígena y el español (y portugués) Espléndido en Bolivia, en Perú, en tantos lugares. ¡Qué cosa más maravillosa, el Museo de La Paz, con aquellos ángeles casi femeninos con espingarda! ¡Y el cuadro con el Cerro Rico de Potosí y la Virgen María, casi la Pachamama! ¡Y qué bella aquella poesía, antigua poesía en que se fundían los dioses paganos y los del Olimpo! ¡Y el kero, vaso sagrado, con la figura de un centauro! Y lo mismo en México, en Perú, en Ecuador, en Chile, en otros lugares. He recorrido esos países y otros más. El español que no los conoce, no conoce a España, El americano que no conoce a España, además de conocer a los pueblos indígenas, no se conoce a sí mismo. Es-