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ABC DOMINGO 22 1 2006 Gente 101 El heredero de la casa Saboya será padre, el próximo verano, de un bebé del que aún se desconoce el sexo. Manuel Filiberto, nieto del último Rey de Italia, abandonó en 2003 una juventud bastante alocada para casarse con una actriz llamada Clotilde Courau, con la que ya tiene una hija. Kate Moss se comporta como una fugitiva de la Justicia británica, según ha denunciado un alto cargo de la Policía del Reino Unido, que avisa de que las posibilidades de que sea detenida cuando regrese a su país natal aumentan. No lo ha hecho desde que hace cuatro meses se la fotografió consumiendo cocaína. Heredera del trono sueco, con un combinado champán y rosa; a Mette- Marit de Noruega, con lazo en el pelo; y a su cuñada, la Princesa Marta Luisa, a lo Chanel, con traje azul lila muy años 20, del mismo color que sus espléndidos ojos. Además, destacaron por su simpatía Constantino y Ana Maria de Grecia (hermana de la reina Margarita) y su hija Alexia, acompañada de su esposo, Carlos Morales. Centro de todas las miradas fue la adorable princesa Alexandra, que llegó con sus pequeños Félix y Nicolás, y más aún cuando se supo que su ex marido, el príncipe Joaquín, aprovecharía la ocasión para presentar en sociedad a su novia, una española de identidad hasta ahora desconocida de la que parece muy enamorado. Copenhague, de fiesta Y es que, como si por unas horas fuera la capital del mundo, la amable capital danesa (la más mediterránea de todas las ciudades nórdicas) amaneció vestida de fiesta. Había sufrido una auténtica puesta a punto para tan real ocasión: miles de banderas rojiblancas engalanaban calles y plazas, que desde muy temprano fueron cepilladas por una nueva máquina quitanieves especial con efecto aspirador. Y, a pesar del viento helado que soplaba del Ártico, una multitud se echó a la calle para ver de cerca la entrada de los invitados al castillo, donde la Guardia Real, con sus casacas rojas y gorros altos de piel de lobo, daba una nota colorista al frío ambiente. También lo hicieron muchos detalles que escaparon de los teleobjetivos. Algunos, extraños, como desechar el tradicional agua del Jordán porque contiene virus, cuando siete días antes se había utilizado en el bautizo de la infanta Leonor; otros, descabellados (el ministro de Sanidad danés, que prepara una severa ley antitabaco, fue el único que fumó durante la recepción) y otros, definitivamente tiernos, como las lágrimas del muy sensible príncipe Federico y las manitas de Mette- Marit y Haakon. Por lo demás, Nicolás de Grecia, habitualmente apuesto, estaba poco favorecido con barba. Y mientras el pequeño ya dormía, la Reina ofreció una cena para los invitados más íntimos. Los príncipes Mary y Federico sonríen unidos ceremonias reales, decorado para la ocasión con flores azules y blancas y la pila de oro y plata de 1660 llena, según costumbre nórdica, de agua templada. La ceremonia, solemne y majestuosa pero alegre, de acuerdo con la larga tradición de la Casa Real danesa (que data del año 1013) cumplió en pleno con los cánones protocolarios y fue oficiada por Su Eminencia Erik Norman Svendsen, arzobispo de Copenhague, asistido por el capellán de la Familia Real danesa, Christian Thodberg, y otros cuatro prelados. AFP La princesa Alexandra y sus hijos REUTERS Cobertura para un Rey Más de quinientos periodistas acreditados de todo el mundo cubriendo el evento, amén de otros 300 nacionales, y las televisiones del reino emitiendo el bautizo de forma masiva dan fe de la cobertura que el evento ha merecido. Se trata de un futuro Rey. Entre otras, la DR 1 comenzó un programa especial de seis horas de duración a las ocho de la mañana y por la tarde ofreció un amplio reportaje con los momentos más interesantes del acto, con lo que todos los ciudadanos de Escandinavia pudieron ver la entrada Herederos y padrinos: Haakon y Mette- Marit de Noruega y Victoria de Suecia al templo de los invitados, que permanecieron en sus puestos hasta que la Reina Margarita, seguida por su consorte, Enrique de Monpezat (ambos con abrigo de visón; el de la soberana, sencillamente impresionante) llegó a la capilla. Los últimos en aparecer fueron los Herederos. Mary, con tocado de pétalos de seda y conjunto azul y perla, llevaba en brazos a su hijo. Los comentaristas de sociedad aprovecharon para destacar la elegancia de las damas, con som- AFP breros, tocados, guantes y joyas discretas, y todas ellas en rosa, lila, morados y azules. Una de las damas más elegantes, como es costumbre, fue Matilde de Bélgica, aunque también pudimos contemplar a la sonriente Victoria,